Pido la palabra – Caracas y Villa Rosa… mostraron los dientes

Sergio Borgel |

Al peor estilo de los despotismos tercermundistas, el régimen chavista hace lectura equivocada de la toma de Caracas. Las brutales arremetidas, físicas y verbales contra la dirigencia política de oposición y contra el pueblo del interior del país que pacíficamente quería hacer acto de presencia en el evento, devela totalmente la decisión irrenunciable de los venezolanos de sacarlos del poder, y por lo tanto, solo les queda la violencia como arma de persuasión.

Dos hechos muy emblemáticos dibujan claramente el espinoso escenario sobre el cual se encuentra montado actualmente el régimen. El primero de ellos, el fracasado fraude mediático que pretendieron hacer con la concentración roja de la avenida Bolívar el primero de septiembre para contrarrestar, mediante el secuestro mediático, el demoledor impacto de los caraqueños tomando Caracas. Literalmente hablando, no había ni 20 mil personas llevadas a empujones por los órganos represivos del estado. Afortunadamente, la tecnología permite a través de las redes sociales develar el fraude de estos farsantes, que contra toda lógica, pretenden imponer el hambre como mecanismo de dominación y perpetuidad en el poder…

El segundo evento demostrativo del colapso terminal revolucionario ocurre el viernes 2 de septiembre, un día después del ridículo que hicieron en Caracas. Al final de la tarde, en el sector Villa Rosa en la isla de Margarita, el presidente Maduro fue a entregar unas viviendas rehabilitadas mediante el programa barrio nuevo barrio tricolor. Cual su sorpresa, que en momentos que se baja del vehículo para bañarse de pueblo agradecido, la gente rompe el cerco de seguridad y se le vino encima a tocar con furia las cacerolas vacías. Una brutal protesta de calle, con insultos de todo tipo hacia el presidente de la república, obligaron a éste a huir del lugar despavorido en resguardo de su integridad física. Una vez más, el miedo al poder se diluye en el hambre que desgarra las entrañas de un país que no soporta más abusos. La respuesta en Villa Nueva fue la represión de los órganos de seguridad del estado contra los habitantes de la zona…

Es obvio que nos encontramos en el preludio de una explosión de carácter espontaneo por parte de un país que se sabe ultrajado y abusado por parte de estos desadaptados. Continúan su discurso de guerra y violencia mientras los ciudadanos se les mueren de hambre. Comienzan a aflorar las conductas primitivas de las masas que colocan al ser humano en un plano estrictamente animal. Instintivo. De sobrevivencia. El régimen debe tener mucho cuidado con las acciones a tomar en lo adelante. Caracas y Villa Rosa ya mostraron los dientes cual animal furioso. Es hora de actuar con sensatez y abrir las compuertas del voto para drenar la furia popular que se apodera del país…
Mis comentarios:
-En Villa Rosa, al escuchar las cacerolas, Maduro se bajó de la camioneta iracundo para agredir a los manifestantes… Casi lo linchan.
-58 años de conflicto armado guerrillero en Colombia deja saldo de 260 mil muertos…
-En Venezuela, según los expertos, han muerto casi 300 mil personas a manos del hampa en las calles durante 17 años de revolución chavista…
-Solo en el 2015, fueron asesinadas más de 27 mil personas…
¿Hasta cuándo, incautos, amarán la ingenuidad? ¿Hasta cuándo los insolentes se complacerán en su insolencia y los necios aborrecerán la ciencia? (Proverbios 1:22)
Sergio Borgel

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