Venezuela entró en la tormenta perfecta

Pacífico Sánchez | Foto: Archivo |

Con la confluencia de tantos factores adversos que han ocurrido en los últimos días, el Gobierno de Venezuela va hacia lo que se denomina una tormenta perfecta.

Así lo considera el Dr. Américo Martín, profesional del Derecho, escritor y analista político, al ser consultado por EL IMPULSO.

Cuando se habla de tormenta perfecta es porque se acumulan todos los elementos de una crisis en su máxima expresión.

En el caso de nuestro país, el presidente Nicolás Maduro tiene en su contra la realización del referendo revocatorio a su mandato, que vendría a ser la solución a la crisis y a él mismo porque ha demostrado que no tiene capacidad para enfrentar la grave situación que está padeciendo la población.

El revocatorio tiene que estar acompañado del diálogo -recomienda Martín.

-Claramente existen las condiciones para que se produzca el referendo revocatorio porque el 81 por ciento de los venezolanos ha expresado que quiere revocar al presidente Maduro. Esto nunca se había visto.

-Con el diálogo se tratarán de resolver dos cosas: en primer lugar, que no va a volver una vuelta de tortilla; es decir, los ahora perseguidos convertidos en perseguidores. Eso no va a ocurrir porque no le conviene a nadie, ni está en la naturaleza de la oposición.

-La oposición va a garantizar al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y al bloque que lo acompaña su espacio constitucional en función de los votos que obtenga en la consulta referendaria.

-Y la otra cosa es que no habrá presos de conciencia. Eso no quiere decir que se niegue la justicia; pero ésta debe ser realizada por los organismos apropiados.

-No existe la intención de que la oposición pueda convertirse en perseguidor de nadie. Existirá para conocer de los casos un Ministerio Público idóneo, no sometido al Ejecutivo Nacional y, además, existirán organismos de autotomía funcional.

-Dentro de la confluencia de hechos hay que considerar la destitución de Miguel Pérez Abad, vicepresidente del área económica del Ejecutivo Nacional. Abre el camino hacia el retroceso con respecto a ciertas flexibilidades expuestas por ese ministro. Eso, al parecer, se convirtió en el motivo de su salida.

-A esa decisión se agrega la designación del general Néstor Reverol al ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, al día siguiente de haber sido informado de una investigación de narcotráfico en su contra por un tribunal norteamericano..

-Lo sorprendente es que esa medida fue como para retar a los Estados Unidos.

-Da vergüenza lo que está viviendo nuestro país en Mercosur, que no lo merece, al asumir la presidencia de ese mercado por decisión propia.

-Es por eso que se requiere de una salida constitucional adecuada a las circunstancias, declaró Martín. Ya lo dije en mi discurso del 5 de Julio, en la Asamblea Nacional, que el Gobierno no necesita de ningún diálogo para soltar a los presos políticos. Suéltelos ya y permita el regreso de los exiliados, porque esas son señales que el país va a agradecer y que va a despejar un poco la asfixiante situación en que este gobierno ha metido al país.

-¿Qué explicación puede haber en torno a la visita que hiciera a la isla de Margarita, en un avión privado, el exjuez Baltasar Garzón para hablar privadamente con el general Hugo Carvajal, exdirector de la Dirección de Inteligencia Militar y ahora diputado de la Asamblea Nacional, quien ha sido señalado de estar incurso en narcotráfico por investigadores de Estados Unidos?

-Ese es un nombre que nos retrotrae al caso del narcotráfico que perjudica a Venezuela y agrava la posición del Gobierno y el deseo de cambio de la nación.

Por otra parte, Martín se refirió a la decisión presidencial de designar al general Vladimir Padrino López, ministro de la Defensa, para resolver el problema de la falta de alimentos y medicinas, así como la producción nacional.

En estos momentos, cuando Venezuela no produce nada porque fue destruido el aparato productivo que se conoce como la economía real, la situación es muy crítica porque el déficit fiscal del país es del 18 por ciento. Este es un porcentaje asombroso. En estos instantes, Venezuela no tiene cómo pagar para no ser condenada precariamente este mismo año a la condición de un default, que sería catastrófico para conseguir ayuda internacional.

Además, dentro de este cuadro de dificultades está la aplicación de la Carta Democrática Interamericana, que agravaría mucho más todo esto si se acentúa la represión. Considera Martín que el Gobierno está obligado a cambiar, pero desgraciadamente no lo hace porque se está imponiendo una línea radical suicida.

No sé qué esperan ganar Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez al estar presionando para que se imponga una política de volver al pasado retrógrado, que no se puede revivir.

Esa política está destinada a que Venezuela se aísle mientras la población sufre cada vez mayor hambre y carencias medicinales.

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