#ESPECIAL Barquisimeto, una ciudad que tiene todo para que el visitante se quede (FOTOS)

Hugo J. Boscán | Fotos: Iván Piña, Stiven Valecillos y archivo |

El himno, con letra del periodista Alberto Aguirre Rojas y la música del profesor Carlos Mendoza, cuyo coro y última estrofa dice todo lo que significa esta ciudad que posee una serie de íconos, algunos desconocidos por sus propios habitantes, y en especial sus hermosos crepúsculos, que le convierten en una de las más atractivas del país.

Sitios como la plaza Bolívar, el parque Ayacucho, el santuario de Santa Rosa, donde mora nuestra patrona, la Divina Pastora, su majestuoso monumento al noreste, el casco histórico con sus viejas casonas, el cementerio Bella Vista de la calle 42, con panteones verdaderos monumentos artísticos, el zoológico Bararida, plazas y parques, el Obelisco, y hasta la comercial avenida 20.

A todo eso hay que agregarle la hospitalidad de su gente, su gastronomía en la que no pueden faltar los  platos a base de carne de chivo, las caraoticas negras, las arepas de maíz y el suerito. Igualmente las hermosas mujeres que muchas veces han ocupado lugares privilegiados en certámenes de belleza, nacionales y en el exterior.

Además, Barquisimeto tiene ese “algo” que lleva a quienes vienen temporalmente, por deberes profesionales o estudios a que, finalmente, se conviertan en “barquisimetidos”.

Además, este lugar en la geografía venezolana hace que quienes llegan se sientan más cerca de sus lugares de origen, tanto del centro como de occidente, Falcón, el Llano y hasta del oriente del país, aunque no por ello dejen de encontrarse en Barquisimeto como en casa, considerarla suya de toda la vida.

Concha Acústica

El parque Concha Acústica Juan Bautista de la Salle está ubicado en la carrera 17 entre 22 y 23, al lado del histórico puente de la Santísima Trinidad, o Bolívar, que data de 1806, hasta la avenida Uruguay.

Fue construido en 1963 con diseño del arquitecto Carlos Jara Calderón, con motivo del cincuentenario de la llegada a Barquisimeto de los hermanos de la congregación Lasallista.

Fue el primer zoológico que existió en Barquisimeto y entre sus especies tenía un oso frontino, las que, años después, fueron transferidas al nuevo zoológico Bararida, inaugurado el 21 de septiembre de 1967. En sus inicios disponía, además de la Concha Acústica, de un espejo de agua y tres nacientes, algunos de los cuales aún producen, de acuerdo a vecinos.

Hasta hace algunos años el parque era escenario de actividades culturales, recordándose los llamados Domingos Vespertinos, en los que se presentaban artistas, no sólo locales sino también nacionales, entre los que se recuerda a Alfredo Sadel.

El parque cuenta con frondosos árboles que ofrecen sombra permanente a los visitantes.En un tiempo, cuando la seguridad lo permitía, era sitio de reunión de estudiantes que se reunían con el fin de preparse para próximos exámenes.

La Concha Acústica ha estado sumida en el abandono por temporadas, aunque Jacqueline Marín y Eustacio Rodríguez, vecinos de la comunidad, durante 11 años se han dedicado ad honoren a cuidarlo, por lo que ahora han sido adscritos a Emica.

Para las viejas generaciones, el parque debe ser recuperado por completo, darle seguridad, alumbrado, mayor limpieza y ponerlo nuevamente al servicio de los barquisimetanos como un sitio cercano de estar en medio de la naturaleza en pleno centro de la ciudad.

 La Catedral de Barquisimeto

A toda persona que visita la ciudad le llama la atención la Catedral Nuestra Señora del Carmen, o Catedral metropolitana de Barquisimeto, por sus líneas modernas.

Se trata en verdad de un moderno templo, primera gran obra del arquitecto Jahn Bergkam, cuya construcción fue terminada e inaugurada en 1968 en lo que fue un acontecimiento nacional.Bergkam, para el diseño, se inspiró en una flor boca abajo, por su forma paraboloide hiperbólico.

El proyecto requirió de extensos y minuciosos cálculos estructurales, además de mucha precisión en la construcción para impedir se presentasen fallas posteriormente.

Internamente está conformada por dos alas unidas por una torre central.Con respecto al techo,  consta de paneles de acrílicos sostenidos por cables de acero post tensados cubiertos con concreto

Para la época fue una obra muy avanzada, nada convencional, de allí la grata impresión que deja en quienes le visitan o asisten a cualquiera de los oficios religiosos católicos que allí se realizan de manera permanente.Indudablemente que el mayor acontecimiento que registra la Catedral ocurre cada 14 de enero, cuando la Patrona de los larenses, la Divina Pastora, visita la ciudad en su tradicional recorrido anual.Millones de feligreses se congregan en el templo y sus alrededores cada tarde de 14 de enero y días posteriores continúa la romería para estar lo más cerca posible de la imagen milagrosa.

Hace algunos años se le construyó el campanario, en el sector suroeste, además de alguas mejoras en sus áreas verdes.Para quienes nacieron en Barquisimeto o se sienten como tales, es un orgullo que los visitantes lleguen hasta la Catedral para que puedan contemplar sus dimensiones y la religiosidad que allí se siente.

Teatro Juares

El principal centro cultural de la ciudad, ubicado en la carrera 19 con calle 25, en pleno centro, es uno de los teatros más antiguos de Venezuela, inaugurado en 1905.Inspirado en influencias europeas, principalmente francesas, en 1890-91 el presidente Raimundo Andueza Palacios decretó su construcción, encomendando el proyecto al arquitecto Luciano Urdaneta y a Luis Muñoz Tebar.

Igualmente nombró una junta de fomento de la obra, integrada por Eliodoro Pineda, Julio Irigoyen, Juan Manuel Ascanio y Lino Iribarren Celis.El sitio escogido era donde había una casa vieja que sirvió de sede al periódico El Monitor, el primero en Barquisimeto, y el costo de la construcción se calculó entonces en 180.000 bolívares.

Cuando fue inaugurado se le llamó Teatro Municipal, aunque, posteriormente, en 1912, en el Concejo Municipal decidieron cambiarle el nombre por el de Juares en homenaje al general Aquilino Juárez.Según algunos historiadores, luego al apellido le cambiaron la Z por la S para diferenciarlo del prócer mexicano Benito Juárez.

Durante años, el teatro Juares ha sufrido algunas transformaciones, como la de 1947, cuando le cambiaron su aspecto original.En el 2001 decidieron nuevas modificaciones, trabajos que, supuestamente por falta de suficientes recursos económicos, se extendieron por 10 años, hasta el 2009 cuando fue reinaugurado con un concierto orquestal dirigido por el músico larense Gustavo Dudamel.

El teatro Juares sigue siendo uno de los principales íconos de Barquisimeto, escenario para eventos culturales, aunque los últimos años han sido cambiados por los políticos, pero los aplausos persisten en cada actividad que allí se realiza.

Museo de Barquisimeto

Pese a la falta de atención que por años se mantuvo sobre La Casa Grande de Barquisimeto, se conserva como uno de los pocos sitios de reunión de artistas de los diferentes rubros, pintores, cantores, músicos o humoristas.

La edificación del Museo de Barquisimeto, que data de 1878, fue antes, por años, la del Hospital de la Caridad, hasta 1954 cuando el centro de salud fue mudado a su nueva y moderna sede, al norte de la avenida Vargas, el Hospital Central Antonio María Pineda.Las gestiones del doctor Pineda hicieron posible la construcción del nuevo centro hospitalario para la ciudad.

Una vez ocurrida la mudanza, hubo intentos de destrucción de la casona, la más insistente en 1977, aunque los autores de la idea se encontraron con la oposición de los miembros de la naciente Sociedad de Amigos de Barquisimeto, encabezados por don Raúl Azparren.

Posteriormente, gracias a la institución, fue  fue adquirida por la municipalidad y en 1982  inaugurada como museo, respetando la capilla San Miguel, que había sido construida en 1922 y continúa como un pequeño escenario artístico regional.

Iglesia de San Francisco de Asís, antigua Catedral

En la carrera 17 entre 22 y 23, se encuentra uno de los primeros templos católicos de la ciudad, construido en 1832 sobre las ruinas de lo que había sido el convento de Nuestra Señora de la Purificación.Afectada por movimientos sísmicos, el mayor en 1865, cuando sólo quedó la torre del campanario y el reloj de la capilla, hubo necesidad de reconstruirla, pero ya se estaba activando la construcción de una nueva catedral.

En 1950 sufrió daños mayores, decidiéndose definitivamente su traslado, quedando solamente como iglesia San Francisco de Asís.

Entre sus paredes quedan aún algunas piezas artísticas religiosas de gran valor, como la escultura tallada de los 12 apóstoles, otra de la Santísima Trinidad y una del Nazareno, las cuales llaman la atención de quienes acuden simplemente como visitantes o como participantes en los oficios católicos que allí se realizan permanentemente.

Allí están enterrados los restos de los obispos Águedo Felipe Alvarado y Enrique Amburg.Al frente se encuentra la plaza Lara, construida en honor al héroe epónimo del estado, el general en jefe Juan Jacinto Lara.

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