Escasez de medicinas se agudizó en el último trimestre del año

Angélica Romero Navas | Fotos: Archivo |

Durante el año 2017 se hizo cotidiano para los venezolanos caminar de farmacia en farmacia y hacer uso de las redes sociales para conseguir un medicamento, pero esta escasez se agudizó en el último trimestre del año, aseveró LuzmilLeal, internista y miembro de Médicos Unidos.

En su consulta ha sido testigo de la calamidad a la que deben someterse los pacientes para realizarse el tratamiento y evitar que su condición progrese, pero en un gran porcentaje, las enfermedades crónicas desarrollan complicaciones más difíciles de tratar.

Los fármacos anticonvulsivantes están desaparecidos de los anaqueles de las farmacias, “el Epamin y Fenobarbital, indispensable para combatir, prevenir o interrumpir los ataques epilépticos son sumamente difíciles de conseguir, los pacientes viajan a pueblitos bien lejos o los mandan a buscar de otros países” señaló la especialista.

De los hospitales son referidos a otros centros asistenciales pero en ninguno cuentan con estos fármacos, entonces le encomiendan al paciente la ardua tarea de conseguirlos por sus propios medios.

En los últimos tres meses del año también hubo una reagudización de pacientes renales, diabéticos e hipertensos, quienes en vista de la escasez de los fármacos optaron por reducir sus dosis diarias, ocasionando serios daños en su salud.

“Como los diabéticos no consiguen la insulina y los hipertensos no consiguen los hipertensivos, entonces se hacen el tratamiento un día sí y otro no para que les dure, pero eso puede terminar muy mal” aseguró Leal.

Los insulinodependientes han presentado infecciones y trastornos digestivos, mientras que un repunte de eventos cerebrovasculares se ha presentado entre la población hipertensa porque descontrolan su tratamiento.

Aunque algunas farmacias de la región mantienen un stock de hipertensivos importados, como el Losartán y Valsartán, su costo es muy elevado en comparación con el valor real del fármaco elaborado en el país. Un blíster de Losartán puede llegar a costar 200 mil bolívares.

Otros medicamentos como el Bisoprolol, betabloqueante para controlar la hipertensión, están desaparecidos.

Leal dijo que a los hipertensos se les debe hacer pruebas con otras alternativas, aunque no la exacta para su condición, a fin de conseguir un tratamiento que responda bien.

Recomienda no suspender las indicaciones pues pueden causar efectos dañinos y en caso de no tener otra alternativa acudir a su médico tratante.

La miembro de Médicos Unidos, recordó que el Estado debe suministrar a los centros de salud estos medicamentos, como lo indi la Constitución vigente. o sabemos por qué persisten las fallas y cada día empeoran, a lovenezolanos les ha tocado un año difícil en materia de salud, pero esperemos que el Gobierno tome las acciones necesarias para impedir el sufrimiento y la muerte de más venezolanos”.

La Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida (Codevida) difundió un comunicado el pasado lunes en el que reiteraban la emergencia en el país por una afectación masiva y de graves daños a la salud y al estado nutricional de la población, con un ritmo acelerado de extensión y velocidad que pone en inminente peligro las vidas y la integridad física y mental de millones de personas en breve tiempo, especialmente aquellas en situación de mayor vulnerabilidad debido a una escasez prolongada de medicinas, insumos médicos y alimentos”.

En el comunicado se asentó la urgente necesidad de la ayuda humanitaria para Venezuela.

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