Luego de asesinar a Marcial Vargas (58), los delincuentes se comunicaron con vecinos del infortunado taxista para pedir el pago de 14 mil bolívares fuertes por el Caprice vinotinto, placa KAT 78G que le habían robado. Afirmaron haberlo dejado en el cono de seguridad del aeropuerto, obviando el hecho de que lo habían matado.
Como fue reseñado, el suceso se produjo en horas de la noche de este miércoles en la carrera uno entre calles dos y tres de Ruiz Pineda.
Según reveló su esposa, Guillermina Martínez, el infortunado tenía toda la vida trabajando como taxista. Todas las mañanas salía de su casa, ubicada en el barrio La California, con destino al Mercado Mayorista para hacer "carreritas".
Al mediodía regresaba para almorzar, dormía y luego salía a buscar pasajeros en el oeste de la ciudad. El miércoles no fue la excepción, sin embargo, en el camino, Vargas aceptó llevar a quienes le quitaron la vida.
La compañera sentimental del fallecido presume que éste se resistió al robo. Por esta razón, lo habrían lanzado del vehículo y luego le dispararon en el tórax. Dijo Martínez que primero hablaron con la vecina a quien le pidieron 14 mil bolívares por el carro, una hora después volvieron a llamar y bajaron la cifra a 12 mil. Fue en ese momento cuando localizaron el cuerpo del taxista y los antisociales no establecieron nuevo contacto.
Esta no era la primera vez que Vargas era víctima de la delincuencia. En enero de 2009, lo sometieron bajo amenaza de muerte, lo amarraron y colocaron en el asiento trasero. Los antisociales robaron una pollera y una panadería con él en la parte de atrás, después lo dejaron en la calle 51 con avenida Libertador porque "se había portado bien".
El hoy occiso tenía tres hijos, todos mayores de edad. A las 11 de la noche, funcionarios adscritos a la subdelegacíón San Juan del Cicpc recuperaron el carro en el barrio Rafael Linares, donde los antisociales lo dejaron.
Se enfrentó con tubos
Francisco José Ramos (74), funcionario jubilado de la Aviación venezolana, se enfrentó a tubos con los dos delincuentes que quisieron robarle su camioneta Blazer vinotinto, placa XBE 314. A las ocho de la noche del miércoles, en la vereda ocho de la urbanización El Obelisco, se escucharon dos disparos. El maestre técnico recibió un impacto de proyectil en el cuello y fue trasladado al Hospital Privado, donde falleció.
Más tarde, funcionarios de la Policía regional recuperaron un revólver calibre 38, con los seriales limados que presuntamente utilizaron los antisociales para segar la vida del hombre. El hallazgo se hizo en el bloque cinco de la urbanización El Obelisco y fue entregado a investigadores del Cicpc que trabajan en el caso.
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