Aniversario de la Virgen de Betania recuerda su mensaje

Nuestra Virgen de Betania tan querida por todos los venezolanos al presentarse en múltiples oportunidades en la finca llamada Betania, hoy Santuario Mariano, arriba a su XXXVI aniversario con el recuerdo de cómo se hizo visible ante ojos humanos en 1976 y en 1984, cuando la vieron radiante de luz 150 personas durante 7 veces.

Nuestra Madre reconciliadora de todos los pueblos y naciones, conocida como Virgen de Betania, nos recuerda: “Hijos, vengo con mi Hijo en brazos a reconciliarles a todos.”

Viene a enseñarnos a vivir como verdaderos hermanos, recordándonos que sin reconciliación no puede haber paz. “Hijita, (Se dirige a la sierva de Dios María Esperanza de Bianchini), hijitos, hablo con todos vosotros, escuchadme: En todas partes y lugares del mundo hay muchas familias que a través de los días, del tiempo, han ido transformándose en grandes familias, y he aquí que yo vengo para que todas esas familias no lleguen a separarse o a dividirse nunca, porque deseo que cuanto más grande fuese la familia se amen más y más, pudiendo aumentar su propia fuerza espiritual para vivir vida evangélica, y para que desde ahora mismo se haga un llamado para un programa de solidaridad humana de familias sanas con espiritualidad renovada, reuniéndose y creando un núcleo de hijos de Dios verdaderos; ¡y vayan creciendo, convirtiéndose en grandes comunidades que establezcan contactos con todos sus hermanos del mundo entero! ¡Así, mis pequeños, comenzad desde ahora mismo!”.

Venezuela es definitivamente tierra de gracia y Betania tierra de promisión.

Como todos los años anteriores, habrá vigilia a partir del 24 de marzo a las 7:00 de la noche con el rezo del santo rosario, la hora de adoración al Santísimo Sacramento, cantos, confesiones y la Santa Misa.

El domingo, 25 de marzo de 2012, su excelencia, monseñor Freddy Fuenmayor oficiará la misa solemne a las 10:00 de la mañana con la participación de la Coral Betania.

Cientos de peregrinos se acercan todos los años para pagar las promesas por los innumerables milagros que la Virgen de Betania les ha concedido, así como también a buscar las aguas de Betania que la Virgen asegura en sus mensajes son aguas del cielo: “Mis aguas de Lourdes, mis aguas de Fátima, mis aguas de Betania, son aguas del cielo”, dice la Virgen.

“¡Hijita, hijitos, aquí estoy conviviendo entre vosotros! ¡Hijitos, mi Corazón late de delicias celestiales al contemplar cada rostro vuestro que viene a buscar la esperanza de días mejores, para afianzar vuestros pasos en el camino que conduce al Monte Sión, ya que mi fuente de aguas de Betania debe reconstituir vuestras almas a una vida nueva que los conlleve a vivir vida de apóstol, o sea, servicio, entrega a la misión de amor que debe reafirmar vuestra confianza a la luz del nuevo amanecer de mi Divino Jesús!”.

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