Niños y jóvenes escogen malos pasos por falta de atención de los padres

Roberth Suárez Piña | Cortesía Saina |

En la actualidad son pocos los padres que les prestan atención a sus hijos, que no los enseñan, no los ayudan con sus tareas escolares y tampoco los educa. Ante estas situaciones, los niños y adolescentes suelen tomar caminos equivocados.

Al no contar con la orientación de un adulto, los jóvenes, en lugar de andar jugando y estudiando, prefieren probar las drogas, empiezan a delinquir, se ponen violentos, y es en ese momento cuando caen en manos de la justicia, donde tienen que pagar una condena en prisiones para menores de edad.

Por suerte para todos estos muchachos, el Servicio de Atención Integral al Niño, Niña y Adolescente (Saina), se encarga de darles una buena atención, ayuda psicológica y educativa, a través de sus actividades recreativas y deportivas, en sus diferentes instalaciones, donde son rehabilitados y con posibles ofertas de trabajos.

El director del Saina, Orlando Alvarado, manifestó que “si no hay atención de los padres, lo primero que harán los muchachos es buscar el ocio, las drogas, la delincuencia. Sin una figura paterna, ellos aprenderán las cosas malas de la calle”.

En este sentido, Alvarado expresó que todo el personal que labora en la institución está preparado para cuidar a los niños, “independientemente de los errores que hayan cometido, porque la idea es olvidar el pasado y prepararlos para el futuro, que sean personas de bien, trabajadores y con talento”.

En el “Centro Socioeducativo Pablo Herrera Campins”, es la instalación que cuenta con mayor cantidad de adolescentes, con un total de 260 jóvenes en la actualidad, que ingresaron por diferentes casos, siendo los más comunes droga, porte ilícito de arma y robo.

Cabe destacar que durante el año 2015, las cifras de ingreso fueron de 1036 menores de edad. Todos ellos ingresan sin tener una sentencia emitida por un juez, por lo que permanecen en el centro a la espera de juicio, lo cual puede tardar hasta dos años.

Para las adolescentes, está habilitado el “Centro Socioeducativo Fortunato Orellana”, el cual posee en la actualidad 15 muchachas, quienes ingresaron también por diferentes delitos.

“La idea hacerlos cambiar de actitud. Muchos creen que al salir de allí van a seguir robando, pero nosotros lo que hacemos es enseñarlos a explotar sus talentos, aquí músicos, deportistas, artistas, que son muy bueno, al ver que ellos sí pueden ganarse la vida de buena manera, empiezan a creer en ellos mismos”.

En el Centro, los adolescentes pueden aprender nuevas tareas en los talleres de panadería, pintura, tapicería, deportes como fútbol, básquet, y hace poco se inauguró la primera escuela de privados menores de edad de boxeo, en el mundo.

Las iglesias cristianas como Maranatha, Las Buenas Nuevas del Este, entre otras organizaciones, también ayudan socialmente a los jóvenes, a motivarlos con la palabra de Dios, por medio de obras de teatro, coreografías, a través del equipo El Evangelio Cambia.

Por otra parte, los índices de abusos de menores de edad también son bastante altos, 45 de 57, fueron rescatados por riesgo social, quienes están en la Atención Abrigo Barquisimeto, del Saina, mientras que el resto fueron buscados por Maltrato físico, fuga del hogar y consumo de sustancias estupefacientes.

Según Alvarado, los menores que viven en riesgo social, son expuestos a prostitución, consumo de alcohol, violencia. “Muchos han sufrido daños piscológicos que nuestros médicos han tratado de ayudarlos a superar”.

“Hay una niña que cuando llegaba la hora de dormir, ella se acostaba debajo de la cama porque en su casa los padres la amarraban debajo de un gallinero. Otros ven televisión desde la ventana porque en su hogar no se lo permitían”, son algunos de los casos de traumas, y que en la esta casa de abrigo suelen ser tratados como lo merecen. “Nosotros hacemos que disfruten de su niñez” dijo el director del Saina.

El trabajo en las casas de abrigo es diferente, debido al tratamiento que hay que darles a los niños. La institución se encarga de brindar la educación, salud, atención, cuidados, ayuda psicológica, manutención, de los infantes, quienes deben durar máximo seis meses en el lugar, o hasta que protección infantil considere que pueden ser reinsertados en su núcleo familiar o en caso extremo, encontrar una nueva familia.

180 personas son las encargadas de ofrecer la mejor atención a los jóvenes que hacen vida en el Saina, además de aquellos que prestan servicio social o colaboradores sociales que visitan las diferentes instalaciones.

Convenio UNY

El Saina, en conjunto con la Universidad Yacambú, llegaron a un acuerdo para beneficiar ambas partes, el cual consiste en que los estudiantes de las diferentes carreras que ofrece esta casa de estudios, puedan realizar sus servicios comunitarios y pasantías profesionales en la institución, todo bajo la supervisión de los trabajadores.

Un acuerdo que ayuda tanto al personal de la fundación, como a los próximos a egresar.

Cabe destacar que este convenio será útil, no sólo para las especialidades de psicología y derecho, también abarcan carreras como comunicación social, contaduría, ingeniería, y el resto de programas que abarca.

0203saina01

Comentarios

Comentarios