Abundan por la falta de espacios para aparcar: Los estacionamientos del centro

El caos vehicular, la poca disponibilidad de espacios para aparcar y la cantidad de personas que en vehículos particulares visitan el centro de la ciudad día tras día, sirvieron de caldo de cultivo para la aparición acelerada de estacionamientos en casi cada terreno disponible.
Pareciera una constante que por cada casa que ya no existe, se creó una parcela para guardar carros de manera provisional a cambio del cobro de una tarifa.
En un recorrido rasante por algunas calles de la cuadrícula central de Barquisimeto, especialmente por las carreras 15, 16, 17 y 18, entre las calles 24 y 27, donde se encuentra buena parte de las oficinas del sector público, es posible verificar la existencia de gran cantidad de estacionamientos cuyas puertas promocionan puestos disponibles.
El cupo casi a reventar de cada uno de estos espacios da cuenta de un problema que especialistas en el tema urbano han advertido desde hace bastante tiempo: no existe una política pública dirigida a atender la demanda de espacios para estacionar de las cientos de personas que hacen vida laboral o administrativa en esta zona de la ciudad.
El hecho descrito ocasiona que los conductores se estacionen a su antojo según la necesidad. Si se trata de rayado blanco, no hay mayor eventualidad. Si la línea está marcada en rojo, el problema es para el transporte público que no consigue lugar donde parar; pero si se trata de raya amarilla –lo cual representa una infracción- entonces la presencia de funcionarios de la Policía Municipal se hace casi inevitable.

Con puesto fijo

El negocio de los estacionamientos en el centro de Barquisimeto muestra distintas aristas. Luis Javier Pérez es uno de los tres encargados del ubicado en la esquina sur de la carrera 15 con calle 25, detrás de un restaurante.
“Aquí se cobra 180 bolívares mensuales por cada cliente ya que se trata de puestos fijos, con acceso las 24 horas”. Es decir, no hay espacio para clientes ocasionales.
La responsabilidad de este espacio recae sobre los hombros de tres caballeros divididos en turnos: De 7:00 am a 2:00 pm, de 2:00 pm a 7:00 pm y de 7:00 pm a 6:00 am.
Se trata de un terreno privado que está subarrendado. No obstante, la gran mayoría de estacionamientos cierra a las 5:00 ó 6:00 de la tarde.
Algunas de las parcelas donde una cerca de alfajol protege vehículos son públicas. Las privadas no tienen vocación para ser estacionamientos de forma permanente, pero sí para generar ganancia mientras el propietario decide qué proyecto desarrollar.
Merecería la pena que las autoridades municipales en materia de planificación dieran una mirada a los proyectos de estudiantes de Arquitectura del núcleo local de la UCV, donde existen planteamientos de estacionamientos modulares de gran capacidad.

Fotos: Luis Salazar

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