Tras las rejas polilara por matar a su cuñado a balazos

José Manuel Zaá | Ángel Zambrano |

Ronald Edgardo Valera Hernández, expolilara de 29 años de edad, entregó servicio en la comisaría del barrio La Paz, la madrugada del pasado miércoles 30 de noviembre, para después salir a matar.

La víctima fatal fue su cuñado, José Gregorio González Yánez, a quien, luego de una pelea a puño limpio, le propinó dos disparos mortales.

Por ese crimen, Ronald Edgardo se encuentra privado de libertad, en manos del Eje de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

El expolicía fue detenido por los sabuesos de la policía científica, quienes, el mismo día del hecho, fueron a la residencia del homicida para aprehenderlo, sin resistencia alguna, e incautarle el revólver 38 milímetros que habría utilizado el victimario.

Inmediatamente el hombre fue destituido de las filas de la Policía del estado Lara y su sueldo fue suspendido.

El caso está a cargo de la Fiscalía Segunda del Ministerio Público en la entidad.

 

Tenían “pique” desde hace tiempo

El móvil del asesinato sería una rencilla que tendría más de tres años entre Goyo, como era llamado José Gregorio de cariño, y la pareja de su hermana, que es Valera Hernández.

Ambos vivían en anexos construidos al lado de un taller de camiones, propiedad de la familia González, que está en plena avenida Florencio Jiménez de Barquisimeto, específicamente en el barrio Negro Primero, ubicado a la altura de Santa Rosalía.

En el local tenían constantes peleas, pero la del miércoles pasado subió de tono y concluyó con la muerte de Goyo.

Contaron testigos de lo sucedido que, cuando un carro pisó la cola del perro de Valera, los dos hombres terminaron yéndose a las manos. Al rato, los trabajadores del taller llegaron a laborar, como a las 9:00 a.m., y vieron al funcionario sin franela, descalzo y sentado a las afueras del local, “como esperando algo” (sostuvieron que estaban por pasarle el arma homicida).

Escucharon varias detonaciones y al asomarse, vieron que Valera tenía un revólver dirigido contra Goyo, el cual cargó y volvió a accionar.

“Este tipo estaba drogado, se volvió loco”, dijeron los compañeros del hoy occiso en ese entonces.

Los trabajadores y familiares de Goyo, quien tenía balazos en el muslo y el costado izquierdo, lo auxiliaron rápidamente, trasladándolo al Hospital del Seguro Social Pastor Oropeza, en donde fue operado de urgencia, aproximadamente al mediodía, pero fallecería unas horas después.

En el hecho también resultó herido de bala un vendedor de cauchos que estaba en el taller. Hoy se encuentra fuera de peligro.

Sobre el expolilara varias personas aseguraron que es una persona temperamental, que amenazó de muerte a varias personas, entre ellas, el pastor de una iglesia evangélica cercana a la vivienda.

 

Le pegó a los sobrinos

La rencilla entre cuñados se incrementó hace unos días cuando Ronald Edgardo le pegó a sus hijastros, y el tío, en defensa de ellos, le reclamó.

También, los roces entre estos hombres eran recurrentes porque el polilara, aparentemente, tenía intenciones de apoderarse de los bienes de la familia González Yánez, a través de su pareja.

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