Ateneos

En la esquina suroeste de la actual carrera 17 con calle 30, el 1º de julio de 1937 se fundó en Barquisimeto un centro para la enseñanza de secretariado comercial, bautizado con el nombre de Academia Mosquera Suárez. En corto tiempo este espacio educativo fue punto de convergencia cultural, tipo ateneo, por iniciativa de la fundadora, señorita Casta J. Riera.

Allí se abrió puertas a jóvenes de primeros pasos en el ejercicio de la literatura, y también a intelectuales de relieve nacional e internacional. De los primeros cabe destacar los nombres de Alí Lameda, Antonio Cadenas y Ramón Escovar Salom; de los segundos: Mariano Picón Salas, Andrés Eloy Blanco y en una ocasión el chileno Pablo Neruda.

En ese ambiente de pensamiento y palabra se creó la revista “Alas”, de alto vuelo en la promoción de los valores humanos. También se presentaron conferencias y exposiciones de arte, además de fundarse allí la Seccional Lara de la Asociación Venezolana de Periodistas, gremio que vino a fortalecer este oficio. Así, aquella escuela de apoyo a la acción comercial se sentía como el primer ateneo que funcionó en la ciudad.

Aun cuando la reconocida Academia “Mosquera Suárez” se mantenía en esa onda ateneísta, en septiembre de 1941 conocidas personas del Country Club, atraídas por los valores de la cultura, se plantearon la idea de organizar un comité con el fin de crear un ateneo en Barquisimeto. Entre los promotores figuraron el músico Franco Medina, el profesor Alberto Castillo Arráez y las señoras Ana Emilia de Jiménez, Higinia Bartolomé de Álamo y Lulú de Salón. Sin embargo, no hubo más noticias acerca de esta buena intención.

Después, durante la dictadura perezjimenista, la presencia ateneísta en Barquisimeto estuvo de muy bajo perfil. Las expresiones culturales de iniciativa privada parecían andar en la clandestinidad, pues apenas algunas “peñas literarias” se reunían a conversar. Otros grupos, allegados a organismos oficiales, vivían un maquillado perfil folklórico de arpa, cuatro y maracas. Y así cantaban pasajes y bailaban joropo al son del Nuevo Ideal Nacional.

Tras la caída de este régimen dictatorial, en 1958, otra vez surgió públicamente la idea de formar un ateneo en la capital larense. Acerca de esto el cronista Hermann Garmendia escribió en el diario EL IMPULSO: “De organizarse esta institución sobre bases firmes debían pensar sus componentes en asimilar el Teatro Juares a su programa de acción…”

Entonces el 28 de julio de 1958, fresco el ambiente democrático, en acto realizado en el Teatro Juares se instaló muy formal el Ateneo de Barquisimeto, presidido por la señora Ana Josefa de Henríquez. Ese día el periodista Salvador Macías presentó al poeta Carlos Augusto León como orador inaugural y luego hubo actuaciones del Quinteto de Conciertos Maestro Sojo y del Orfeón Universitario, ambas agrupaciones de Caracas.
Este ateneo, que enseguida realizó intensa actividad en función de incentivar sus fines culturales, el año 1960 estuvo presidido por el periodista José Santos Colmenares, quien mantuvo aquel ritmo de trabajo creativo. La institución retomó el antiguo punto de partida, carrera 17 con calle 30, donde instaló su sede. Allí auspició planes de artes plásticas, música, literatura y creó una escuela de teatro para jóvenes principiantes.
Actualmente, en la carrera 17 con calle 23, frente a la Plaza Lara, funciona el Ateneo Ciudad de Barquisimeto, cuya directiva la preside la doctora Ana Teresa de Ovalles. Es un centro con más de 25 años dedicado a la tarea de cultivar talentos y encender luces de creatividad en la capital larense. Merece visitarlo y apoyarlo.

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