#OPINIÓN La Red de Instituciones Larenses: El desafío #20Feb

Maximiliano Pérez |

“Justifica tus limitaciones y realmente las tendrás…

Los problemas sólo sirven para solucionarlos…

La libertad para comprobarla…

Y mientras tengas fe en tus sueños nada sucede por simple azar…”

Richard David Bach.

Richard Bach, nació el 23-6-1.936, en Oak Park Illinois, Estados Unidos, es famoso por ser el autor de populares best sellers como, “Juan Salvador Gaviota e Ilusiones”, y de otra veintena de obras.

Tomo esas palabras de “Ilusiones.” En sus obras Bach expone su filosofía de que los límites físicos y de mortalidad son sólo apariencias. Piloto aeronáutico, es reconocido por su amor a volar y sus libros están relacionados con su pasión: La aviación.

Entre aviadores es común enfrentar las turbulencias, se capacitan para tomar decisiones de manera serena. Muchos lo hemos comprobado porque cuando las aeronaves se aproximan al aeropuerto de Barquisimeto constantemente tienen que atravesar una zona de marcada turbulencia. Hago esta referencia porque, supuestamente, el país está entrando en días de turbulencia, y espero que, bajo el imperio de la cordura, la lógica, la razón y la sensatez no sean más que eso, un supuesto, que habrá de ser negado, para el bien de los ciudadanos.

Mientras mayor es el objetivo, más grande es el riesgo. Vencer al peligro exige una demostración de valentía, de vencer el miedo, y tener una clara decisión de perseverancia… evidenciada con la acción.

Jamás se ha logrado algo grandioso sin enfrentar el peligro, pues siempre hay dificultades en el logro de los objetivos y esto se masifica cuando se trata del rescate de la libertad y la preservación de la democracia.  

Imperioso es vencer el miedo y pasar a la acción, sólo así lograremos las metas trazadas, el rescate del país amparado en la Constitución Nacional, las leyes y los reglamentos que dan carácter constitucional a los Tratados Internacionales suscritos.

Las contradicciones que pretenden justificar la grave crisis que se viene profundizando y se torna inaguantable está haciendo despertar la mente de la ciudadanía que hasta ahora había permanecida engañada. Es injustificable que algunas personas sigan amarradas a la manipulación infame que los somete al hambre, la desnutrición y la muerte ocasionadas por el desabastecimiento de alimentos y de medicinas.

¿Qué ha pasado y qué está pasando con la producción de alimentos y con la industria farmacéutica del país?

Fincas productivas e industria farmacéutica han sido devastadas por el pillaje, la decidía, la ignominia y la cómplice impunidad.

La depredación es tan grande que una vez más propongo a los gremios del sector agropecuario que se tramite un “RECURSO DE AMPARO” y de ser el caso de no ser oídos, de retardado procesal a como lo tipifica la Constitución Nacional y las Leyes venezolanas, se acuda al instancias internacionales solicitando “MEDIDAS DE PROTECCIÓN”. Más aún, nuestra Carta Magna establece que el Estado venezolano es responsable y debe resarcir los daños ocasionados por la negligencia e impunidad en su actuación. El desabastecimiento de alimentos es consecuencia directa de la destrucción de la producción agropecuaria. La hecatombe que ha ocurrido en las unidades de producción constituye una violación fragrante a los Derechos Humanos de un sinnúmero de familias que han perdido sus bienes y en muchos casos la vida de sus integrantes a causa de la imposición de políticas absurdas, fracasadas y desfasadas que tienen autores con responsabilidad incuestionable.

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios