Coartada de amigos fue desmontada por los sabuesos

Karina Peraza Rodríguez | Ángel Zambrano/ Cortesía |

Puro trabajo de investigación acompañado de pruebas científicas fue lo que llevó a los funcionarios del Eje de Homicidios Lara a esclarecer el homicidio de un adolescente de 17 años de edad, quien fue ultimado el pasado 3 de septiembre en la calle 12 entre carreras 13 y 14 del barrio La Feria, al este de la ciudad.

Desde el momento en que se reportó el crimen y los investigadores llegaron al lugar del suceso sabían que algo estaba mal.

En el lugar observaron  un Chery Orinoco gris que había impactado con otro vehículo, en el asiento del conductor estaba el adolescente de 17 años sin vida, así mismo se apreciaba todo el tablero, el parabrisas y la puerta llenos de sangre. Los funcionarios durante la inspección  encontraron resto de perdigones en el tablero y un cartucho percutido dentro del carro.

A un lado del adolescente viajaba Pedro José Rodríguez Ramones (21), quien también quedó ensangrentado una vez que le dispararon al adolescente e incluso este trató de frenar el carro, pero chocaron. En la parte de atrás del vehículo estaban sentada Viviana La Magra Losorelly (21) y su novio de 17 años de edad.

Estos jóvenes eran quienes se encontraban en el momento en que el adolescente perdió la vida, la versión que mantuvieron los amigos y principales testigos del homicidio fue que salieron de una fiesta en Cabudare, en búsqueda de cigarros y algo más suave para tomar. La víctima fatal condujo por la avenida Ribereña y a la altura de la calle 12 subió, pero unos sujetos con intenciones de robarlo le hicieron seña para detener el carro y el adolescente se percataría y no lo hizo, acelerando la marcha del carro y los hampones le dispararon, como llevaban las ventabas abajo fue que el muchacho le dio el proyectil y una vez herido perdió el control del carro que posteriormente impactó.

Dicha versión la mantuvieron los adolescentes por dos meses hasta que llegaron los resultados de pruebas científicas, una de ellas la trayectoria balística, también la revisión de algunos videos y con estas pruebas y otras más se desmontó su versión.

El disparo salió desde adentro del vehículo. Fue uno de sus ocupantes, de sus amigos quien disparó en contra del muchacho y los jóvenes quisieron simular que el crimen habría sido un robo.

Las ordenes de captura fueron libradas, la primera en entregarse fue la joven quien indica que ella no disparó, pero no dice tampoco quien fue. Posteriormente fueron detenidos Rodríguez Ramones y el otro adolescente de 17 años.

Entre ellos tampoco se delatan, se “pelotean” uno a otro, reveló una fuente ligada a la investigación, pero no quieren admitir el hecho aunque científicamente está comprobado por los pesquisas del Eje de Homicidios del Cicpc Lara.

El arma no fue localizada por sabuesos, se trata de una escopeta la utilizada para cometer el crimen y por la forma como se dieron los hechos. Los investigadores saben que el suceso no fue de forma intencional, se trató de que alguno de ellos estuviera manipulando el armamento. Aprovecharon la soledad de la zona para deshacerse del arma y para armar su respectiva coartada.

Ahora los tres jóvenes están tras las rejas por la muerte de su amigo y además la simulación de hechos punibles. Fueron presentados ante los tribunales larenses y una vez que el Ministerio Público presentó los elementos de convicción, fueron privados de su libertad por el homicidio en perjuicio del adolescente de 17 años de edad.

Los dos mayores se encuentran en la sede del Eje de Homicidios, mientras el otro adolescente en el Centro Socioeducativo Pablo Herrera Campíns, conocido como el retén de El Manzano.

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