Los biopolímeros pueden causar la muerte

En diciembre del 2012 se aprobó, en la Gaceta Oficial número 40.065, resolución 152, la prohibición en todo el territorio nacional del uso y aplicación de sustancias de relleno en tratamientos con fines estéticos.

Los biopolímeros son sustancias de relleno de dudosa procedencia e ilegales en la mayoría de los países.

Estos compuestos son utilizados para el relleno y aumento de diferentes partes del cuerpo, especialmente en glúteos y en la cara.

Producen daños notorios en la mayoría de los pacientes que han sido víctimas de este procedimiento estético, dejando como consecuencias formaciones inflamatorias que generan múltiples granulomas.

Este producto es concebido con altos porcentajes de silicona líquida asociados a otros productos como el PMMA (polimetilmetacilato). Para su venta tienden a utilizar diferentes nombres cómo células expansivas, dimetilpolisilonaxo (nombre científico de la silicona, entre muchos otros nombres comerciales).

Los síntomas más comunes son la aparición de nódulos, endurecimiento de extensas áreas, enrojecimiento de la zona afectada, calor y ardor local que puede llegar a migrar por contigüidad hacia muslos o región lumbar.
Acerca de la gravedad del uso de los biopolímeros Juli Rothe de Arocha, dermatóloga, precisó cómo éstos generan consecuencias negativas a la vida de los pacientes.

“Es terrible lo que ocurre con la aplicación de los biopolímeros. Hemos luchado muchísimo contra ellos por la cantidad de daños que producen. Es una cosa impresionante”.

Campaña anti-biopolímero

Rothe de Arocha precisó que desde hace muchos años se han realizado campañas informativas en distintos medios de comunicación sobre la inaplicabilidad de esta sustancia de relleno.

“Se ha hecho todo tipo de notas periodísticas y campañas publicitarias, y aún la gente se los coloca, sabiendo las consecuencias.”

Si la sustancia es mal aplicada y no se encapsula al momento de inyectarse, puede viajar por el torrente sanguíneo distorsionando el funcionamiento de algún órgano y causando la muerte de esa persona.

“Los pacientes tienen que conocer a los médicos que les van a aplicar los procedimientos estéticos y verificar que sean médicos. De igual manera, deben investigar acerca de las sustancias que se les va a aplicar y conocer las prohibidas por Gaceta Oficial, para que puedan estar seguros del procedimiento quirúrgico al cual se someterán”, explicó la especialista.

Declaró también que durante años se han buscado diferentes tratamientos para poder erradicar los granulomas de los pacientes, sin embargo, muchos de estos procedimientos no han sido efectivos.

“Cuando se inyecta el biopolímero, inmediatamente se puede introducir entre la piel. Es por ello que en algunos procedimientos realizados por cirujanos plásticos en los cuales deben raspar en repetidas ocasiones, los biopolímeros se vuelven a regenerar”, agregó.

Lamentable muerte

Venezuela acaba de perder a una mujer que luchó, hasta su último suspiro, contra la inconciencia en torno a la aplicación de las sustancias de relleno.
Se trata de Mary Perdomo, fundadora de la organización “No al biopolímero, sí a la vida”, quien falleció en la madrugada del día domingo a la edad de 47 años, presuntamente de un paro cardíaco.

Después de comenzar a sentir los estragos que en su organismo causaron los biopolímeros, su denuncia en contra de quienes los aplican fue incesante y ejemplar. Daba asesoría legal y psicológica a todas las personas que llegaban a su fundación.

Impulsó la abolición de la sustancia y la creación de un número telefónico para todas las personas que padecen los síntomas generados por el nocivo viaje de las sustancias de relleno por todo el organismo: 0800-biopolímeros.