Michael Wolff, el autor que desató la furia de Trump

El periodista estadounidense Michael Wolff ya está habituado a las controversias, pero su libro «Fuego y Furia: Dentro de la Casa Blanca de Trump» superó todas las expectativas y desató una tormenta política de alcance impredecible en Washington.

A los 64 años de edad pasó 18 meses rondando el entorno político de Donald Trump, desde la campaña hasta la Casa Blanca, y entrevistó a «más de 200 personas», incluyendo al propio presidente y varios de sus colaboradores más próximos.

Wolff logró entrevistar a Trump en junio de 2016 y luego de su triunfo electoral pidió tener acceso a la Casa Blanca, donde se convirtió en lo que denominó «una mosca en la pared», un testigo privilegiado.

El resultado es un libro explosivo que muestra una Casa Blanca permanentemente sumergida en el más completo caos; y la divulgación de extractos del texto desató la iracunda furia del presidente, que movilizó abogados para impedir su publicación.

Instalado hace ya muchos años en Nueva York, Wolff ganó varios prestigiosos premios nacionales por su labor periodística. Su libro más conocido, «The man who owns the news», de 2008, está dedicado al magnate de los medios de comunicación Rupert Murdoch.

En 2004 Wolff fue descrito como «en parte un editorialista, en parte un psicoterapeuta, en parte un antropólogo social que invita a los lectores a ser una mosca en la pared en el círculo íntimo de los magnates».

Su estilo narrativo, basado en conversaciones o fuentes indirectas, también genera reacciones.

La periodista británica Bella Mackie apuntó en Twitter que el último libro de Wolff es «muy divertido», pero alertó: «Si usted conoce bien a Wolff lo disfrutará, pero no lo tomará como si fuese dinero en efectivo».

«Repleto de falsedades»

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo en tanto que el libro de Wolff estaba «repleto de falsedades» y aseguró que su entrevista con Trump fue apenas una «breve conversación» telefónica que duró entre 5 y 7 minutos, y ocurrió antes de la investidura.

El jueves, un abogado de Trump envió una carta a Wolff y al editor del libro exigiendo que se suspenda la publicación y distribución del trabajo, so pena de enfrentarse a procesos por difamación e invasión de la vida privada, entre otros cargos.

Esta demanda de los abogados se basa en la introducción del libro, en la que Wolff admite: «Muchas de las informaciones de lo que ha pasado en la Casa Blanca son contradictorias; a veces, en buen estilo trumpiano, son simplemente falsas».

De acuerdo con Wolff, esas contradicciones o esa falta de compromiso con la verdad constituyen el hilo conductor del libro, y por eso apuntó que publicó «la versión de los eventos que yo he considerado verdadera».

Intentos fallidos por impedir la publicación

El presidente Donald Trump movilizó a sus abogados para impedir la publicación de un libro sobre su primer año en la Casa Blanca y que motivó el dramático rompimiento público con su exjefe de Estrategia, Steve Bannon, en medio de un escándalo.

A nombre de Trump, una firma de abogados envió una carta de 11 páginas al autor y al editor del libro «Fuego y furia: dentro de la Casa Blanca de Trump», conminándolos a suspender la publicación y distribución del volumen.

El libro -que ya circula en las redacciones en Washington, inclusive en la de AFP- se apoya en unas 200 entrevistas con funcionarios oficiales y muestra una Casa Blanca sumergida en una caótica y permanente guerra intestina a lo largo del año pasado.

En su carta, los abogados del presidente apuntan que «el señor Trump exige que se interrumpa y evite cualquier publicación, divulgación o distribución del libro», y además que los responsables publiquen «una retractación plena y completa así como un pedido de disculpas».

«Además, por favor envíe de inmediato una copia electrónica del libro (…) y vía mensajero una copia en papel a esta oficina para que podamos evaluar adecuadamente las declaraciones contenidas», añadieron los abogados del presidente al editor.

En cambio, la editora responsable por el libro anunció que decidió adelantar a este viernes el lanzamiento oficial, que originalmente estaba previsto para la semana próxima, a raíz de la «demanda sin precedentes».

«Fuego y furia» encabezaba todas las listas de pedidos de compra anticipada.

El autor del libro, Michael Wolff, publicó también un largo artículo en la edición electrónica de Hollywood Reporter, en el que ya desde el título deja clara su opinión sobre lo que ha visto: «Mi año en la loca Casa Blanca de Trump».

Bannon, llamado a silencio

La divulgación el miércoles de fragmentos del libro provocó un espectacular rompimiento de Trump con el controvertido Bannon, quien fue uno de los coordinadores de su campaña electoral y durante poco más de un semestre fue Jefe de Estrategia de la Casa Blanca.

Bannon, quien renunció al cargo en agosto, formuló declaraciones explosivas a Wolff para el libro.

En particular, Bannon afirma que el hijo mayor de Donald Trump cometió «traición» por sus contactos con gente allegada a Rusia durante la campaña y sus turbios negocios, denuncias que llevaron al presidente a una explosión de ira.

En una virulenta nota oficial, Trump afirmó el miércoles que Bannon había «perdido la razón» desde que fue despedido de la Casa Blanca por filtrar «noticias falsas» a la prensa.

Abogados del presidente también enviaron una notificación legal a Bannon, para alertarlo de que podría ser pasible de proceso criminal por violar un acuerdo de confidencialidad después de haber dejado de trabajar en la Casa Blanca.

Un «gran hombre»

Bannon buscó reacomodar las fichas con su exjefe, y en una entrevista de radio dijo que Trump era «un gran hombre».

«Lo apoyo sin descanso, ya sea que esté de viaje en el país (…) o en la radio o en la web», señaló Bannon a la radio Sirius XM.

En su artículo sobre el contenido de su libro y su experiencia en la Casa Blanca, Wolff describe un escenario caótico en la presidencia, con reuniones a los gritos y filtraciones a la prensa para eliminar adversarios en la disputa por el poder.

Según Wolff, la hija de Trump y su marido, Ivanka Trump y Jared Kushner, son quienes llevan realmente las riendas de la Casa Blanca y los responsables por las renuncias de Bannon y del primer Jefe de Gabinete, Reince Priebus.

El artículo describe también a Trump como un hombre incapaz de controlar la Casa Blanca, que se repite constantemente para desesperación de sus allegados y que hasta tiene dificultades para reconocer a sus propios viejos amigos.

Para contener las filtraciones, la Casa Blanca anunció que a partir de este jueves estará prohibido el uso de teléfonos celulares personales en el ‘West Wing’, el ala operativa de la presidencia y centro neurálgico del poder estadounidense.

Algunos fragmentos

Reproducimos fragmentos del controvertido libro «Fire and Fury: Inside the Trump White House», sobre el caótico primer año del presidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca.

Trump pensó que perdería la elección

«‘Somos todos unos perdedores’, decía Trump. ‘¡Nuestra gente es terrible, nadie tiene idea de lo que está haciendo'».

«‘Todo esto’, le dijo a la familia Mercers (multimillonarios que hicieron donaciones para su campaña), ‘está jodido'».

El triunfo

«Cuando lo inesperado -que Trump ganara las elecciones- pareció confirmarse, Donald Junior [el hijo mayor del presidente] dijo a un amigo que su padre, que DJT, como lo llama, parecía que había visto un fantasma. Melania estaba en lágrimas, que no eran precisamente de alegría».

«Y así en poco más de una hora, en la observación de Steve Bannon, un Trump confuso se convirtió en un Trump incrédulo y luego en un Trump aterrorizado. Pero aún faltaba la última transformación: de repente, Donald Trump se convirtió en un hombre que pensaba que merecía ser, y sería totalmente capaz de ser, el presidente de Estados Unidos».

Bannon, sobre la reunión con rusos

«Tres altos tipos de la campaña (Donald Junior, el yerno Jared Kushner y el jefe de campaña Paul Manafort) pensaron que era una buena idea reunirse con un gobierno extranjero en la torre Trump, en la sala de conferencias del piso 25. Sin abogados. No tenían ni abogados. Aún ninguno piensa que eso no es una traición, o algo poco patriótico o simplemente una mierda, y yo creo que fue las tres cosas, uno debería haber llamado inmediatamente al FBI», dijo Bannon, exasesor de Estrategia de Trump.

Putin, sin interés en Trump

Trump, dijo también Bannon, «fue a Rusia y pensó que iba a encontrarse con (Vladimir) Putin. Pero a Putin no le importaba una mierda. De forma que (Trump) siguió tratando».

Demasiado para pensar

«‘Yo no le dearía a Donald demasiado para pensar’, comentó muy divertido (Roger) Ailes (entonces, jefe de la red de TV ultraconservadora FoxNews). Banon apenas hizo un gesto. ‘Demasiado, o demasiado poco… no cambia necesariamente nada'».

Ivanka nutre ambiciones presidenciales

«En un ejercicio de equilibrar riesgo y resultado, Jared (Kushner) e Ivanka (Trump) decidieron aceptar cargos en el West Wing de la Casa Blanca contrariando el consejo de prácticamente todas las personas que los conocen. Fue una decisión conjunta de la pareja y, en algún sentido, un trabajo conjunto. Hicieron un acuerdo: si en el futuro surge la oportunidad, ella será quien disputará la presidencia. La primera mujer en ser presidente de Estados Unidos, pensó Ivanka, no sería Hillary Clinton: sería Ivanka Trump».

Trump teme ser envenenado

«Él tiene desde hace mucho tiempo el miedo de ser envenenado. Es la razón por la que le gusta tanto comer en McDonald’s: nadie sabe que va a ir y la comida es preparada sin esa información».

Rupert Murdoch y lo que piensa de Trump

«Qué idiota de mierda’, exclamó (el magnate de los medios de comunicación Rupert) Murdoch al colgar el teléfono».

George W. Bush sobre el discurso de Trump

«Eso ha sido una mierda muy extraña».

Aprendiendo la Constitución

«Al inicio de la campaña, el auxiliar Sam Nunberg fue enviado a explicarle la Constitución al candidato: ‘Pude llegar hasta la Cuarta Enmienda antes de que empezara a tirarse de los labios con los dedos mientras hacía girar los ojos'».

El truco del peinado

Ivanka «trata a su padre con un cierto distanciamiento, incluso con ironía, al punto de hacer bromas con otros sobre su peinado. Ella ha explicado todo a sus amigos: hay un segmento perfectamente liso en el tope de su cabeza -luego de una cirugía de reducción de la piel del cráneo- rodeado por un círculo de cabello a los costados y por delante, que se enrolla hacia el centro y luego se arroja hacia atrás, donde es fijado mediante un aerosol. El color, ella comenta con gracia, es de un producto llamado ‘Just for Men’. Cuanto más tiempo se deja aplicado, más oscuro se vuelve. La impaciencia arroja como resultado el color rubio-anaranjado de Trump».

«¡Hombre, esos zapatos!»

«Abdel Fattah el-Sisi, el hombre fuerte de Egipto, se aproximó al presidente y le dijo: ‘Usted es una personalidad única, capaz de hacer lo imposible’. (A Sisi, Trump le respondió: ‘Me encantan tus zapatos. ¡Hombre, esos zapatos! Hombre…’).

Uday y Qusay Trump

«Sus hijos, Donald Junior y Eric… a sus espaldas son conocidos por los allegados al presidente como Uday y Qusay, como los hijos de Saddam Hussein».

¿Es “inestable mentalmente” el Presidente de EEUU?

Una decena de legisladores estadounidenses, la mayoría demócratas, consultaron en diciembre a una profesora de psiquiatría de la Universidad de Yale para analizar la salud mental del presidente Donald Trump, según Político de CNN.

Un senador republicano, cuya identidad no fue revelada, se habría unido al grupo para escuchar e interrogar a la profesora Brady Lee, editora del libro «El Peligroso Caso de Donald Trump», una serie de ensayos de psiquiatras que analizan el estado psicológico del presidente de Estados Unidos.

«Los legisladores dijeron que están preocupados por el peligro que representa el presidente, el peligro que representa su inestabilidad mental al país», explicó el jueves Lee a CNN.

Diagnosticar a un paciente sin haberlo atendido en consulta contraviene los principios de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, que llamó a sus miembros a abstenerse «de dar una opinión profesional sobre el estado mental de una persona que no ha sido evaluada personalmente».

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, denunció las declaraciones de «vergonzozas».

«Si no estuviera apto (para la función de presidente), no estaría probablemente donde está, y no habría derrotado al mejor grupo de candidatos que jamás haya tenido el Partido Republicano», señaló en alusión a las primarias de 2016.

En la Cámara de Representantes, 57 legisladores demócratas -30% del total- también redactaron un proyecto de ley para crear una comisión parlamentaria especial sobre «la incapacidad presidencial», con el fin de «determinar si el presidente está psicológicamente o físicamente capacitado para asumir sus funciones».

Las Constitución estadounidense prevé dos formas de remplazar al presidente.

La primera es la destitución mediante una votación en el Congreso.

La segunda se activa mediante la 25 enmienda, ratificada en 1967, que permite al vicepresidente y a la mitad del gabinete declarar que el presidente es «incapaz de ejercer el poder y de cumplir con los deberes de su cargo». El vicepresidente asume entonces las funciones presidenciales.

En caso de que el presidente desafíe esta decisión, corresponde al Congreso confirmar a través de una votación (se requieren dos tercios a favor) el traspaso de funciones.