Carolina Acosta Alzuru: Marco legal impide ver una telenovela más allá de la Cenicienta

Si bien las telenovelas más exitosas del mundo han logrado brillantez por ser reflejo de una realidad, el actual marco legal venezolano, a través de instrumentos como la Ley de Responsabilidad Social de Radio y de Televisión y la supervisión  de instituciones como la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) ejercen una especie de presión que hunde a las televisoras en la autocensura.

Así lo explicó la profesora Carolina Acosta Alzuru, durante la videoconferencia Más allá de la Cenicienta, que se realizó la tarde del pasado viernes en la sala de adiestramiento de la Fundación Juan Carmona de EL IMPULSO; encuentro en el que la experta no sólo habló acerca del perfil de la típica protagonista de telenovelas y las variaciones de esta figura en la actualidad, sino también de una televisión venezolana cada vez más débil.

A juicio de Acosta Alzuru, Ph.D  de la Universidad  de Georgia en Estados Unidos y experta en telenovelas, la autocensura se ha vuelto un mecanismo de defensa, cuyo fin es evitar un destino distinto al de Radio Caracas Televisión (RCTV).

Comentó que en los últimos 10 años la industria de dramáticos ha disminuido su producción, pasando de realizar entre ocho y diez telenovelas por año a sólo tres, algunas de las cuales son coproducciones. Depresión que no resulta únicamente del cierre de canales y la autocensura, sino que también es producto del sistema cambiario de la moneda y las transformaciones que ha sufrido la inversión publicitaria. Según la especialista, otro de los elementos que afecta la calidad de los dramáticos ha sido la migración de talento venezolano hacia otros países, donde pueden continuar con éxito sus carreras de actores y actrices, escritores, guionistas, camarógrafos y otros.

Acosta Alzuru explicó que si bien los canales de televisión mantienen a sus escritores creando historias,  estas se conservan engavetadas por temor a herir alguna susceptibilidad gubernamental, hipótesis que cobró mayor fuerza luego de que el presidente Nicolás Maduro, en cadena nacional, señalara como culpable de la violencia en el país a las telenovelas; misma acusación que hizo que no se retransmitiera el dramático La mujer perfecta de Leonardo Padrón, como homenaje póstumo a la actriz y exmiss Venezuela, Mónica Spear.

 

El atractivo de la Cenicienta

A pesar de que en la actualidad las telenovelas más famosas cuentan historias distintas a las tradicionales, como ocurre con la producción mexicana La Reina del Sur y el dramático brasileño Avenida Brasil, el formato de Cenicienta sigue siendo atractivo, sobre todo en Latinoamérica, donde conviven culturas y contrastes que hacen las historias aún más románticas. Citó la antítesis en los niveles socioeconómicos y las historias entre ricos y pobres que surgen de esta.

En este sentido, apuntó que el cuento de hadas, por encima de la realidad social, sigue ganando adeptos en la televisión, en especial cuando se une con el tema de la pobreza, que semánticamente es relacionada a la mujer.

De allí que algunas de las características atribuidas a la Cenicienta sean: pobreza, medio rural, belleza, bondad, pureza, ingenuidad, juventud y ascenso social. Explica que en toda telenovela se da el caso de la joven que debe realizar algún viaje que a su vez genera en ella cambios, su juventud e inocencia la hacen caer en desgracia, pero su bondad y belleza le permiten ser parte de un ascenso social; debe haber un cambio o transformación, que puede ser físico como en la producción colombiana Betty la Fea, para que se le considere una historia de Cenicienta.

Otra de las razones por las cuales la telenovela rosa sigue teniendo éxito, a pesar de la existencia de otros géneros como la narco novela, es que a la sociedad le gustan las historias donde los buenos ganan.

Entre las variaciones de Cenicienta en las telenovelas precisó las historias en las cuales aparece la prostituta y el protagonista, la estrella que no es inocente, los múltiples roles protagónicos en los que cada personaje posee una característica de la Cenicienta y el “Ceniciento” que no es puro por razones de machismo latino.

 

La novela al revés

Al consultarle los presentes si existe la posibilidad de llevar a la televisión una historia contraria a la ya conocida Cenicienta, en la cual la figura protagónica pase de la riqueza a la pobreza, considerando que las telenovelas cuentan realidades, la experta comentó que el marco legal venezolano no lo permite.

Sin embargo, confía en la creatividad y talento de escritores criollos, que de ver interés en el tema de seguro podrán contar historias como esta de una manera metafórica.

 

 

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