Arquidiocesana: “Cristo rey, juez universal”

Mons. Antonio José López Castillo Arzobispo de Barquisimeto |

“…Yo soy Rey, yo para eso nací y para eso vine al mundo, para testificar la verdad…” (Juan 18,37)

Juan Bautista hace referencia a este juicio cuando predica la penitencia, ante la inminencia del día de la ira venidera (Mateo 3,7-12)

Jesús en los Evangelios hace mención constantemente al juicio del último día

Veamos “guárdense de los escribas que gustan pasearse con vestidos ostentosos,… fingen largas oraciones. Ellos han de tener un juicio muy riguroso” (Marcos 12, 38-40) e insiste el Evangelio “Entonces empezó a increpar a las ciudades en que se habían hecho la mayoría de sus milagros, porque no habían hecho penitencia: ¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se hicieron en ustedes, haría ya tiempo que hubieran hecho penitencia en saco y en ceniza. Pero les digo que en el día del juicio habrá más tolerancia para Tiro y Sidón que para ustedes; y tu Cafarnaúm ¿Serás acaso alzada hasta el cielo? Hasta el infierno te hundirás, porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros realizados en ti, duraría hasta el día de hoy; pero les digo que el día del juicio habrá más tolerancia para Sodoma que para ti” (Mateo 11,20-24)

También Cristo, le recuerda, aquel juicio final a aquella generación incrédula: “Esta gente malvada e infiel pide una señal milagrosa; pero no va a dársele más señal que la del profeta Jonás. Pues así como Jonás estuvo tres días y tres noches dentro del gran pez, así también el Hijo del Hombre estará tres días y tres noches dentro de la tierra” (Mateo 12, 39-40), a su vez el Señor se refiere al juicio terrible en aquellas ciudades que rechacen a sus mensajeros: “si alguien no los recibe, ni escucha sus palabras, al salir fuera de la casa o de la ciudad, sacudan el polvo de sus pies. En verdad les digo que en el día del juicio habrá una suerte más tolerable, para la tierra de Sodoma y Gomorra que para esa ciudad” (Mateo 10, 14-15)

Aquel juicio será tremendo, para los que maquinaron inconversos la maldad, así dice Jesús: “¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo escapan de la condenación a la gehena? Por esto les envío profetas, sabios, escribas; de ellos a unos los matarán, crucificarán; a otros los azotarán en sus sinagogas y los perseguirán de ciudad en ciudad, para que caigan sobre ustedes toda la sangre inocente venida sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Baraquías, a quien mataron entre el santuario y el altar. En verdad les digo que todo esto vendrá sobre esta generación” (Mateo 23, 33-36)

Todo esto pone de relieve que habrá un juicio final, en base a la actitud que los hombres asuman frente al amor sincero a Dios y al prójimo. Allí se juzgará el hambre, producto de la corrupción o de los vicios; se juzgará la soberbia del abuso de poder, se pedirá cuenta a los jueces de su justicia. Entonces se exigirá si se hizo de la vida un servicio. Es bueno que se sepa que sea cual fuere la maldad, esta no quedará impune. El bien brillará

Mujeres y hombres de buena voluntad, entiendan con plena seguridad que el bien vencerá definitivamente al mal

Habrá una justicia final, definitiva, sin cómplices, ni excusas, en base a la verdad, cuando Cristo venga a juzgar a los vivos y a los muertos.

De esta suerte Cristo Rey, también será el Juez Universal.

Hoy se celebra el día del Apostolado Seglar.

Santo Padre

Jesús llora por la “guerra mundial a pedazos” que se vive hoy

VATICANO, 19 Nov. 15 (ACI/EWTN Noticias).- El Papa Francisco dijo al presidir la Misa en la capilla de la Casa Santa Marta, que Dios llora por la guerra mundial que se vive hoy, que enriquece a los traficantes de armas. “El mundo no ha comprendido el camino de la paz”

“La Navidad está cerca: habrá luces, habrá fiestas, árboles iluminados, también pesebres… todo falsificado: el mundo sigue haciendo las guerras. El mundo no ha comprendido el camino de la paz”.

El Papa indicó que “hoy hay guerra por doquier, hay odio”, y cuestionó “¿qué queda de una guerra, de ésta, que estamos viviendo ahora?”.

“¿Qué queda? Ruinas, miles de niños sin educación, tantos muertos inocentes: ¡tantos!, y tanto dinero en los bolsillos de los traficantes de armas”.

…cuando todo el mundo, como sucede hoy, está en guerra, ¡todo el mundo! ¡Es una guerra mundial a pedazos, aquí, allá, allá, por doquier… no hay justificación. Y Dios llora. Jesús llora”.

Francisco exhortó a pedir a Dios “la conversión del corazón. Precisamente en el umbral de este Jubileo de la Misericordia, que nuestro júbilo, nuestra alegría sea la gracia para que el mundo vuelva a encontrar la capacidad de llorar por sus crímenes, por lo que hace con las guerras”.

Evangelio

Juan (18,33b-37): En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: «¿Eres tú el rey de los judíos?»
Jesús le contestó: «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?»
Pilato replicó: «¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?» Jesús le contestó: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.» Pilato le dijo: «Conque, ¿tú eres rey?»
Jesús le contestó: «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.»
Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

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