High devela secretos y adicción

Todos temen a la redención y al perdón, más cuando se aparenta ser nobles o no se cree en la existencia de un ser supremo. ¿Acaso la muerte es la respuesta?

De la pluma de Matthew Lombardo y el trabajo en Broadway de Kathleen Turner, fue presentada en el Teatro Juares, la noche del pasado jueves 15 de marzo, la pieza teatral High (o Alto en inglés), un poderoso drama en el que se enfrentan la adicción, la homosexualidad y la fe.

Bajo la producción de Mimí Lazo y dirección de Luis Fernández, fue develado el lado más humano de tres personajes.

Con Carlota Sosa como la Hermana Elena, Christian McGaffney como Andy y Luis Fernández como el Padre Miguel, se vivió la historia de un sacerdote, una monja con pasado y un trabajador sexual sin futuro.

En un  escenario cuidadosamente preparado, con ambientes simultáneos y excelente iluminación mostraron el relato de un joven homosexual y drogadicto, de 19 años de edad llamado Andy, quien para no verse involucrado en la muerte de un adolescente es llevado por el Padre Miguel a un centro de rehabilitación, donde la hermana Helena acepta atenderlo.

No obstante, la religiosa también guarda un turbio secreto, abusada de pequeña y con un historial de alcoholismo, el cual no ha superado del todo, se aferra a sus dogmas, pero se siente reflejada en Andy, quien creció viendo a su madre prostituirse y para saciar su adicción ofrece favores sexuales.

Cada personaje se ve entre la espada y la pared, como el Padre Miguel, quien debe confesar a Helena que es el tío de Andy y que lo encubre, con la excusa de ayudarlo, para no perderlo.

En medio de tanta presión por ver develados los secretos de todos, Andy recae y muere de una sobredosis. Al final de la obra Helena concluye que no siempre la muerte es un castigo, también es redención, esa salvación de algo de lo que no se es culpable.

Fotos: Ricardo Marapacuto

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