Usuarios rechazan políticas de control de la Sundde

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Usuarios de las distintas redes de supermercados y establecimientos públicos y privados que funcionan en la ciudad, se quejan porque las medidas sugeridas por la Superintendencia de Precios Justos (Sundde), para expender productos de primera necesidad, con el sistema de captahuellas y el número terminal de cédula; no han dado los resultados esperados, por consiguiente siguen haciendo largas colas y nadie les garantiza el abastecimiento el día que les corresponde.

Alexis Guriño, es una de las personas que está en desacuerdo con ambos métodos, porque considera que el Gobierno, de esta manera, coacciona el derecho de compra de la población. El único beneficio que ve con la aplicación de la medida, es sobre los insumos con precios regulados, del resto asegura que la situación es indignante y muy molesta.

“No existe ningún control, la gente madruga y pasa horas en la fila a la espera de que les permitan el acceso al local. A veces consiguen papel higiénico, harina, pollo, otros días no hay nada. Es una especie de lotería lo que vivimos, eso es injusto” precisó el vocero, tras confirmar que la puesta en marcha de ambos mecanismos, no han sido efectivos para detener la proliferación de bachaqueros.

“A mí me toca los viernes y desde bien temprano recorro varios supermercados para ver que consigo. Esto implica gastos extras de pasaje y comida para mí y mi esposa” afirmó Guriño.

No hay tiempo para ir a todos los lugares

Irma Sandoval, quien también rechaza esta política, afirma que la mayoría de los negocios se rigen por el mismo método del terminal de la cédula de identidad, por lo cual, es imposible que ella u otros consumidores visiten distintos locales un mismo día.

“Es imposible. Se necesita tiempo y por lo general uno aguarda más de tres horas en una cola. Nadie se puede dar el lujo de peregrinar por los comercios del centro para cazar harina, café, azúcar o artículos de aseo personal”.

Por su parte, Yajaira Rodríguez, quien esperaba en los alrededores de Fin de Siglo, cuestionó que los dueños y gerentes de los supermercados sólo ofrecen productos básicos en la mañana ¿es que acaso la gente que sale en las tardes del trabajo no tiene derecho de comprar? indicó angustiada la dama.

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