En este país…Contrastes

Con los precios controlados tenemos la inflación más alta del mundo. Con la economía manejada con criterio de guerra, tenemos escasez. Con el cambio de moneda controlado no se consiguen divisas y la brecha entre el cambio oficial, el de los sicades (las asignaciones del II se redujeron a la mitad) y el otro, el innombrable por contrarrevolucionario y porque es el se encuentra, es galáctica.

Se reforma la ley anticorrupción, pero no se castiga la corrupción salvo de palabra, muy en general y para referirse a otra gente. La profesora Colomina le declaró a Elizabeth Araujo de Tal Cual que el Presidente “es rehén de militares corruptos”. Se dice que todo el mundo debe ingresar a la Universidad, pero se asfixia a las universidades con el presupuesto o se le imponen restricciones odiosas a las privadas. Se convoca a los militantes del PSUV a votar, pero estos no se presentan, los voceros y voceras del oficialismo dicen que la participación fue histórica, pero no nos dan la cuenta de cuántos votaron. Se censuran los golpes y el golpismo, se acusa de eso sin pruebas a un gentío, pero se conmemora como fecha patria gloriosa el 27 de Noviembre, que precisamente fue una intentona golpista.

Ultimas Noticias titula optimista que la “ley habilitante impulsa repunte económico”, mientras el mismo día, en la primera de El Universal, el Presidente del Consejo de Economía Nacional estima que las leyes dictadas vía habilitación, “no modifican sustancialmente el escenario económico”. Vamos a salvar el planeta, pero eliminamos el Ministerio del Ambiente y nos rezagamos en la lucha contra el cambio climático. Maduro llama a consolidar nuevo sistema de defensa aeroespacial, pero los vuelos se retrasan y se suspenden, hay corrupción en la venta de boletos, no hay repuestos para los aviones ni divisas para adquirirlos, y se ha decretado una inspección en los aeropuertos del país.
¿Qué significa todo eso? Saque la cuenta.

DIPUTADOS ¿PARA QUÉ?

Imputan a otros dos diputados a la Asamblea Nacional. Diputados de la oposición, se entiende, de la Unidad. Los otros no son imputables, aunque sean culpables, gozan del bono revolucionario, un certificado de buena conducta que solo expira si usted cambia de opinión política o empiece a generar indicios de que es sospechoso de cambiar de opinión en cualquier momento.

Las acusaciones contra María Corina Machado y Juan Carlos Caldera se basan en pruebas inventadas en un caso y fraguadas para inculparlo en otro. Su falsedad no es un obstáculo insuperable para nuestro sistema de injusticia, que sabrá, más o menos toscamente, buscarle la vuelta para condenarles si nuestros césares rojos, enfundados en guayabera roja o mono deportivo en vez de toga romana, bajan el pulgar de su mano izquierda.

Al gobierno no le gustan los diputados, sobre todo si tienen ideas y las plantean. En realidad, tampoco le gusta la Asamblea en sí. Por eso enviaron para allá a un capataz que la mandonee y, además, la desprestigie. Y no lo quitan porque les da buenos resultados. Mientras peor reputación tenga, mejor para los fines destructivos de las instituciones. No les importa siquiera que el mayoral alzado y atorrante use al poder legislativo para chantajear al ejecutivo. Es un costo marginal. En la encuesta que hizo Delphos para la UCAB, la desconfianza hacia la Asamblea llega a 62.6%, que es más alta que la desconfianza en el Gobierno, cuya cota es 60.1%. El refrán es mal de muchos consuelo de tontos, pero eso lo dice el refrán, no este cronista. No sea que lo imputen por difamación, injuria, ultraje o magnicidio moral.

La Asamblea que no legisle, que no controle, que no represente. Y en cuanto al voto, hay que convencernos de que es tan inútil como la Asamblea, de modo que no valga la pena ejercerlo.

La verdad es otra y no puede perderse de vista, solo con el voto podremos lograr una Asamblea útil. Que represente a todos, que legisle sensata y responsablemente en bien de todos y que controle. Que no apruebe créditos adicionales para quienes derrochan el dinero público ni endeudamiento alegre, que exija cuentas, que le ponga el ojo a los ministros y funcionarios incompetentes y vagabundos, que respete y se haga respetar. Con el voto podremos expresar repudio a la injusticia que cometen contra María Corina y Caldera, y contra las prisiones arbitrarias y los exilios por falta de justicia.

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