Deyna Castellanos nos salva

Carlos José Méndez | Cortesía FVF |

Es así. Ni más ni menos. Sin la genialidad de la estelar Deyna Castellanos, hoy Venezuela estaría virtualmente eliminada del Mundial sub17 de Jordania. Su pierna, su inteligencia, esas virtudes que le hacen trascender como “crack”, una de las mejores jugadoras del orbe, le llevaron a marcar un golazo de otro planeta, cuando el partido agonizaba, para empujar el triunfo 2-1 sobre la ríspida Camerún, en la segunda jornada del grupo B, y darle una auténtica bocanada de oxígeno a la oncena nacional, toda vez que le permitió reavivar sus opciones de clasificación a los cuartos de final.

El gol de Deyna le dio la vuelta al mundo, imagen repetida una y otra vez en los noticieros de televisión, en los portales informativos y en la redes sociales. No se le ha visto una acción de ese tipo ni al mismísimo Lionel Messi, para muchos el futbolista más virtuoso del mundo.

Venezuela venía de encajar un tanto que era un verdadero mazazo, al 90+3, porque nivelaba el marcador (1-1) y complicaba sus opciones de cara al futuro. Pero Castellanos se sacó una genialidad de la chistera, al sacar un remate desde el mismo ombligo del campo, en la mitad de la cancha, nada más al reanudarse el encuentro y posterior al festejo del tanto camerunés, para “bañar” a una distraída portera africana y sellar la anotación que resucitó a la Vinotinto.

En un abrir y cerrar de ojos cambió el decorado del torneo para el elenco criollo, al borrar las caras de frustración por el tanto encajado instantes antes y provocar rostros de alegría, por la importancia de los tres puntos, todo estos cuando ya se había consumido el tiempo reglamentario y se jugaba el añadido. Remató así una jornada de enorme brillo, porque antes se mandó otro tanto de alta factura, de tiro libre, en el primer tiempo, que supuso el 1-0 transitorio.

Dentro de la inolvidable postal, la complicidad de una larense: Nohelis Coronel. La crepuscular, que hasta hace meses se desempeñaba como portera y en la cita ecuménica hace las veces de atacante, acababa de entrar por María Cazorla, se dirigió al ecuador del campo para ejecutar el saque, luego del gol de Camerún, y cederle el balón a Castellanos, antes de que la aragüeña soltase el “bombazo”, con mucha precisión, que se coló por encima de la cuidapalos del elenco rival.

Vieron acción las dos crepusculares que hacen parte de la plantilla nacional, porque Hilary Vergara, consolidada en el esquema de Kenneth Zseremeta, saltó como titular, como de costumbre, pero para custionar una de las plazas de la zaga central, ante la ausencia de la suspendida Sandra Luzardo, y abandonar la primera línea de volantes, donde apareció en el primer encuentro.

La importancia de la genialidad de Castellanos se puede comprobar con un vistazo a la clasificación de la llave B: Alemania y Canadá, que ayer igualaron 1-1, marchan a la cabeza con cuatro puntos, seguidas de cerca por Venezuela con tres, y luego Camerún sin cosecha alguna.

Las criollas dependen de sí mismas, pero están obligadas a vencer a las canadienses el viernes para hacerse un lugar dentro de las dos primeras casillas y así emrumbarse a la siguiente fase.

 

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