En constante angustia se mantienen más de 88 mil venezolanos con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), por falta de antirretrovirales que les permite mantener sus defensas a niveles elevados y evitar de esta manera las enfermedades oportunistas que provocan el sida.

Según la ONU Sida en 2015, la cifra de personas infectadas ascendía a los 2 millones en América Latina; y en el mundo a 36.7 millones en 2017, lo que invita a realizar mayores campañas para la prevención de esta condición de vida.

Si bien numerosos países garantizan el suministro oportuno de medicamentos, en Venezuela la situación es alarmante según datos ofrecidos por organizaciones no gubernamentales.

El 1 de diciembre de 2017, el secretario general dela ONU, Antonio Guterres, a propósito del Día Internacional del Sida, dijo que “el mundo está en muy buenas condiciones de alcanzar la meta de poner fin a la epidemia del SIDA para 2030.

Hoy tienen acceso a tratamiento casi 21 millones de personas que viven con el VIH, y ese número debería superar los 30 millones para 2020. Las muertes relacionadas con el SIDA y las nuevas infecciones por el VIH están disminuyendo. Hay grandes esperanzas de que el mundo pueda cumplir su promesa, pero aún queda mucho más por hacer”. Sin embargo, esta reflexión está muy distante de la actual realidad venezolana, donde el Estado debe hacer un mayor esfuerzo para combatir esta enfermedad, a través de los tratamientos y pruebas periódicas que deben hacerse los pacientes.

Silencio oficial

Aunque el Ministerio de Salud no se ha pronunciado al respecto ni ha dado un balance sobre el VIH en el país, Stop VIH y otras organizaciones se han pronunciado al respecto, ante el silencio cómplice de las autoridades gubernamentales.

“No hemos recibido ninguna respuesta. Solo dicen que saben lo que está ocurriendo. Nos preocupa mucho la situación de las personas con VIH. La epidemia está fuera de control en Venezuela”, asegura Jonathan Rodríguez, presidente de Stop VIH, quien dijo además que “hemos llegado a niveles extremos de miseria”, por eso consideran oportuno elevar su voz de protesta, pues la gente está desesperada y es el “Estado quien genera pánico, porque los pacientes sienten que se van a morir”.

Ante la escasez de antirretrovirales, miles de venezolanos con VIH han emigrado en busca de mejores condiciones de vida. Colombia, Argentina, Chile, Perú, Ecuador, son algunos de los países que han ofrecido tratamiento a las personas.

Alrededor de 1.200.000 personas pudieran haber contraído la infección 

Pacientes seropositivos salen a protestar en Lara

En Lara, la crisis sanitaria se ha hecho sentir mediante las constantes manifestaciones que realizan los pacientes. Para Edgar Arias, coordinador de la Red Venezolana de Hombres Positivos y de quienes laboran en Pronasida, en la región existe 95% de escasez de estos medicamentos de alto costo.

Este miércoles 4 de abril, se reunirán con los afectados para acordar medidas que permitan presionar al Estado venezolano con el fin de importe los respectivos medicamentos.
El jueves, tomarán las instalaciones del Consejo Legislativo el estado Lara (CLEL), con la acción denominada Lluvia de Sangre, con una serie de pancartas escritas con su propia sangre.

Luego tienen previsto, asistir a los consulados existentes en Lara, donde entregarán unos documentos para ser escuchados.

Por su parte, Raiza Farnataro, directora de la Fundación Conciencia por la Vida, aseguró que “somos 77.000 personas que padecemos la escasez medicamentos antirretrovirales. No es un secreto que hemos llegado al 95% de desabastecimiento y el Gobierno a través del Ministerio de Salud sigue guardando un silencio cómplice además de criminal. Ya no encontramos qué hacer para ser escuchados, un medicamento para nosotros puede llegar a costar 45.000.000 Bs.”.

Todos los días mueren al menos 8 personas por desabastecimiento de antirretrovirales

9 años de salarios para comprar medicamento por un mes

A falta de antirretrovirales, los pacientes deben acudir a Cúcuta para adquirir sus tratamientos. Un largo viaje que implica efectivo para llevar a San Antonio (San Cristóbal) y moneda extranjera para comprar los medicamentos.

Para comprar el Viraday, uno de los más medicados, se requiere 45 millones de bolívares para obtener el original, y 18 millones para el genérico. El Caletra ronda los 8 millones de bolívares.

En caso de que alguien intente comprar el de mayor costo, necesita 115 salarios mínimos, lo que equivale a 9 años con 7 meses de sueldo. Dijo Arias que es complicado, porque numerosas personas no tiene cómo costear sus tratamientos.

 

Nota: Es importante destacar que todos los datos reflejados en las gráficas fueron aportados por la organización StopVIH

Al menos 11 mil nuevas infecciones por el VIH ocurren cada año

Comentarios

Comentarios