La inocencia de un año se apagó la mañana de este lunes, cuando un autobús de la Ruta 6 lo arrolló y se llevó todos sus sueños.
El pequeño, de apenas cuatro años, se trasladaba con su madre hacia la consulta de Oncología del Pediátrico Agustín Zubillaga. En un descuido de la progenitora, el pequeño le soltó la mano y atravesó la calle, sin percatarse de que venía una unidad de la Ruta 6, cuyo conductor no pudo frenar.
Lo auxiliaron rápidamente, pero fue poco lo que pudieron hacer, pues el pequeño fue ingresado al centro asistencial sin signos vitales. Fueron las enfermeras del Pediátrico, precisamente las que lo atendían, quienes se encargaron de tramitar todo lo referente a la entrega del cuerpo, pues su madre fue víctima de un ataque de nervios.
El conductor de la unidad de transporte público fue puesto a la orden del Ministerio Público, mientras la unidad está en manos del Cuerpo de Vigilancia de Transporte y Tránsito Terrestre.
Otro niño
En tanto, a las dos de la tarde del domingo falleció otro niño tras ser arrollado por un vehículo Malibú blanco, el cual se encontraba estacionado en una pendiente.
El estudiante de primer grado tenía siete años y la tarde del domingo jugaba en la calle Elías Rodríguez de Macuto, con su hermano, de tres años y otro niño. Repentinamente, el vehículo comenzó a moverse y la dama que se encontraba en el puesto del estacionamiento no pudo hacer nada para pararlo, por cuanto llevaba en sus brazos a un bebé de un año.
El vehículo arrolló a los tres niños, pero el de siete años fue el que recibió la peor parte. Falleció de forma instantánea.
Su madre, Yamileth Alvarado, hizo un llamado a quienes dejan carros en la vía, pues es frecuente que debido a lo inclinado de la vía éstos terminen rodando sin ningún tipo de control.