Luis Miguel cautivó con su imponente voz

Como si el tiempo no pasara, como si fuera ayer cuando empezó y embelesó con su imponente voz – y a quien el tiempo le ha favorecido para impresionar con su registro vocal – el mexicano Luis Miguel regresó a Venezuela, luego de casi cinco años de ausencia, para ofrecer un show impecable donde celebró 30 años de carrera con el público venezolano.

El encuentro se llevó a cabo en el campo de fútbol de la Universidad Simón Bolívar, Caracas, donde sus seguidores fueron llegando de manera mesurada, para luego ovacionarlo y acompañarlo durante hora y cuarenta minutos.

A las 8:45 pm. comenzó el espectáculo con un intro musical que fusionaba algunas canciones del artista,  acompañadas con un video con imágenes que hacían juego con las letras. De inmediato el público entró en calor;  y al escuchar la contundente voz del mexicano de 41 años, quien llegó vestido todo de negro, se estremeció el recinto.

La adrenalina dio paso a la euforia, para deleitarse con un colirio musical que embelesaría de principio a fin. ¿Qué si es divo? sí lo es, pero es que tiene con que. Lo acompañó una banda magistral integrada por más de 10 personas. El artista inició su repertorio con el tema Te propongo esta Noche.

Lanzó besos a su público y luego interpretó Suave. Con un coro multitudinario no desperdició el momento para colocarles el micrófono repetidas veces y escucharlo con satisfacción; cantó Tus Besos.

“Buenas noches Venezuela. Es un placer enorme estar aquí de nuevo con ustedes. Gracias por estar aquí. Son un público hermoso, sí señor. Bienvenidos todos”, dijo de forma amena.

Con regocijo manifestó lo maravilloso que es poder celebrar tres décadas de carrera artística, “de tener esa posibilidad y ese privilegio gracias a ustedes. Son 30 años en la música, pero el mérito se lo debo a ustedes, el público es quien lo ha hecho posible. Gracias. Ahora vamos a medir la pasión de esta noche”.

Y en las pantallas apareció un  medidor que iba ascendiendo mientras el éxtasis se adueñaba del estadio. “¡Que maravilla!”, acotó, al ver como subía  la aguja. “Ahora vamos a cantar un poco de todo”, y pidió un aplauso para sus músicos y su orquesta.

“Vamos con algo romántico, ¿les parece?, con las canciones y boleros más bellos. Vamos a cantar y a bailar. ¿Y de qué más tienen ganas de hacer esta noche?”, preguntó con simpatía. Luego inició un medley donde interpretó: Tres Palabras, La Barca, Somos Novios, Por debajo de la mesa, La Gloria eres tú, Bésame mucho, Inolvidable y La Última Noche.

Más tarde cantó virtualmente con Frank Sinatra el tema Come Fly With Me. Continuó con pequeños fragmentos de los siguientes  temas: No me puedes dejar así, Palabra de Honor, Entregate, La Incondicional, Esa Niña,Un hombre busca una mujer – donde el cantante le pidió al público que se levantara –  Cuestión de piel, Oro de Ley, entre otros.

“Ahora vengo con grandes recuerdos”, y se escuchó Fiebre de amor, Decídete, La Chica del bikini azul, Isabel, Cuando calienta el Sol y cerró con Labios de Miel de su trabajo homónimo del 2010.

Fue un concierto donde no se le puede decir que no cantó temas, aunque no los interpretó completos, pero se paseó por más de 30 letras para celebrar tres décadas de trayectoria. Contó con un juego de luces  preciso, donde involucró al público y los hizo parte del show.

A su público

En el tema La Última Noche, el artista, con su pulcro traje, bajo unas escaleras que habían colocado en todo el proscenio para acercarse más a su público, con quienes estrechó sus manos, recibió flores, un globo de helio y hasta un beso le dio a una pequeña.

Para poder hacer esta peripecia y salir vivo del invento, dos guardaespaldas lo acompañaban, y cuando el doblaba su torso los hombres lo sujetaban del pantalón para no perderlo. Él con su amplia sonrisa tocó la mano de más de una de sus seguidoras que gritaban con furor. Se escuchó el tema Amor, Amor, Amor.

Cuando interpretó la canción Te Necesito tomó un ramillete de rosas blancas para lanzarlas al público una por una, sin apuros. Se paseó de punta a punta por el escenario para dedicarle cada flor a diferentes enamoradas, aunque muy pocas llegaron completas a las manos de las seguidoras, quienes se pelearon por cada pétalos sin pudor.

En diferentes ocasiones el cantautor y productor de impresionante registro vocal se colocaba al lado de sus músicos para compartir el protagonismo. Muy pocas veces se instaló en el medio del proscenio, todo lo contrario, se detenía en los costado para que su orquesta se luciera a plenitud.    

Fotos:  Gil Montaño/Evenpro

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