Tensión en Uribana durante la última visita del año

Angélica Romero Navas Fotos: Ángel Zambrano |

Los privados de libertad en el Centro Penitenciario David Viloria –antiguo Uribana- tuvieron la oportunidad de compartir junto a sus seres queridos, incluyendo niños, en la última visita del año, en las jornadas que se realizaron durante una semana, de acuerdo a un cronograma establecido por módulos.

La visita se desarrolló en el patio del recinto, hubo música alegórica a fecha, grupos de gaita, juegos infantiles para los hijos de los privados y un compartir con comida tradicional de la época decembrina, los familiares le llevaron a sus seres queridos pan de jamón, hallacas, ensalada, refrescos, tortas y galletas, esto es permitido sólo una vez al año.

“Ayer (el martes) fue todo muy bello, estuvo muy bueno, nos dejaron pasar a las 8:00 de la mañana hasta las 3:00 de la tarde” comentó emocionada, Mercedes Betancourt, oriunda de Cumaná, estado Sucre.

Mercedes tiene a su hijo y a su sobrino recluidos en el módulo 2 de Uribana desde hace 11 meses, este es el primer fin de año que en su casa faltarán dos de sus seres queridos, sin embargo dijo no estar decaída porque confía en que ambos pronto saldrán en libertad.
Ella se mostró agradecida por la oportunidad que tuvo de abrazar a sus familiares, a pesar de la difícil situación que atraviesan.

Pero ayer miércoles, cuando nuevamente acudió para pasarle los alimentos, volvió a la realidad. Mientras estaba en la fila para la revisión de la comida, sonaron unos disparos desde el interior de Uribana y ella, junto a un grupo de mujeres, corrió para salir y salvaguardarse.

En el momento se encendió la sirena, varios motorizados entraron a Uribana y se veía cuando los custodios corrían de un lado a otro, adentro estaba ocurriendo algo.

Padecen por la alimentación

La visita familiar programada para el módulo 3 fue suspendida momentáneamente, algunos familiares que estaban adentro fueron sacados del penal sin explicación alguna.

Frente al portón rojo estaban todos confundidos, preocupados por no poder pasarle la comida a sus seres queridos, comida que por cierto les costó mucho trabajo preparar por lo costoso de los ingredientes.

Esperaban que alguna autoridad saliera, pero eso no ocurrió. Cuando vieron que una ambulancia salió del lugar, sintieron temor, incluso se comenzó a correr el rumor que había personas heridas y en esa angustia, comenzaron a recordar todo lo malo que han sufrido en el año 2015.

Recordaron que su mayor pesar es la mala alimentación de los internos. Un bollo y guarapo es lo que comen tres veces al día, según manifestaron, al Ministerio para Servicios Penitenciarios le piden que comprueben que los muchachos mantengan una alimentación balanceada.

Más tarde, a eso de las 11:00 de la mañana, nuevamente les permitieron el acceso a los familiares y reactivaron el pase de comida para fortuna de los internos.

Se conoció de manera extraoficial que la situación irregular se produjo luego que los privados del módulo 4 lograron tomar a un custodio a quien le propinaron una golpiza. Los efectivos de la Guardia Nacional y demás custodios rápidamente actuaron para tomar el control.

El régimen es cruel

“Yo estaba muy feliz con el régimen porque todo lo veía más ordenado, mi hijo cambió su vocabulario, estaba muy educado, todo bello” dijo Gladys Viloria, cuyo descendiente tiene cuatro años paseándose por varias cárceles del país, “pero luego me di cuenta que es un régimen muy cruel, ellos hicieron que mi hijo tenga el corazón como una piedra”, comentó.

En la última visita, el hijo de Gladys le contó que ya no sentía ni frío ni calor, que estaba desalmado. “El cambió, lo siento rebelde y grosero, lo obligaron a ser quien no era y me lo pusieron malo”, dijo.

Como petición para el año 2016, los familiares esperan que se comiencen a respetar los derechos humanos de los privados, que mejore la alimentación y el suministro de agua para consumo y aseo personal, además confían en que se agilicen los procesos judiciales.

Loading...
Compartir

Comentarios

Comentarios