No habrá ningún tipo de cambio libre con la nueva política sobre divisas

Pacífico Sánchez | /Foto: Archivo |
DOLAR BILLETES 11/02/2013 PAG A 5

Con el cambio dual anunciado por el Ejecutivo Nacional, a través del ministro de Industria y Comercio, Miguel Pérez Abad, estamos en presencia de un nuevo ensayo de política cambiaria.

Al hacer la afirmación, el Dr. Orlando Zamora, analista financiero y quien por espacio de 26 años fue funcionario del Banco Central de Venezuela, indica que deja muchas dudas esa propuesta, que consiste en un cambio denominado Dipro, según dice el gobierno para proteger a la familia y aplicable a ciertos productos; y el cambio Dicom, para todas las transacciones y fluctuaciones de la moneda..

En esta oportunidad está exponiendo cómo un sistema de mercado libre va a flotar.

-¿Qué sentido tiene la medida?

-En la práctica hay dos tipos de cambio. Uno de ellos a 10 bolívares, que pudiese ser ajustable.

-¿Cómo se explica ese ajuste?

-Que no se va a quedar en diez bolívares permanentemente. Pero, la sorpresa está en que se ha creado un sistema que no se sabe cómo va a operar. Supuestamente, será un sistema flotante.

-¿Cómo flotaría?

-Todos los días va a haber un cambio, que se va a desplazar. La conclusión que uno hace al evaluar el análisis, además de la inconsistencia de no hacer una reorganización económica con un plan bien definido, subestima al Banco Central de Venezuela. No aparece en un rol protagónico, prácticamente, ni se le consultó.

Aparte de eso, el gobierno no está reconociendo los graves errores que en el pasado cometió respeto al manejo de las divisas.

-¿Cuáles son las consecuencias inmediatas que tiene el plan de cambio dual?

-Ya sabemos que en la práctica se desplazaron la mayoría de los bienes que venían siendo cotizados a 6,30 y 10 bolívares. Ahora pasan a 206, salvo un grupo limitado de bienes que se llama plan 50.

-¿Que se pretende con ese plan?

-Se trata de cincuento productos por los cuales la gente hace colas que podrían ser favorecidos con un tipo de cambio subsidiado con el dólar de diez bolívares. Allí podrían estar también fármacos así como subsidios que otorga el Seguro Social, estudiantes, cultura y, en general, un grupo muy limitado. Todo lo demás, lo que no está mencionado, pasaría al otro tipo de cambio.

-¿Cómo ve esta nueva alza?

-Esto no es más que una devaluación de 1.500 por ciento; es decir, quince veces más de lo que se pagaba antes cuando la cotización era de 13, 50. Ahora hay que pagar sobre 206.

-¿Quiere decir que no tiene éxito alguno esa medida?

-Analizando las posibilidades de éxito y la inconsistencia del nuevo esquema, mi impresión es que no va a haber ningún tipo de cambio libre. Si hubiera cambio libre que cualquier ciudadano puede acudir a ese mercado y hacer la compra sin dar explicación del objeto del destino de su adquisición.

-Entonces, ¿para qué se ha hecho ese cambio?

-Esta es la continuación del modelo de control de cambio, que en esta oportunidad, ya conocemos la experiencia de Simadi, el Banco Central podría — lo sospechamos aunque desconocemos el mecanismo— intervenir de manera tal que el tipo de cambio no se desplace mucho más allá de lo que podría esperarse.

El Banco Central no va a revelar cómo se forma ese tipo de mercadol. Por lo menos hasta ahora no ha dado idea. Y va a mantenerlo como el Simadi, que se desplazaba prácticamente en una banda que se hizo inamovible. Nunca superó los 200.

-¿Por qué tiene esa idea?

-Porque si el tipo de cambio fuera libre, de la manera como ha sido concebido, se desplazaría violentamente y entraría a niveles estratoféricos. La explicación es que no fueron consideradas las fuentes para obtener los fondos.

-¡Qué debió hacerse?

-Cuando uno hace un esquema cambiario hay que determinar de dónde van a venir los recursos. Si los va a dar PDVSA, si serán obtenidos mediante asistencia internacional, si serán unos mecanismos para atraer inversión.

-El ministro Pérez Abad ha hablado maravillas de este sistema cambiario, por cuanto habla de inversiones. Pero, usted sostien que es un ensayo. ¿Nada atractivo tiene para alguien?
Se ha disfrazado la idea de que este esquema va a ser atractivo para los exportadores porque van a obtener más bolívares por sus exportaciones. Eso es verdad. Pero, todo indica que eso será insuficiente.

La escasez de divisas es tan profunda que el Banco Central no tiene reservas internacionales y éstas apenas se han situado sobre las 13 mil millones de dólares, que es el volúmen más bajo en las últimas décadas.

Difícil será viajar

Dado que el cambio Dicom ha sido situado en 206 bolívares por dólar, para que fluctúe, será muy difícil viajar al exterior, observa el Dr. Orlando Zamora.

Cualquier persona requerirá de 500.000 a 700.000 bolívares para salir del país y esa cantidad no es fácil de obtener a la mayoría de la población.

Aparte de eso, las tarjetas de crédito no garantizan esos montos y no existe posibilidad de que tengan incrementos sustanciales, ya que los bancos son muy cautos en esa materia. De modo que sólo podrán viajar pocas personas.

 

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