Su debut en la capital

Enrique Iglesias enloqueció a sus fanáticas

Publicación: 09/02/2010 01:00:00 a.m.
  Foto: Santiago Garrido

Luego de 14 años en la palestra musical, se presentó por primera vez en Caracas el cantante y productor español Enrique Iglesias, quien estremeció el Poliedro de Caracas el domingo pasado, al presentar un espectáculo dinámico, sorprendente, explosivo, impredecible y atractivo para sus seguidores, principalmente féminas, que dejaron su garganta en la cúpula, con el simple objetivo de demostrarle a su artista cuánto lo quieren. 

 
Luego de la actuación del venezolano Jhonny Sigal y la banda nacional Entrenos, quienes prendieron la velada con sus buenos acordes, entró al escenario Enrique Iglesias, el reloj marcaba las 9:35 pm. Llegó con jeans, franela, emblemática gorra, una   banda de seis músicos y una corista, quienes se convirtieron en los cómplices perfectos para hacerlo brillar en el escenario.
Con su entrada el recinto, éste se estremeció, los alaridos de las féminas retumbaron las paredes, la emoción no cabía en el espacio, tanto en la tarima como en el público. Inició su repertorio con el tema Can You Hear me, y mientras cantaba un rosario guindaba en su pecho, y una amplia sonrisa reflejaba su cara.
 
“¡Buenas noches Caracas!”, dijo el joven emocionado, frase que repitió con más fuerza para alborotar a los presentes. “Por primera vez estamos aquí en concierto”, acotó el cantante, quien tenía a disposición un pasillo en plena olla para pasearse cada vez que se le antojara, y así, estar más cerca de su público, de donde se lanzó al piso - antes de la tercera canción - para saludar a sus fanáticas y obtener una bandera venezolana.
Interpretó Solo en tí, Nunca, Rhythm, Bailamos y Ring my bells, el público embelesado cantaba todos sus temas. Él, enérgico, corría por todo el pasillo y el escenario. En algunas oportunidades se acostó para apreciar la bulla, regocijarse en los aplausos, y entre suspiros, disfrutar de toda la energía de sus seguidores, quienes eufóricos lo seguían en todo lo que hiciera. “Caracas los quiero”, dijo en varias oportunidades.
“¡Que tal Venezuela! perdón por la demora. Gracias por esperar. A ver ¿cuántas mujeres hay aquí?”, y la respuesta absoluta del público femenino hizo temblar la estructura, “¿y qué pasó con los hombres?”, agregó antes de caminar por el pasadizo en busca de un joven que subiría a la tarima. Mientras se trasladaba los innumerables flashes disparaban sin descansar.
 
Luego de escoger a su invitado, el proscenio estaba dispuesto con un sofá y lo esperaban cuatro de sus músicos y la corista, ahí se sentaron todos para conversar con Edmundo, un joven de 19 años, estudiante de la Universidad Central de Venezuela, UCV, que tuvo el privilegio de compartir junto a su estrella. “¿Qué quieres que cantemos?”, le preguntó, a lo que el chico contestó Experiencia Religiosa.
Fue un momento muy emotivo donde Iglesias no sólo cantó junto al joven venezolano, sino que también le ofreció vodka y brindaron por Venezuela, por el concierto y por el momento. “¿A ver Edmundo por qué quisieras brindar ahora?”, le preguntó el cantautor, a lo que el chico respondió “por la libertad de expresión”, respuesta que disparó la adrenalina al máximo y la ovación se adueñó de la atmósfera.
 Enérgico y espontáneo
 
Antes de continuar con su show comentó que ese sería el último concierto que ofrecía antes de lanzar su nuevo disco que será todo en español, y del cual se supo que contó con la participación especial de Juan Luis Guerra. Expresó que la canción que iba a interpretar en seguida, la había escrito cuando tenía 15 años. Rememoró que Venezuela fue el tercer país que visitó con su primer disco, “cuando nadie me conocía” y cantó Por Amarte.
Siguió con Lloro por ti a lo que le pidió a su público “levanten las manos, ¡venga Caracas!”. Entre sus ocurrencias también puso el micrófono en el piso para que cantara su coro y él poderlos apreciar. Interpretó Donde están corazón, Be with you y Not in Love. Acostado en el piso preguntaba “se van a quedar aquí toda la noche”, la locura se apoderaba del Poliedro.
 
Luego se escuchó Dímelo, inquieto se sujetaba de una lámina donde se montó para estar más alto que la tarima y saludar a otra parte de sus seguidoras. Se despidió con una lluvia de papelillos, para desaparecer por ocho minutos y salir ante un coro eufórico. El recinto no estaba a reventar, pero si lo suficiente para conseguir lo que querían.
 
Regresó para intepretar Taking back my Love y Héroe, para ésta última canción subió a una joven de 21 años al escenario, quien confesó no haber tenido novio, a lo que le dijo “solo dame cuatro minutos y lo tendrás”, ella en el centro de la tarima, inmutable, escuchó a su ídolo que le cantó en su mejilla y terminó regalándole un beso, más de una deseaba estar en su puesto, y ella en las nubes veía su sueño hecho realidad.
 
Cerró su show con el tema Escape, y con una bandera venezolana en sus manos regaló besos y ofreció las gracias por tanto cariño. Un público muy heterogéneo aplaudió hasta el cansancio a su astro español. Se despidió a las 11:05 pm. esperando volver muy pronto.  
 
 
Barquisimeto le sorprendió
 
Tres horas antes de subirse al escenario, el artista se reencontró con la prensa nacional para compartir algunas palabras con los periodistas, y de forma gentil, saludar a un homosexual (estilista de Televen) que se encontraba en el salón; eso luego de responder que él canta para todo público, sin importar su condición sexual. 
“Lo importante es que disfruten mi música. No juzgo a nadie por la sexualidad (...) Tengo muchos amigos gays”, dijo el artista que llegó con su gorra para responder todas las preguntas sin titubear. Sobre su nuevo álbum, que muy pronto estará a la venta, reveló que contó con la participación de Juan Luis Guerra, a quien admira mucho.
 
Consciente de que 14 años era mucho tiempo para presentarse en Caracas por primera vez, enfatizó que lo positivo es que ahora se siente más cómodo en el escenario. Rememoró su participación en el Lara Top Festival de Barquisimeto 2009, y confesó que quedó sorprendido con el público de barquisimetano. “Ese es el fetival más organizado de Latinoamérica, la pasé muy bien”, dijo el artista.
Nunca olvida que Venezuela fue uno de los primeros países que visitó cuando apenas comenzaba su carrera y nadie apostaba por él. Antes de retirarse recalcó que lo que busca en su vida es ser feliz junto a su carrera.
 

 



Mayelit Valera
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