El brazo de derechos humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA) pidió el martes a Venezuela que investigue el "uso indebido de la fuerza" durante choques que dejaron dos muertos, tras la suspensión de un canal de televisión crítico del Gobierno.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó su "profunda preocupación" por los violentos enfrentamientos entre policías, estudiantes y partidarios del presidente Hugo Chávez ocurridos el 25 de enero, cuando un manifestante pro Chávez de 15 años y otro estudiante algo mayor resultaron muertos en la ciudad venezolana de Mérida.
Al menos nueve policías y varios manifestantes resultaron heridos en choques durante las manifestaciones contra el Gobierno en la ciudad.
"El Estado venezolano tiene el deber de investigar los hechos violatorios de derechos humanos con arreglo al debido proceso, hasta su pleno esclarecimiento, así como juzgar a los responsables y reparar las consecuencias de las violaciones", dijo la Comisión en un comunicado .
El organismo de la OEA criticó el uso indebido de la fuerza tanto por parte de las autoridades como por los manifestantes a favor y en contra del Gobierno venezolano.
Según reportes iniciales, los dos jóvenes muertos fueron abatidos a tiros por hombres no identificados en incidentes separados y no en los choques con las fuerzas de seguridad.
Policías antimotines usaron gases lacrimógenos y granadas de plástico para dispersar varias manifestaciones la semana pasada en Venezuela sobre la suspensión del canal de televisión por cable RCTV, una decisión criticada por grupos que defienden la libertad de prensa y por el Gobierno estadounidense.