Arquidiocesana: No Mataras

Mons. Antonio José López Castillo Arzobispo de Barquisimeto |

Finalmente les mandó a su hijo diciendo: Respetarán a mi hijo. Pero los viñadores, al ver al hijo, se dijeron, este es el heredero: matémoslo y quedémonos con su herencia (Mt 21, 37-38)

A partir de este texto bíblico, analicemos la temática del crimen.

No matarás, es el mandamiento Divino que sanciona la intangibilidad natural de todo ser humano. El Todopoderoso ha brindado la creación, a la humanidad, pero no ha erigido a nadie en amo de esa misma humanidad.

Quien viole la intangibilidad humana ofende a Dios, ya que todo ser humano es sagrado, es decir, está reservado a Dios, de quien es imagen. De allí que Dios se erige en justiciero de la sangre vertida; y muy especialmente la sangre del inocente grita venganza a Dios, contra el asesino: “Entonces Yahvé, le dijo, ¿Qué has hecho? Habla la sangre de tu hermano y desde la tierra grita hasta mí. Por lo tanto maldito serás y vivirás lejos de este suelo fértil que se ha abierto para recibir la sangre de tu hermano…” (Gn 4,10-11).

El mismo Creador hará caer la sangre inocente sobre la cabeza del culpable.

Pero esa intervención justiciera Divina no suele ser de inmediato, ya que esa paciencia celestial, forma parte de su Providencia, que deja amplio espacio a la conversión humana, reservando su intervención definitiva para “su día” (ls 63, 1-6), día que no conocerá ocaso.

Sólo a Dios corresponde señalar el término de nuestra vida terrestre.

La civilización avanza, en la medida en que se verifique una mayor sensibilización en este sentido. Todo ser humano, desde el momento en que existe, debe ser respetado, y por tanto defendido en sus derechos fundamentales, porque ninguna persona tiene el derecho de disponer sobre la vida de otro, ya que por el contrario, todos debemos ayudarnos en actitud solidaria.

Que grave es matar. No tenemos derecho a quitarle la vida a nadie, ni a quitárnosla a nosotros mismos. Y además, hoy como ayer, se sigue asesinando de muchas maneras. Así cuando se conduce irresponsablemente, a exceso de velocidad o embriagados y se quita la vida a alguien, se comete un crimen. Cuando se mata a un padre de familia, para quitarle un carro o dinero, eso clama al cielo. Cuando se asesina, para quedarse con algún negocio, se escoge el camino equivocado, ya que se opta por el delito. Muchas veces se quiere arreglar en nuestra sociedad violenta, los problemas por la vía del asesinato, pero esto se opone a la voluntad de Dios. A cuántos se les quiere silenciar matándolos, sin embargo, además de incurrir en la maldad, la verdad nunca muere.

Que decir de los matones a sueldo, de los sicarios, quienes vienen a ser la expresión de una gran degradación social. Las pasiones enfermizas, cuánta sangre han derramado injustamente. No se puede hacer del crimen una industria, todo ello se opone a la dignidad humana y al Mandamiento Divino, No matarás.

También se mata, cuando por descuido y corrupción no se construye bien un edificio y éste se desploma, acabando con vidas inocentes. Se acaba con la vida cuando no se atiende responsablemente a un paciente y por desidia o negligencia se le deja morir. Es criminal cuando se desata una guerra buscando dividendos económicos, acicateados por los perros de la guerra, en donde muere lo más sagrado, como es nuestra juventud. Se asesina cuando mueren miles de niños por desnutrición y hambre a causa de la corrupción política, destruyendo a la juventud a cambio de un puñado de monedas ensangrentadas por la droga.

No olvidamos que también se mata psicológica, espiritual y moralmente a las personas.

Se asesina, cuando se mata el niño en el seno de su madre. El aborto como medio anticonceptivo es criminal. Se asesina cuando se quiere aplicar sin más la eugenesia o eutanasia social.

También se mata la dignidad del hombre, cuando se le tira en los cementerios como un objeto más, sin ningún tipo de consideración humana, legal o religiosa. Se destruye cuando se tortura.

También se mata envenenando con ideologías y enseñanzas exotéricas vacías, las mentes de nuestros estudiantes.

Es necesario creer en la vida.

Cuidemos y disfrutemos sanamente ese Don tan grandioso, como es vivir. Sepamos convivir como hermanos. No nos agredamos. Respetémonos. Ayudémonos. Querámonos los unos a los otros.

Recordemos que la vida es un Don precioso de Dios.

Una persona que ha olvidado sus propias raíces está enferma

VATICANO, (ACI El Papa Francisco invitó a que cada uno encuentre sus raíces ya que si no es una persona enferma que puede auto exiliarse.

Francisco pensó también en la “nostalgia de los inmigrantes”, aquellos que “están alejados de su patria y quieren volver”.

…“Sin raíces no se puede vivir: un pueblo sin raíces o que las deja perder es un pueblo enfermo”.

…Pero no es un camino fácil porque hay “resistencias”: “son las de aquellos que prefieren el exilio psicológico: el auto exilio de la comunidad, de la sociedad. Debemos pensar en esta enfermedad del auto exilio psicológico: hay mucho mal. Nos quita las raíces, elimina la pertenencia”.

“El hombre y la mujer que encuentran las propias raíces, que son fieles a la propia pertenencia, son un hombre y mujer de alegría, y esta alegría es su fuerza”.

…que quien tiene “miedo de llorar” también tendrá “miedo de reír” y animó a pedir la gracia de ponerse en camino para encontrar las propias raíces.

Evangelio

Mateo (21,33-43): En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. … Por último les mandó a su hijo, diciéndose: “Tendrán respeto a mi hijo.” los labradores, se dijeron: “Éste es el heredero, venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia.” … Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ?” Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.» Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús..

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