Victoria importante de Cardenales de Lara, por Alfonso Saer

Alfonso Saer | Luis Salazar |

Sometido a cuatro hits hasta el quinto inning por Jonathan Albadalejo, Lara explotó frente a un debilitado y accesible relevo guaireño. Un doble de Rangel Ravelo, ayudado por mal fildeo de Danry Vásquez, un osado hit al cuadro de Querecuto, a pura velocidad, y un tubeyote de tres carreras de Carlos Rivero adelantaron definitivamente al bando guaro. Los cambios en la alineación  fueron provechosos con una artillería de catorce inatrapables. Luis Valbuena, subido al tercero, tronó triple y sencillo, agregando tres boletos con sus tradicionales turnos de calidad, para ser nuevamente figura ofensiva. Hasta el sexto, Cardenales no carburaba por el trabajo del veterano Jonathan Albadalejo, junto a la defensa del inmenso Alcídes Escobar, quien evitó con una parada fenomenal en el tercero un par de carreras para el equipo del patio. Escobar que también abrió el ataque los litoralenses y dio par de petardos, ofreció un auténtico recital con el guante ante un público que lo conoce ampliamente. La Guaira no pudo aprovechar a un Raúl Rivero que sigue sin mostrar todas sus credenciales en postemporada. Sin embargo, su mérito radicó en sacar outs importantes, aunque le hicieron tres carreras y le faltó un tercio para culminar con una salida de calidad. En la estancia del cumanés en la lomita los Tiburones dejaron hasta diez corredores esperando remolque. Era de presumir que al partir el abridor visitante se podría abrir el grifo, lo que en efecto ocurrió. Con ventaja de seis el juego fue inalcanzable para un club que se las ve difíciles por su deteriorado cuerpo monticular. Además la defensiva de los escualos no fue de lo más afortunada en los actos seis y siete, donde Cardenales arrolló a los serpentineros rivales. Otro juego de casi cinco horas en un estadio nuevamente abarrotado y que despidió con vítores al club que pudo labrar la victoria de igualar la serie un día antes de su máxima fiesta religiosa. La serie pinta para Cardenales pero eso no significa nada porque La Guaira es un equipo que produce carreras y puede causar daños notables. Esta tarde viaja la caravana guara a la capital y tendrá mañana en el montículo a quien es ahora mismo su mejor hombre de la rotación, Jorge Martínez.

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