#OPINIÓN Los muros se hicieron para tumbarlos #9Nov

Stalin González | Diseño: Jéssica Oshiro |

El pasado 9 de noviembre se cumplieron 30 años de uno de los eventos cumbre en la historia moderna, la caída del Muro de Berlín. Aquella imponente pared de concreto se alzó en el paisaje berlinés como un símbolo de la división ideológica y social en Alemania y el resto del mundo, durante las largas décadas de la Guerra Fría. Sin embargo, a pesar de todas las medidas opresivas del régimen alemán, dicho símbolo sucumbió ante las incesantes exigencias de un pueblo que clamaba por su libertad.

Asimismo, la reunificación alemana, que prosiguió al fin de la Guerra Fría, significó un gran ejemplo de civismo y reconciliación social. Durante casi 4 décadas los alemanes estuvieron separados como consecuencia de una situación compleja y adversa. No obstante, entendieron que debían dejar sus rivalidades a un lado, para alcanzar una meta mayor, la reconstrucción del Estado. Fue un proceso largo y progresivo, pero rindió los frutos deseados.

Nuestro país puede aprender mucho de ese histórico suceso. Ante un régimen opresivo y que se ha encargado de alzar muros entre la población, los venezolanos no podemos perder la esperanza de que un mejor mañana llegará pronto. Debemos seguir luchando para recuperar nuestra libertad y retornar a Venezuela al camino democrático. Cada día demostramos que estamos comprometidos con el camino que hemos decidido y no vamos a desfallecer ante las adversidades.

Además, debemos entender que los verdaderos rivales de Venezuela son aquellos que hoy se atornillan al poder y han causado una crisis humanitaria compleja. Ellos quieren dividirnos porque saben que la unidad nos hace fuertes. No les conviene que los venezolanos nos organicemos para exigir nuestros derechos y libertades.

Por eso no podemos caer en sus provocaciones ni sucumbir ante nuestras diferencias. Nuestros valores democráticos son más fuertes que cualquier amenaza o intimidación. La libertad de pensamiento y el debate de ideas son los pilares de cualquier democracia. En esa diversidad opiniones se logran los acuerdos que permiten dar soluciones reales a las problemáticas del país. Y cuando nos toque reconstruir Venezuela, debemos tenerlo siempre presente.

Hace 30 años parecía que aquel extenso muro duraría eternamente y que su régimen opresivo era todo poderoso. Pero el tiempo demostró que sin importar cuanto se esfuercen los tiranos, el pueblo siempre encontrará la forma de romper sus cadenas y derrumbar las murallas que los separan. Los venezolanos hoy clamamos por un cambio y juntos vamos a lograrlo.

Stalin González

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios