Consumidores y usuarios tienen pocas razones para celebrar su día

Rosmir Sivira | Archivo |
A woman purchases eggs at government regulated prices, as other wait in line, in Caracas, Venezuela, Wednesday, Jan. 27, 2016. There is currently a shortage of eggs in the country, and people wait in line for at least an hour to buy them. In a note published last Friday, the International Monetary Fund Western Hemisphere Director Alejandro Werner said inflation would more than double in the economically struggling South American country in 2016. (AP Photo/Ariana Cubillos)

Poco o casi nada que festejar, al menos en Venezuela. Hoy, 15 de marzo, se celebra el Día Mundial de los Usuarios y los Consumidores, sin embargo tres días atrás entró en vigencia el nuevo Sistema Popular de Distribución de Alimentos, que canaliza la venta y comercialización de los mismos a través de consejos comunales, mercados a cielo abierto y otras modalidades.

Sobre este respecto fue Roberto León Parilli, presidente de la Alianza Nacional de Consumidores y Usuarios (Anauco), quien manifestó que “hablar en la actualidad de distribución a través de consejos comunales y puntos rojos, de tener gallinas y conucos en las casas y autoabastecerse, es un atraso para cualquier país”.

Subrayó que el mundo modernos se sustenta en la industria, la empresa y el comercio. No obstante, esquemas como este desarticulan toda visión de progreso.

En este sentido, recordó que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) califica el acceso de usuarios y consumidores a bienes y servicios como un derecho, el cual atraviesa su peor momento en la historia.

El presidente de Anauco, indicó que es tarea del Gobierno nacional velar por el desarrollo del país y porque los venezolanos tengan acceso a los bienes primarios de manera libre y directa, sin intervención gubernamental, caso contrario a lo que ocurre en Venezuela.

Asimismo, acotó que el venezolano también goza del derecho constitucional a elegir libremente lo que adquiere, los medios y formas de pago.

-Es discriminatorio que los consejos comunales sean quienes distribuyan bolsas de alimentos, como si Venezuela estuviera en un estado de guerra… Siempre que se mezcle la política con la materialización de los derechos, habrá discriminación de los ciudadanos.

En tal sentido, señaló que dicho sistema violenta la CRBV y vulnera la seguridad alimentaria.
Parilli precisó que se estaría relegando también los derechos de quienes no pertenecen a estas conformaciones ciudadanas. Subrayó, por tanto, que los derechos, no se pueden manejar de manera política, ni ser partidizados.

Libertad de gasta el dinero

A esto agregó que en Venezuela existe la garantía de hacer uso libre del dinero obtenido lícitamente y con esta medida se obliga al ciudadano a comprar sus alimentos a un consejo comunal. Subrayó que esto disminuye la calidad de vida de los venezolanos, por lo cual, es precisó un viraje del modelo económico y el trabajo en conjunto de todos los sectores, para impulsar la producción nacional.

Medida ya en práctica

Es de recordar que el sistema inició el pasado 12 de marzo y que Omar Prieto, alcalde del municipio San Francisco, estado Zulia, ordenó a las tiendas de alimentos vender estos a los consejos comunales para que asumieran la distribución de los productos.

Poder a unos pocos

Negó que con esta medida se ataque la escasez y el bachaqueo. Asimismo, manifestó que así sólo se le entrega poder a un grupo de personas en la comunidad que pueden convertirse en “un centro formalizado de bachaqueo”.

-El poder lo tendrá el consejo comunal y es difícil evitar que hayan distorsiones, ya que el sistema carece de controles y mecanismos formales para el intercambio.

Subrayó que propuestas como esta promueven la corrupción, ya que no existen garantías de la rectitud y honestidad de quienes estén encargados de distribuir los alimentos.

 

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