Carlos Tablante: Todavía no se sabe cuánto fue el saqueo en Venezuela

Pacífico Sánchez/Fotos: Karen Paradas |

Dos años y medio estuvieron Carlos Tablante y Marcos Tarre haciendo investigaciones para escribir el libro El gran saqueo, que está ya a la venta.

En la redacción de EL IMPULSO estuvo Tablante, acompañado de representantes de organizaciones políticas y recibieron la atención de nuestro Jefe de Redacción, José Ángel Ocanto.

Intento de ocultar la corrupción

El libro anterior, “El Estado delincuente: cómo actúa la delincuencia organizada en Venezuela”, hasta ahora lleva 18 mil ejemplares, dijo Tablante.

Aparte de 5000 de la primera edición que fueron comprados, sospechamos,  por los bolichicos,  señalados en ese libro y en éste, por la corrupción en la emergencia eléctrica.  Le vendieron al gobierno turbinas y  plantas como si fueran nuevas cuando en realidad eran equipos de segunda,  compradas a una empresa de los Estados Unidos, según declaraciones de uno de sus propios ejecutivos. Además no basta lo que estoy diciendo, porque han sido frecuentes los apagones. Se  gastaron 60 mil millones de dólares, de los cuales los bolichicos se llevaron 2.500 millones  por una emergencia eléctrica que era para dos meses y ya va para casi seis años. Pareciera que ese grupo trató de que el libro no circulara. Compraron la primera edición y la quemaron en una finca cerca de Valencia. El que hizo el transporte de la distribución, hijo de un gallego que vive en Caracas,  dio la información; pero no quiso que lo llamáramos formalmente ante las autoridades judiciales. El miedo es respetable.

Aún se ignora el volumen de recursos

Este libro es más periodístico y político, expuso. Hacemos el relato de los casos más importantes de corrupción que pudimos documentar en un país donde no hay transparencia,  todo es un secretismo y se ignora el destino de los recursos que le entraron  al país en los últimos diez años y que fueron administrados  bajo un severo control de cambio por el gobierno. Ahora ellos no son capaces de responder con una auditoría confiable. Y hoy tenemos esta gravísima situación de la inflación más alta del mundo, con escasez de alimentos y de medicinas, colapso en los servicios públicos y todo este deterioro, todo este  retroceso que ha sufrido el país mientras que otros países –Noruega, Catar, Arabia Saudita, entre otros- que recibieron  igualmente ingresos petroleros,  supieron invertirlos y ahorrarlos,  y hoy tienen economías prósperas y estables.

Reveló que en la librería Tecnociencia trataron de comprar los 10 mil ejemplares de El gran saqueo.

– Nosotros, manifestó-, allí sí nos enteramos a tiempo y pudimos actuar diligentemente para que eso no ocurriera y el libro está distribuido en todas las librerías del país. Al mismo tiempo estamos realizando reuniones, foros, en varias partes. Estuve en Margarita, Bolívar, Barquisimeto  y Valencia, luego iré a Maracaibo. Es una forma de poner en el tapete el debate sobre el problema de la corrupción, que a veces no tiene la cabida en los distintos medios, sobre todo en la capital de la República, porque  los que son responsables del saqueo han tenido el cuidado de comprar los principales medios de comunicación del país.

Cómo unos limpios se hicieron ricos

Dentro de las investigaciones Tablante y Tarre dieron con unos individuos que de la noche a la mañana se hicieron muy ricos: los bolichicos.

Éstos compraron El Universal, la Cadena Capriles, televisoras  y otros medios, todo lo cual aparece en un capítulo del libro sobre la compra del silencio.

Lo hicieron con dinero de los venezolanos porque fue con el dólar preferencial. Hasta les sirvió para hacer un gran negocio financiero, porque pagaron un precio muy alto por los medios de comunicación y esos dólares quedaron afuera. Ahí en el libro aparecen los operadores que hicieron las adquisiciones, pero sobresale Samark López, que actúa en combinación con el gobernador de Aragua, Tarek El Aissami.

El banquero rojo

Inicialmente en la compra de la Cadena Capriles apareció un individuo a quien identificamos como “el banquero rojo”, Víctor Vargas,   por sus actuaciones en la política más allá del campo empresarial. Incursionó en la política al convertirse en testaferro de operaciones financieras de este entramado de corrupción e impunidad que ha ido secuestrando al Estado venezolano y que ha intentado también secuestrar a la sociedad venezolana, a través de ese efecto viral que ha creando la corrupción en nuestras relaciones.

Ya vemos casi como normalidad que se pueda mezclar lo ilícito con lo lícito. En la relación con el Estado cualquier trámite que se hace hay que pasar siempre por esa alcabala. El Estado de Derecho y la legalidad fue sustituida por una especie de Estado delincuente. Una mezcla del Estado forajido y el Estado fallido.

Las redes del Capitán Cabello

Cuando hicimos el libro anterior nos quedamos cortos, confiesa.  En los últimos años la costura de la legalidad y de la constitucionalidad del Estado de Derecho se ha hecho tan delgada que casi está a punto de reventar por el abuso de poder, por el ventajismo.

Hace unos días vimos a Diosdado Cabello,  vestido con traje de campaña,  declarándole la guerra a la voluntad de un pueblo que eligió con una mayoría a la Asamblea Nacional, diciendo que a esa mayoría hay que desconocerla. Ese diputado tiene en nuestro libro un  capítulo: “ Las redes del capitán Cabello”. Ha tenido el control del 92 por ciento de la economía. Su hermano fue hasta hace poco ministro de Comercio, Industria, presidente de las industrias básicas, jefe del Seniat, dueño prácticamente de las aduanas y de los puertos.  Una sola persona era responsable de todo eso  y los amigos de él.  Es lo que hemos llamado el saqueo cambiario. Eran empresas de maletín que recibieron dólares para importaciones de bienes y servicios que nunca llegaron al país. Llegaron los containers vacíos. Y hubo una autoridad en la aduana que nos comentó que esos bienes habían ingresado al país, para de alguna manera convalidar. Fueron cómplices de esa operación de esas empresas de maletín.¿Quien les dio los dólares? El gobierno.  Aparecían que iban a importar un número alto de algún rubro, pero lo que traían era una cantidad insignificante, porque lo demás era parte del fraude que estaban montando para robarse el dinero. Hacían negocios con el diferencial cambiario porque jugaban con el dólar oficial y el dólar paralelo.

Cómo devoró la corrupción al país

El ex ministro Jorge Giordani dijo que 25 mil millones de dólares fueron robados por empresas de maletín. Y la señora Emme  Betancourt,  ex presidenta del BCV, lo corroboró. Además de eso, la gente de Marea Socialista y Héctor Navarro dicen que se robaron  256 mil millones de dólares. El propio Presidente Maduro declaró que la corrupción se está tragando la patria. Pidió  poderes habilitantes y una cruzada contra la corrupción.  Terminó la habilitante, pasaron todos estos años y no se ha hecho nada. Lo único que anunció -yo recuerdo- fue la creación de una policía anticorrupción, que no se sabe dónde está. Una policía fantasma, porque no se sabe dónde está la sede y quiénes son los responsables, ni que investigación está haciendo esa policía. Porque lo que ha habido es una absoluta impunidad. ¿Por qué no se investiga? Es muy fácil de hacerlo. ¿Cuánto ingresó al país en los últimos diez años por concepto de la venta de petróleo? De ese dinero, ¿cuánto se ejecutó por las distintas partidas para cumplir los objetivos de lo que estaba presupuestado y aprobado por la Asamblea? ¿Cuánto fue el financiamiento de las importaciones del sector público? ¿El ¿costo de armamentos? ¿La reposición de repuestos, maquinarias?  Esa operación de importación del sector público la ha dirigido en los últimos once años una sola persona, muy allegada también al capitán Cabello: el general Giuseppe Yoffreda, que es el jefe de la Corporación Venezolana de Comercio Exterior  (Corpovex), quien maneja el 60 por ciento de las importaciones que se hacen en este país.

El saqueo cambiario

¿Dónde están las empresas que se enriquecieron con el saqueo cambiario?  , pregunta y da la respuesta: Nos vamos a encontrar con que la mayoría de ellas no existen, pero que el dinero lo convirtieron en yates, aviones y placeres. Hay casos documentados del saqueo cambiario.  Hay una empresa que dijo  haber importado, a través de una empresa de Brasil,  trece toneladas de mortadela, pero esa mortadela nunca llegó a Venezuela y el modus operandi de este seudo empresario es que él le compraba a una empresa mayorista brasileña muy reconocida, lograba que le  aprobaran los dólares a nombre de esa empresa y después registraba una empresa con el mismo nombre con sede en Panamá  y entonces le depositaban, pero era una empresa de maletín. Tenemos incluso las pruebas de los papeles del banco donde se hizo la operación. ¿Por qué eso no lo investiga la fiscalía si nosotros lo pudimos investigar, en este caso Marcos Tarre y yo, que no tenemos recursos ni logística para hacer esa investigación?

El tesoro en manos de militares

La Oficina Nacional del Tesoro, desde que llegó Chávez al poder, ha estado controlada por primera vez en toda la historia nuestra, por militares. Es la que tiene el control del dinero, de los pagos que hay que hacer, de los pagos de intereses, de la custodia de todos los papeles de valores, bonos, notas estructuradas, etc. La primera tesorera fue la capitana de navío Carmen Meléndez de Maniglia, ahora almiranta y diputada del PSUV. Después vinieron el teniente Alejandro Andrade, el actual ministro de Alimentación Marcos Torres, que fue hasta poco ministro del área económica,  aunque dicen que sigue siéndolo. Y  luego, una señora que se llama Claudia Díaz Guillén, que es la esposa de quien fuera escolta de Huguito, el hijo de Chávez,  el capitán Adrián Velásquez, alias Guarapiche. Ella era la enfermera del Presidente Chávez, pero no tenía formación en materia financiera y terminó siendo nada más y nada menos que la tesorera general de la República. Durante esos dos años que estuvo allí, imagínese usted todas las irregularidades que se cometieron, todos los manejos ilícitos.

Alejandro Andrade  utilizaba los depósitos  en los bancos, asignados a los distintos presupuestos para construir obras, para comprar los bonos del Estado y los vendía en el exterior y obtenía dólares, aprovechando el diferencial para pagar en bolívares.

Dicen que el gobierno no administró la crisis diferente como se hizo en el pasado cuando el gobierno de Caldera con la crisis del banco Latino, pero lo que no dicen ellos es que la mayoría de los ahorristas que fueron quebrados en esta etapa eran del gobierno. No había reclamos, porque ¿cómo podía el Estado hacer protesta si eran ellos mismos los que tenían el dinero allí? El Estado lo que hizo fue tapar los huecos. Y cuando no lo pudo hacer eso significó menos insumos para los hospitales, menos construcción de obras públicas, porque el dinero  fue desviado por la vía de la corrupción  a toda esta estructura de negocios ilícitos que se fue estableciendo en el país.

-¿Cómo se explica que Chávez, que se decía era tan hábil y conocía todo lo que estaba pasando en el país, hubiera permitido que todo esto ocurriera?

-Chávez y todos ellos decían de manera arrogante que ellos tenían el control de todo el poder.  Nosotros en el libro decimos el que tiene el poder tiene mayor responsabilidad de todo lo que está pasando. Si  hay corrupción, narcotráfico, alto costo de la vida, inseguridad, ellos son responsables porque decían que tenían la hegemonía.

El Estado de un solo individuo

Cuando Chávez dijo aquí hay un único líder que soy yo, un pensamiento único que es el mío, un partido único que es el PSUV y el Estado es el PSUV. Ellos consideraron que el Estado era de ellos y disponían del Estado de esa manera. Por eso Chávez decía vengan a mi que tengo flor, cuando quería expropiar algo. O cuando pedía el millardito, quitándole autonomía al Banco Central de Venezuela, que está establecida en la Constitución y tiene la provisión de cubrir los déficit  públicos. Esa improvisación del Presidente que de repente se le ocurría que se iba a bañar en El Guaire porque lo iba a recuperar y después salía la ministra diciendo que sí se iba a hacer, gastaban un poco de plata y al final no lo hacían. Vamos a hacer de La Carlota un gran parque, salían corriendo a hacer los proyectos y al final no lo hacían. Como no había transparencia, ni le rendían cuentas a nadie. Fue un momento en que el Estado había crecido tanto y tenía más ingresos,  por tanto gastó más, mientras que la Contraloría se hizo más pequeña.

Definiciones

Bolichicos es como son conocidos los individuos que sin conocer nada de turbinas, ni de electricidad, lograron obtener una serie de contratos del Ejecutivo Nacional para adquirir equipos usados en los Estados Unidos y vendérselos al gobierno venezolano para resolver la llamada “emergencia eléctrica”, obteniendo ellos enormes ganancias, que les han permitido hacer negocios de toda clase.

Forajidos es como son definidos aquellos Estados que no cumplen tratados internacionales, que violan sistemáticamente los derechos humanos.

Fallido, es aquel Estado que no satisface las necesidades  Aquí lo tenemos con las colas que hace la gente para comprar comida y medicinas.  Difícil conseguir lo que se busca y se obtiene es a precios muy caros.  Los servicios públicos, colapsados y la inseguridad  personal cobra cada vez mayor número de víctimas.  No  hay garantía de derechos constitucionales.

Delincuente es el Estado que combina las características del Estado fallido y el del Estado forajido.

 

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