Ricardo Cusanno: El turismo en Venezuela no escapa a crisis que afecta a todos los sectores

Juan B. Salas | Fotos: Oswaldo Azuaje |

La industria del turismo es una de las más afectadas por la crisis económica que vive el país, por el deterioro del poder adquisitivo del salario y por la hiperinflación, que obliga a los consumidores a modificar sus prioridades, colocando en primer lugar la adquisición de alimentos y medicinas, nadie está pensando en vacaciones.

El pronunciamiento lo hace el primer vicepresidente de Fedecámaras, hombre vinculado toda la vida con el turismo, Ricardo Cusanno, su padre fue propietario del conocido y tradicional Hotel Curumato, en Barquisimeto, al expresar su preocupación por la situación dramática que hoy el sector turístico nacional.

-Lamentablemente, las noticias tanto en lo que ocurre en la economía en general, como lo que pasa en el sector turismo no son buenas, en esta oscuridad que se ha venido apoderando de la producción nacional, y el turismo no escapa de ella, hay momentos de luz, hay algunas acciones que están llevando adelante las cámaras de turismo, las cámaras de mayoristas han hecho 11 giras internacionales, tratando de vender el producto turístico que en Venezuela se creó un centro de convenciones para Margarita, si el gobierno no hace, nosotros si estamos para hacer, porque nos debemos a nuestros empresarios y a nuestros trabajadores de este país-, asegura.

Sin embargo, advierte que estos momentos de luz, vienen acompañados de una problemática muy grande, por ejemplo en el caso del sector aeronáutico: la flota de aviones comerciales privados en el país, que es de 114 aeronaves, de estos sólo 41 aviones vuelan, solo el 35 % de la flota está operativa; la mayoría de los aviones de Conviasa, que es la flota más nueva, tienen el 67 % en tierra; el sector privado se la ha restringido el acceso a las divisas, se la ha restringido la oportunidad de comercializar el producto de manera que pueda mantener la vida útil de los equipos, que pueda mantener la flota, remunerar mejor a los trabajadores, eso se le impide al sector privado, pero además el sector público no hace las cosas bien, mucho menos aplicar políticas públicas.

-Si a esto se le agrega que las frecuencias internacionales, si nos comparamos con el año 2016, cuando se tenían 136 frecuencias semanales, equivalentes a 23.000 asientos, hoy cerramos el año con 126 frecuencias, y casi 3.000 puestos menos semanales; sin embargo, cuando se hace la comparación con el año 2013, para ese entonces había 352 frecuencias semanales, con 57.000 puestos, lo que representa una caída del 66 %; pero si nos comparamos con Costa Rica, que es un país pequeñito, de 5 millones de habitantes, que no tienen fuerzas armadas, en este momento tienen 1.000 frecuencias semanales, es decir lo que hacen en Costa Rica en una semana, en Venezuela con 30 millones de habitantes, con cuatro estaciones en términos de clima, con todas las bondades que tenemos, requerimos de por lo menos 9 semanas para poder llegar a eso-, advierte el dirigente empresarial.
Señala que esto se traduce en menos ocupación en los hoteles, los taxistas en las líneas de los aeropuertos tienen menos, el señor del quiosco vende menos periódicos y menos chucherías, es decir que es toda una cadena que está afectando a todo el sistema productivo y al comercio vinculado al turismo.

Afectados polos turísticos tradicionales

Consultado en torno al impacto que esta situación tiene en aquellos estados como Mérida, Nueva Esparta, Falcón, que viven básicamente del turismo, asegura que los está afectando en forma dramática.

-Por ejemplo, nuestro principal baluarte en materia turística, como es Nueva Esparta, tiene menos frecuencias aéreas, los ferry no están funcionando eficientemente, eso implica que tienes menos posibilidades de llegar a la Isla, esto aplica para el turismo internacional como para el turismo nacional, que fue siempre tan importante para nosotros en nuestras ocupaciones, porque el poder adquisitivo del salario se ve diezmado, se ve disminuido, y la gente en lo que menos está pensando es en tomar vacaciones, piensa en como hacer para conseguir la comida y la medicina-, afirma Cusanno.

En el caso de Falcón, señala que esta entidad aún vive el drama de los cortes eléctricos, antes se decía que eso era un tema de El Niño, pero ya este niño creció, ha llovido muchísimo, ha habido hasta desbordamientos de agua y seguimos con apagones recurrentes; hay problemas en el sector agropecuario, y si no se producen los alimentos, porque no hay semillas, fertilizantes, agroquímicos, porque Agropatria no está cumpliendo adecuadamente con los agricultores, entonces no hay tomates, no hay cebollas, maíz, leche, no hay pollos porque no hay alimentos para animales, entonces es imposible hacerle al turista, el perico con la arepita, para atenderlo bien y esta situación se vive en cualquier quiosco o en cualquier hotel cinco estrellas.

-Entonces lo que estamos viviendo en el turismo no es otra cosa que una de las consecuencias que vive todo el sector privado, la cadena productiva en general debido al Plan de la Patria y al Socialismo del Siglo XXI-, señala.

El ejecutivo no escucha a nadie

Sobre las propuestas de la gente del sector, que es la que tiene la experticia y conoce los problemas, asegura que no ha sido fácil tener acceso a las autoridades vinculadas por el turismo.

-Jesús Irausquín o “Chucho” Irausquín como mejor se le conoce, ha tenido la intención de acercarse al Ministerio de Turismo, pero allí lamentablemente no se ha podido lograr una comunicación fluida con las cámaras de base, con los hoteleros, las agencias de viajes, las aerolíneas, los mayoristas y con todo lo que significa el turismo.

Hace un año el gobierno anunció que comenzarían a llegar rusos, yo no he visto a ningún ruso bailando Perestroika en Playa El Agua; había un anuncio en la feria de China, que se había llegado a un acuerdo con búlgaros y con chinos, no he visto a nadie de esta nacionalidad haciendo turismo en el país-.

Señala que ojalá esto fuera cierto, porque eso significaría mayor ocupación hotelera, mejores ingresos para los trabajadores y, en consecuencia, mejor calidad de vida para la familia venezolana que tenga uno de sus miembros siendo bien remunerado en el sector turismo.

-Lamentablemente, el sector público no está viendo el problema, culpando a tercero, cuando la verdad verdadera, es que lo que hay es un entrampamiento ideológico en materia de carácter político, que no permite la evolución de la economía, sino que más bien la está constriñendo y haciendo la actividad cada día, más pequeña en Venezuela-, afirma.

Expectativas para el 2018

Advierte que lo que se avizora para el próximo año, no es algo muy bueno, se observa como de manera natural el mercado se está dolarizando, pareciera que ya no hace falta que se tomen decisiones sobre este tema en el sector público, ya hoy los productos se venden en divisas, la gente ya calcula que sus vacaciones le van a costar 50, 100 o 200 dólares.

-Lo peligroso de esto, es que si no se encauza debidamente esta situación cotidiana, si no se le da un encuadre jurídico y un marco legal que lo haga viable, entonces Venezuela tendría un problema muy serio, porque lo cierto es que de los 30 millones de habitantes, los únicos que tienen acceso a divisas, son los que hacen vida en el sector público, a los que ya popularmente se les identifica como “enchufados”, recordemos que en el país, tenemos cerca de 15 años con restricciones cambiarias y ya el sector privado, tiene más de cinco meses que no recibe las liquidaciones del Dicom, e incluso las autoridades eliminaron la última subasta, porque no pudieron cumplir con la liquidación de las divisas-, recordó Cusanno.

 

En el país no hay confianza

Sobre la posibilidad de que el “Petro” se convierta en una alternativa, ante la problemática cambiaria, el dirigente empresarial señala que este sistema que está revolucionando al mundo, se sustenta en algo que es muy escaso en Venezuela, “la confianza”.

-El Bitcoin, que hace seis meses costaba US$ 600 y en estos momentos cuesta 17.000 dólares, no tiene soporte legal, no tiene reservas, no hay Banco Central que lo soporte, entonces la gente confía en esta moneda, yo quisiera preguntarle al mundo de las finanzas, al venezolano: ¿Usted sus ahorros los compraría en un Petro, manejado, construido con las políticas del mismo gobierno que hoy lo tiene pasando penurias? Posiblemente alguien lo haga, pero estoy casi convencido y pudiera apostar doble contra sencillo, y hablaremos de esto el próximo año, si se mantienen las actuales políticas públicas, dudo que el Petro tenga éxito-, aseguró el vicepresidente de Fedecámaras.

 

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios