Don Pío Alvarado

Pío Rafael Alvarado nació el cuatro de marzo de 1895 y murió el 24 de agosto de 1983, sus padres fueron Ubaldo Suarez y María Trinidad Alvarado, su vida un canto de amor y alegría que los venezolanos necesitamos recordar para reconciliarnos con los sentimientos de unidad nacional que nos hicieron un pueblo integrado por valores culturales compartidos.

Don Pío nació en Curarigua y desde muy niño fue ejecutante magistral del cuatro y voz prodigiosa que hacia estallar de contento a los escenarios familiares que lo disfrutaron. Hombre de campo y muy trabajador recorrió caseríos y pueblos cercanos para ganarse el sustento mediante oficios varios, actividades que siempre combinaba con sus agudos trinos de gallo madrugador.

Uno de los trabajos que el recordaba con mas orgullo fue el de ser correo entre Curarigua y Carora, tarea que desempeñaba con altísima eficiencia al punto que hacía el recorrido en menos tiempo que el utilizado por hombres a caballo, sencillamente porque él hacia la travesía por senderos y quebradas escabrosas que sorteaba gracias a sus estupendas condiciones físicas y le ahorraban kilómetros de camino.

Pío Rafael Alvarado por muchos años fue parte de los conjuntos musicales que compartían escenario en veladas artísticas oficiales, no obstante se mantenía oculto para los grandes públicos. Esto cambia radicalmente cuando Domingo Perera por sugerencia de Marco Aurelio Rojas “Piyuye”, le invita para que forme parte de la representación de músicos caroreños en el primer Festival Folklórico de Lara celebrado en 1965, donde también participaban el Orfeón Carora y los maestros de la guitarra Alirio Díaz y Rodrigo Riera, bajo la coordinación del doctor Juan Martínez Herrera.

Este Festival le sirvió a Don Pío de plataforma para elevarse como una leyenda de la música popular venezolana, gracias a que grandes músicos venezolanos le dieron rango y jerarquía a su inmenso talento, ubicando su afinada voz de contratenor como algo maravilloso e irrepetible. Estos grandes maestros se habían relacionado con Carora para apoyar la revolución cultural y musical que allí estaba desarrollando Juan Martínez Herrera y en ese avión de alas poderosas se montó Don Pío, por ello Carora puede reivindicar con legitimidad que Don Pío es parte de su patrimonio cultural.

Para completar el grupo de golpes con el cual se inmortalizo Don Pío en el cuatro estaba su paisano y compañero de muchos años Félix Campos, sumándose a ellos en la tambora Manuel Torres y posteriormente otro cuatrista, Rafael González, La Chía, quien merece mención especial ya que su oficio era el de caletero y tenía unos dedos muy gruesos, también era tartamudo, no obstante punteaba el cuatro con gran virtuosismo y cantaba con un chorro de voz sin quebrar nunca su línea melódica.

Don Pío Alvarado fue tío del cardiólogo Francisco Suárez Torres, quien junto a Tulio Fernández, fue precursor de Ascardio. Este sobrino le apoyó financieramente en la grabación de sus primeros discos. Don Pío Alvarado nació en Curarigua, Carora lo hizo suyo y Venezuela lo convirtió en una leyenda…”el sapo quisiera ser un teniente coronel”.

 

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