#OPINIÓN Mi amigo Elias #14Abr

Jorge Euclídes Ramírez | Foto: Archivo IMP |

A Rosa Medina y Ángel Ledezma, dedico.

“Nació el 2 de octubre de 1962 y murió el 21  de septiembre del año 2007. Elías González vio su primera luz en Guanare, Capital del Estado Portuguesa, en el hogar conformado por Napoleón Jesús González y María Leopoldina García de González, pero aunque nacido en otras tierras, Elías  fue uno de los sarareños más importantes, un sarareño histórico a quien toda la comunidad le tendrá memoria agradecida por siempre.

Hablar de Elías González es hablar del trabajo comunitario del pueblo de Sarare, es referirse a ese trayecto de las últimas décadas en las cuales se trazó una  línea ascendente de lo rural a lo urbano. Elías fue siempre la piedra angular de toda iniciativa, simplemente porque al mismo tiempo  que con su inteligencia proponía rutas de superación, con su esfuerzo y dedicación personal las transitaba como pionero, sin esperar obtener consenso ni aprobación de las mayorías, si él consideraba que la iniciativa era buena se entregaba a ella en cuerpo y alma y sin mirar o calcular que él hacía un esfuerzo más grande  que otros que reclamaban posiciones de liderazgo.

De esta forma estuvo presente en toda obra de interés colectivo, desde la Fundación de la Cámara de Comercio y Producción de Sarare, hasta el cuerpo de voluntarios de la más humilde escuela. Fue el corazón de la Fundación de Amigos del Hospital Velásquez Mago y era su propósito colaborar para conformar una gran red asistencial entre este centro y los distintos módulos Barrio Adentro instalados en el Municipio Simón Planas.

Mucho antes del actual proceso donde los Consejos Comunales tienen un gran protagonismo, Elías González era una referencia insoslayable dentro del trabajo vecinal, como antes se le decía. Pero basaba su orgullo en no aspirar a ningún cargo público y de ello puede dar fe  el periodista que estas líneas escribe, ya que en muchas oportunidades tocaba prácticamente obligarlo a postularse, con el alegato de que no era por figuración sino para  que pudiera realizar su trabajo con mayor comodidad y eficiencia.

Antes de la desaparición de NACER fue su Coordinador General en la Parroquia  Sarare. Nadie lo vio haciendo campaña, no repartió ni siquiera una hojita de propaganda, en la radio local ni se mencionaba su nombre, solamente hacia su trabajo de todos los días, organizaba y promovía las tareas comunitarias y en ningún momento hablaba de política. Cuando fueron las elecciones de este partido ganó la coordinación con 87 por ciento de votos, y eso porque a su contendor lo postuló él mismo y obligó a sus más allegados para que votaran por él, en contra de  sí mismo.

Nunca tuvo casa propia pero gracias a él  centenares de familias pobres tuvieron  vivienda porque como dirigente se encargaba de promover estudios sociales, trámites administrativos y ejecución financiera para que los habitantes de ranchos insalubres se mudaran a casas higiénicas y equipadas.

Sus últimos afanes estaban centrados en  mejorar la capacitación de los integrantes de los Consejos Comunales, sobre todo en aquellos ubicados en zonas rurales. En torno a ello desplegaba una gran actividad como integrante de la Junta Parroquial de Sarare, sin descuidar bajo ninguna consideración su trabajo en la supervisión de infraestructuras y servicios públicos.

Jorge Euclídes Ramírez

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