Les negaron la venta de cauchos y cerraron la avenida Las Industrias (Fotos)

María Fernanda Pérez G. | /Fotos: Karen Paradas |

Más de 500 conductores de carga pesada del estado Lara se anotaron el lunes en una lista para adquirir cauchos que comenzaron a distribuirse el sábado. Acudieron el martes hacer la cola en la sede de Suvalcar, ubicada en la avenida Las Industrias y la sorpresa que se llevaron es que la carga que estaba llegando sería destinada a Fontur.

En medio de la molestia un grupo se dirigió el mismo martes hasta la sede de Fontur para confirmar y les negaron la llegada de cauchos, por lo que decidieron apostarse este miércoles a las afuera de Suvalcar exigiendo que les vendieran cauchos, pero nuevamente se los negaron.

Los conductores no dudaron en trancar la vía en ambos sentidos pidiendo explicación sobre el destino de esos cauchos, que calculan superan las 5.000 unidades, ya que según sus cuentas descargaron 25 gandolas que tienen una capacidad aproximada de 230 unidades.

Luis Pineda uno de los conductores que se encontraba protestando, manifestó estar cansado de la escasez de insumos básicos para trabajar como cauchos y baterías para las unidades.

“Esos cauchos que nos están dejando de vender, a los días terceras personas los estarán ofreciendo hasta en Bs. 300.000 cada uno, cuando el precio es Bs. 48.700. No podemos seguir así, prácticamente estamos quebrados”.

Afirmaron que esa distribución también la hicieron en Barinas y Valencia donde se generó un conflicto con los conductores que esperaban por cauchos. Recordaron que hace un año se vivió una situación similar cuando se negaron a vender las unidades y sólo fueron entregados al transporte público.

Para Carlos Freitez, otro de los conductores es inconcebible que los transportistas que llevan gran parte de los alimentos de todo el país, trabajan con la Gran Misión Vivienda, Sidor y Cemex, tengan que acudir a ese tipo de acciones para que les puedan vender un producto a precio real, porque en el mercado negro es prácticamente imposible con todo lo requerido para reparar las gandolas.

Puso de ejemplo que una batería que mantiene un precio oficial de Bs. 17.000, pero a ellos se las ofrecen hasta en Bs. 120.000. Si no las consiguen después de durar horas en colas deben pagar lo que pidan para no dejar de trabajar.

“En la guía dice donación para el Fondo Nacional de Transporte Urbano, pero ni siquiera el presidente de ese organismo ha dado repuesta, mucho menos el Sundde que debería estar aquí inspeccionando que pasa con la venta de esos cauchos, estamos cansados de llamarlos”, manifestó un transportista en medio de su molestia ante las irregularidades que se ven y que nadie responde.

Otro de los transportistas dijo que si es necesario protestará toda la semana hasta que pueda comprar los cauchos que requiere su gandola porque no tiene para comprarla revendida.

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