Cuidar el parque Terepaima es una deuda de todos

El Parque Nacional Terepaima fue creado por Decreto del Ejecutivo nacional Nº 1.519 de fecha 14 de abril de 1976, en el marco del nacimiento de la política ambiental en Venezuela, promovida por el entonces presidente Carlos Andrés Pérez. Antes, el mandatario nacional, bajo la iniciativa legislativa, creó la Ley Orgánica y Ministerio del Ambiente el 23 de agosto de 1974.

El Parque Nacional Terepaima fue considerado como uno de los últimos relictos de una importante región natural donde aún se conservan, pese a la agresiva intervención humana, materiales genéricos de flora y fauna autóctonos, además de ser el sitio de nacimiento de cursos de agua vitales para el desarrollo de las ciudades de Barquisimeto y Cabudare, así como otras poblaciones del estado Portuguesa.

El parque comprende una extensión aproximada de 16 mil 971 hectáreas de tierras ubicadas en jurisdicción de los municipios Palavecino e Iribarren del estado Lara y Araure de Portuguesa. José Luis Sotillo, cronista de la parroquia Agua Viva, indicó que al arribo de los 37 años de creación del Parque Nacional Terepaima, no se ha publicado un reglamento de uso y condiciones para el disfrute del mismo, lo que constituye una inminente amenaza.

A juicio de Sotillo, Terepaima es uno de los nueve parques nacionales con mayor cantidad de problemas de importancia y su solución a mediano y corto plazo, aun es factible. Indica que casi todos los problemas se centran en la falta de presencia institucional, de un plan de ordenamiento y deterioro de las relaciones con los habitantes del parque y sus aledaños.

El cronista señala que una de las críticas amenazas del parque, es la ampliación de la frontera agrícola de los parceleros que siembran en el piedemonte, que de mantenerse esa tendencia y la ausencia de políticas de preservación por parte de las autoridades ambientales, dificilmente en el Parque Nacional Terepaima se pueda garantizar la integridad biológica de los ecosistemas y se hundirá en el abandono. -Los parceleros han causado estragos en las zonas protegidas por el Ministerio del Ambiente, espacios agredidos vulnerados por la expansión agrícola y urbana, sin ningún control, amplía Sotillo. La caza furtiva y la tala indiscriminada en el parque es aterradora, manifiesta, más en horas nocturnas, colocando en grave riesgo a la fauna y su diversidad.

Los también amenazados acuíferos, de vital importancia para Barquisimeto y Cabudare, ya se encuentran al límite porque son abordados con agrotóxicos. Explica que a 37 años de la creación del parque, vemos que no existe una política que pueda instalar una figura de guarda parques comunitarios para generar acciones que resguarden el espacio natural. -Creemos, a pesar de la dramática amenaza, que la creación jurídica de esta figura, puede generar cambios a favor en muy poco tiempo, soluciones que se pueden dar en buena parte, con el apoyo de organismos privados y públicos, asegura el cronista.

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