Henry Ramos Allup: Funcionan los mecanismos internacionales

Marlyn Silva | Foto: Edickson Durán |
HENRY RAMOS ALLUP. 31/03/2017. FOTO: EDICKSON DURAN.

Las sentencias  del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) 155 y 156  a través de las cuales este organismo asumía las funciones del parlamento nacional, otorgaba al mandatario nacional poderes  supraconstitucionales y limitaba la inmunidad de los diputados —fueron, en  opinión del expresidente de la Asamblea  Nacional (AN), Henry Ramos Allup, una demostración explícita de que a Venezuela la  dirige un “gobierno  forajido”.

La declaración la dio Ramos Allup en una visita reciente a EL IMPULSO durante su estadía en  Barquisimeto para asistir a algunos eventos.

“Yo creo  que el  Gobierno  nos hizo  un gran favor con este par de sentencias, porque si alguna  institución  o gobierno internacional le quedada duda que éste es un  gobierno forajido,  que no  hay separación de poderes, y que  la Sala Constitucional es un prostíbulo judicial, quedó perfectamente demostrado”, argumentó el diputado.

El  hecho de que  la  fiscal  general, Luisa Ortega Díaz, haya dejado  al descubierto durante la exposición del  balance anual de su gestión que las sentencias 155 y 156 contenían  “varias  violaciones al orden  constitucional y desconocimiento del modelo de Estado” consagrado en la Constitución, en  opinión de Ramos Allup; fue una muestra de “las distancias” que ella ha marcado  desde hace tiempo respecto a “los atropellos del Tribunal y el Ejecutivo”.

Si Ortega Díaz lo hizo  para alivianar la situación es una posibilidad  que el parlamentario  descarta

“Si lo que querían  eran bajar tensiones, las subieron al máximo, porque esto es un escandalazo. Si hubiese querido bajar presiones, ( TSJ)  publica  una sentencia  más  bien  matizando y poniéndole  límites al ejercicio de acciones penales, pero  con esto de que se pronuncie el Ministerio Público y que provoque una crisis de Estado como  la que está  sucediendo  fue un  escándalo. El Gobierno, si quiso  apagar el fuego, lo apagó  con gasolina”.

Lo  que sí quedó de manifiesto fueron las grietas existentes en las cúpulas del poder, como lo observó el dirigente  nacional de Acción Democrática: “Hay  muchas  diferencias. Tienen  intereses  cruzados porque  todo el mundo  está jugando al ‘sálvese quien pueda’”.

Considerada entre las eventuales consecuencias la ejecución de elecciones presidenciales antes de lo previsto,  tras las  expresiones de rechazo internacional que comenzaron a multiplicarse una  vez  anunciadas las sentencias  155 y 156,  Ramos Allup no lo consideró como  una opción.

“Eso  depende, ya que mataron el revocatorio, el Tribunal  no va a destituir al delincuente que tenemos en la presidencia, no importa que se impute cualquier cantidad de delitos. Habrá elecciones anticipadas si el presidente se muere y yo no quiero ni mencionar esa palabra para que no digan que estoy preparando un magnicidio. Además, quiero que el presidente tenga larga vida y salud para que pague después de que deje la presidencia todos los delitos y las vagabunderías que ha cometido. Pero como  no va a renunciar, como no se produjo el revocatorio, las elecciones anticipadas tendrían que ser consensuadas y él no va a convenir ningunas  elecciones anticipadas porque se va a aferrar al poder hasta el último día para ver dónde va esconder los reales que se ha robado y a ver si negocia con algunos factores de la oposición cierto perdón”, repuso a la pregunta sobre la  posibilidad de que los últimos  acontecimientos en torno a las decisiones del TSJ desembocaran en comicios  adelantados.

 

Presión internacional

Venezuela  está instalada en los temas de discusión de instancias internacionales  y eso  es  un factor de  relevancia en estos  momentos,  recordó el  parlamentario. Especialmente, por las sesiones del Consejo  Permanente de la Organización de Estados  Americanos  (OEA).

Fue  enfático en  negar que  la aplicación de  la Carta Democrática devenga en intervención  militar extranjera porque  ningunas de las sanciones  lo contempla, “pero sí (incluye)  presiones internacionales para que  un Gobierno  forajido retome el camino de toda  legalidad”, resaltó.

Cuestionó que desde  la Cancillería de la República se  insista  en  definir el mecanismo como una injerencia : “¿Cómo  puede ser injerencia que  recurras a un organismo al cual formas parte, cuya afiliación  aprobaste por ley, que  tiene un ordenamiento  jurídico como la Carta Democracia Interamericana también aprobada  por un tratado  y por una  ley, que es  supraconstitucional”. Eso sumado  a que el  fallecido presidente Hugo Chávez aprobó en su momento, la ejecución  de la Carta  contra Paraguay, citó como ejemplo.

“El  mundo se le puso chiquitico (al Gobierno venezolano) en la comunidad internacional. Todo  el mundo sabe lo que está pasando  aquí, un país  cuyo vicepresidente lo señala  la justicia  internacional, no  solamente la estadounidense, de corrupto  y narcotraficante. La tragedia de estos tipos es que  no pueden  meter  un pie en aguas  internacionales  porque los ponen preso.s. Yo les digo vamos a hacer los  siguiente, vamos a comprar un boleto de ida  y vuelta a cualquier  parte del mundo, que no sea Bolivia, Ecuador, Nicaragua e Irak y nos vamos los dos a ver quién regresa.  Tú puedes  comprar el boleto nada más de ida porque el de vuelta  lo pierdes”, sentenció.

 

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