#OPINIÓN Ayuda humanitaria o asaltar Miraflores otra vez #15Feb

Manuel Corao | Ilustración: Victoria Peña |

Cada vez mas vemos y escuchamos personas que lamentan no haberse logrado la primera meta de tres indicada por el presidente interino de Venezuela Juan Guaidó cuando determinó las prioridades políticas de la nación el 23 de enero de este año: Salida del Usurpador, gobierno de transición y convocatoria a elecciones libres y transparentes.

Para el común del ciudadano faltan pocos días, el 23 de febrero, para cesar en su función temporal constitucional Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional , diputado carismático quien se ha constituido en el líder a seguir por los venezolano.

La desesperanza en las redes están conformadas por noticias y manifestaciones producto de estrategias para desinformar elaboradas por el régimen de Maduro Moros en laboratorio.

Ante tales malignos brebajes experimentales llamo la atención del lector a observar con cautela los llamados de urgencia vertidos en el Internet y redistribuir solo aquellos contenidos de previo conocimiento y confianza de su autoría.

En el 2002 los vecinos reiteradamente tomaron las calles y calzadas de la nación ejerciendo los derechos ciudadanos consagrados en la Constitución nacional ante el avance despótico del sistema de gobierno por Hugo Chávez Frías.

Tales convocatorias se concentraron en Caracas. La ausencia de repuestas adecuadas respetuosas del legajo fundador conllevó a consolidar lo que estaba en el ambiente; solicitar la renuncia de Chávez a la presidencia de Venezuela.

La multitudinaria presencia de vecindades y afinidad espontánea con la iniciativa, detonaron el accionar que condujo al conglomerado hacia “Miraflores”.

La fecha del 11 de abril del 2002 como el texto del articulado 350 constitucional están en la mente de los parroquianos desde que en esa cita lograron desalojar temporalmente a Chávez Frías del poder.

Actualmente la crisis social aumenta en la población hasta niveles críticos. La hambruna generada como política de estado por Nicolás Maduro motiva a los desesperados habitantes pensar en asaltar de nuevo el Palacio de Miraflores en una suerte de justicia por sus manos ante el daño causado por el usurpador, como también en busca de comida para todos.

Intento cerciorarme e informar a ustedes si esa clarinada civil del mes de abril podría ser la solución para retomar la democracia. Para ello consulto actores y testigos de primera fila de los hechos acontecidos en 11,12 y 13 abrileño con la partida y retorno del despótico barinés.

Humberto Celli Gerbasi, ex Secretario General de Acción Democrática: “Estamos ante un gobierno que hará todo lo necesario para evitar su partida. Socorrer con alimentos, medicinas e insumos en general es prioritario. Los venezolanos están dispuestos ir a buscar la Ayuda Humanitaria. Si el gobierno intenta evitarlo el frente nacional e internacional les pasarían por encima”

Teniente (R) José Colina, comandante de la unidad costera: “Si están dadas las condiciones para marchar sobre Miraflores. Guaidó tiene tres alternativas. Convocar él a palacio y lo seguirían cinco millones de personas. Con los recursos externos que administra armar a los militares venezolanos diseminados por el mundo para neutralizar la fuerza interna. Otra sería autorizar unidades militares multinacionales de asalto con fines humanitarios y que intervengan en territorio patrio.”

Carlos Fernández ex presidente de Fedecámaras: “El pueblo esta eufórico y dispuesto a marchar sobre Miraflores como en el 2,002.

Están resteados con Guaidó. Ello pondría a la FANB a decidir si están a favor del pueblo.”

Antonio Rivero, General (R) Ejército: “No creo necesario asaltar Miraflores. He planteado una estrategia diferente. Guaidó tiene el liderazgo y existen planes para «la dirección y conducción hacia el objetivo.”

Casto Ocando, periodista de Investigación: «Comprendo la desesperación en las redes sociales. El Poder esta en diferentes puntos, esta diluido. La Ayuda Humanitaria es el verdadero poder en este momento y buscar los insumos es la ruta en los cientos de puntos fronterizos que la oposición estableció. Esta es una lucha sin precedentes. Estamos enfrentados a un gobierno que durante 20 años no tiene empacho en dejar morir a la gente. Somos un frente nacional e internacional».

Por lo menos dos o tres millones de venezolanos voluntarios recorrerán la frontera para distribuir los alimentos en la patria chica.

Dios bendiga la Ayuda Humanitaria y las Fuerzas Armadas que protegerán los voluntarios.

Manuel Corao

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