#Especial Explotación del Arco Minero atenta contra la biodiversidad

Lorena Quintanilla Muñoz/Fotos: Archivo |

Poco o casi nada se comenta sobre el Plan del Arco Minero del Orinoco, propuesto por el Ejecutivo nacional.

En la calle las personas suelen desconocer el tema. Alegan que algo han escuchado más no saben de qué se trata el proyecto.

En febrero de este año el presidente Nicolás Maduro “activó el Arco Minero del Orinoco, una zona de 114.000 kilómetros cuadrados en el estado Bolívar, que cuenta con grandes potencialidades para la extracción del oro, cobre, diamante, coltán, hierro, bauxita y otros minerales de alto valor industrial”, reseñó el portal albaciudad.com.

El objetivo: ir sustituyendo al petróleo como única fuente de divisas internacionales.
A propósito, el Presidente de la República, firmó el decreto para la creación de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco, uno de los 14 ejes fundamentales de la Agenda Económica Bolivariana.

Aunque en ese encuentro con 150 empresas nacionales e internacionales se habló de hacer una explotación respetuosa del ambiente y hacer un proceso de desarrollo industrial en Venezuela, preservando los recursos naturales y las culturas originarias, algunos ambientalistas consideran serias consecuencias a corto, mediano y largo plazo.

Rechazan el Arco Minero

José Infante, presidente de la Fundación Guardián, expresó en visita a EL IMPULSO, que las organizaciones ambientalistas del estado Lara están en contra del Plan del Arco Minero del Orinoco, por lo cual han manifestado abiertamente su reclamo mediante varios pronunciamientos, videos, marchas, protestas y concentraciones.

-¿Qué es el Arco Minero?

-Se trata de un territorio de más de 111.000 kilómetros cuadrados en el estado Bolívar al sur del río Orinoco. Este territorio está dividido en cuatro bloques que serán entregados en concesiones a más de 140 empresas trasnacionales, las cuales se encargarán de explotar oro, diamante, coltán, bauxita y otros minerales de la zona. Esta superficie fue certificada como el segundo yacimiento de oro más grande de América Latina, lo cual desató infinidad de propósitos por parte de esas empresas extranjeras.

-¿Qué ocurrirá al explotarse este territorio?

-Se va a destruir lo que queda de la reserva forestal de la Serranía de Imataca, formación terrestre en la región de Guayana, se afectará la superficie que está reservada para ser declarada Parque Nacional El Caura, se perjudicará un sector del Monumento Natural Cerro Guanay e igualmente la cuenca hidrográfica, es decir, todos los ríos que surten al Orinoco, se afectarán al comenzar el proceso de explotación.

-¿Por qué se afectará la cuenca hidrográfica?

-Se afecta a través del mercurio mediante la minería ilegal. Por su parte, la minería industrial se vale de fosas de cianuro. En el estado Bolívar y Amazonas, se han derramado algunas. Es altamente peligroso. Esto va a disminuir la pesca en las comunidades indígenas de la zona ya que se trata de uno de sus sustentos.

-¿Qué pasará con los indígenas?

-Lamentablemente serán desplazados de sus territorios. Cuando estas empresas comiencen a excavar, se asentarán alrededor de las etnias una serie de campamentos mineros lo que se traduce en el desplazamiento de los establecimientos indígenas. Estas serían consecuencias inmediatas. Se perdería la autenticidad de las clases étnicas debido a la transculturización minera.

Incluso, hoy en día, hay muchos niños que no van a la escuela porque se dedican a la actividad minera.

-¿Qué consecuencias se darían a largo plazo?

-A largo plazo, el cianuro y el mercurio, pasará a las cadenas alimenticias, a los peces primero y posteriormente a los humanos, lo que desencadenará una enorme contaminación o bioacumulación, es decir, los metales pesados se van a ir apilando en las grasas de los seres vivos. A medida que una especie se alimenta de otra, se acumula mucho más contaminante, lo que puede ser letal para muchas especies que se verán amenazadas ante su posible extinción. Se verán amenazadas de manera directa todas las especies hidrobiológicas como caimanes, manatíes, peces, etc.

-¿Qué consecuencias ha generado la minería ilegal?

-Según algunos estudios, por el estado Bolívar, mediante la minería ilegal, salen aproximadamente 25 toneladas de oro anualmente, de las cuales, 20 se reparten entre Colombia y Brasil. Nueve de cada diez mineros, que trabajan ilegalmente en esa zona son extranjeros, es decir, esa explotación de oro y diamante jamás le ha pertenecido al país.

Eso es ampliamente conocido, por ello los ambientalistas nos oponemos al Plan del Arco Minero del Orinoco.

Si el Estado no ha logrado detener la minería ilegal, al conceder todas esa concesiones, cambiará el uso del estado Bolívar, decretado para proteger su biodiversidad, así como la represa del Guri. Cuando comience la explotación por parte de esas trasnacionales el estado se convertirá en un gigantesco pueblo minero. Se perderán todas las tradiciones de vida de la zona como la agricultura, la pesca, vida indígena, entre otras.

-¿Cuándo arrancará este plan?

-En este momento esperan por la certificación kimberley, que otorga una agencia de las Naciones Unidas, para garantizar que no es un “oro de sangre” como se les llama a los “diamantes de sangre” en África, que se obtienen mediante guerras en la zona. No obstante, la minería ilegal tiene más de 30 años haciendo estragos en el estado Bolívar.

-¿Por qué otras razones alzar la voz de protesta contra este plan?

-Porque esa explotación de oro nos dejará sin electricidad, sin agua potable y sin biodiversidad.

-¿Se afectará el ciclo de las lluvias en el país?

-Por supuesto porque los vientos que vienen del sur recogen la humedad de las selvas del estado Bolívar y la descargan en los estados llaneros. Pero al deforestar la zona no habrá humedad para recoger. Por otra parte, al deforestar esos más de 111.000 kilómetros cuadrados de superficie, disminuirá también la producción de cereales en los estados llaneros, como el sorgo, es decir, habrá más problemas para producir alimentos. Asimismo, el problema eléctrico se agravará aún más. Lejos de recuperar la represa El Guri, se terminarán de disminuir algunos de sus caudales, es decir, probablemente esa represa nunca pueda recuperar sus niveles óptimos. No se justifica entonces con este Arco Minero tanta amenaza para el país, por un oro que se terminarán llevando las empresas trasnacionales. Nunca hemos visto los recursos del oro y no hay garantía de que los vamos a ver en este momento.

-¿Por qué no se verán los recursos?

-Otro gran problema de este Arco Minero es que originalmente se dijo que toda la producción de oro se le tenía que vender al Banco Central de Venezuela. Salió un segundo decreto, en el cual un porcentaje, sin especificar cuál, podrán vender las trasnacionales directamente a bancos centrales de otros países. Pudiera ser una relación 70 – 30 para Venezuela, realmente, no estamos ganando nada. Este proyecto no tiene nada de positivo, se vendió como una minería ecológica que no existe. Se busca organizar la minería ilegal, porque supuestamente estos mineros pasarán a ser empleados de las trasnacionales, pero al final eso no va a ocurrir. Ha habido experiencias anteriores que así lo demuestran.

Otra consecuencia social es que hay muchos núcleos de prostitución infantil en torno a los campamentos mineros, ya que se trata de hombres que abandonan sus hogares por cuatro, cinco o más años. Esto es caldo de cultivo para la prostitución.

-¿El Arco Minero es de larga data?

-Eso lo decretó Hugo Chávez en 2008 pero a raíz de una serie de consultas que realizó a los pueblos indígenas, ordenó detener el Arco Minero en el año 2010. Se dio cuenta de todo lo que estaba en juego y lo dejó así. Por la baja de los precios del petróleo salió a flote nuevamente el Arco Minero del Orinoco. En esta ocasión se violaron los principios constitucionales de la consulta pública. No hay estudios de impacto ambiental, no se presentó al país la propuesta, los estudios, ni la supuesta tecnología ecológica que se va a utilizar.

El país desconoce muchísimo sobre este proyecto que fue aprobado a la ligera. Ya se otorgaron las 140 concesiones y no sabemos de qué empresas se trata. Mucha gente no entiende de qué se trata esto. Esa es la primera barrera a resolver, la desinformación que existe en torno a este proyecto que afectará al río Orinoco. La minería implica deforestar toda la vegetación. Incluso, cuando apenas se anunció el proyecto, aumentó la presencia de mineros en la zona.

¿Y la Asamblea Nacional?

Los especialistas consultados se mostraron preocupados porque hasta la fecha la Comisión de Ambiente de la Asamblea Nacional no se ha pronunciado sobre el Arco Minero del Orinoco y su impacto ambiental, así como el resto de las consecuencias planteadas por organizaciones ambientalistas.

Sin embargo, el 10 de mayo de este año, el presidente de la Subcomisión de Recursos Naturales de la Asamblea Nacional (AN), Luis Parra (Unidad-Yaracuy), aseguró que la concesión otorgada para la explotación del Arco Minero en el estado Bolívar, generará un impacto ambiental que afectará negativamente a una superficie de 111 mil kilómetros cuadrados, que vendría a hacer el 12% del territorio nacional y que supera el 40% del estado Bolívar.

“No hay ningún estudio de impacto ambiental que pueda resarcir el daño que se pueda desarrollará en estas superficies”, advirtió.

El parlamentario destacó que el Arco Minero está dividido en cuatro bloques: Área 1, de 24.717 kilómetros cuadrados (km2), limitada por el Río Cuchivero y tiene (coltán y diamante), el Área 2, de 17.246 km2, limitada por los ríos Cuchivero y Aro, (minerales no metálicos y oro aluvional), el Área 3, de 29.730 km2, limitada con el río Aro (hierro y bauxita) el Área 4, de 40.152 km2 (oro). A estas áreas se suma el Bloque Especial Icabarú, con superficie de 1.754 km2, con abundante presencia de diamante y oro.

A su juicio, esta explotación minera a cielo abierto, como el Gobierno Nacional ha pretendido desarrollar, no tiene precedente en la historia de Venezuela.

Se trata del mayor impacto ambiental negativo más grave que se ha hecho en nuestro país.

Será un sacrificio ecológico al cual se va a someter la superficie de un estado.

“Tenemos que decir, como lo establece el artículo 129 de la Constitución, que los impactos ambientales irreversibles no pueden ser autorizados”.

Para el diputado el impacto al ecosistema y al ambiente podrían generar graves daños a las fuentes acuíferas.

“Es el tercer reservorio más grande de agua del mundo, está ubicado en el Arco Minero y afectará a los ríos y a la represa del Guri el cual aporta el 60% de generación eléctrica al país. Esos afluentes de las aguas, serán contaminados tras la utilización de mercurio y cianuro si se hace a cielo abierto”.

Explicó que además del impacto ambiental y al ecosistema, 40 etnias indígenas alojadas en la zona del Arco Minero se verán afectadas.

Es más fácil destruir que preservar

Yonder Rojas, coordinador de Guardaparques Universitarios, aportó que el decreto de Maduro sobre el Arco Minero, además de atentar contra la soberanía, atenta contra la biodiversidad.

“Decimos que atenta contra la soberanía porque se están entregando 111.000 km2 a 150 empresas trasnacionales, entre estas la Gold Reserve, a la cual en el año 2009, el presidente Chávez no le renovó la concesión por daños ambientales”.

No hubo una consulta pública ni se escuchó el clamor de los indígenas.

“Son más de 55.000 indígenas de seis etnias en el lugar y a nadie se les consultó nada”.

Esas personas forman parte de nuestro patrimonio, indicó.

“Con este Arco Minero se incrementará la prostitución en el sitio, se provocará un envenenamiento de las aguas. Por cada gramo de oro son mil litros de agua. Todo el sedimento será arrastrado por el Orino y pequeños riachuelos, hasta afectar el Guri.

ebido a los sedimentos las turbinas harán un esfuerzo mayor”.

Por su parte, la Reserva Forestal El Caura, no pasaría a Parque Nacional.

En esta reserva habita el águila Arpía, especie que se vería amenazada.

“Ha sido más difícil decretar la reserva como Parque Nacional cuando en 2014 la Fiscalía de la República lo intentó hacer. Mientras que el decreto de minería fue aprobado enseguida. Creemos que más fácil destruir que preservar”.

Al decretarse parque nacional se protege aún mucho más la flora y la fauna de la zona.
“El Arco Minero del Orinoco cubre un espacio mucho más grande que el Estado Apure. Mérida y Táchira juntos”.
Fuentes: albaciuda. org/ asambleanacional.gob.ve

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