El colapso de los servicios públicos agravó la mala situación económica #27Dic

Pacifico Sanchez | Foto: Archivo IMP |
NUEVAMENTE FALLAS EN LA DISTRIBUCION DE GASOLINA. 06/11/2017 FOTO STIVENVALECILLOS

Este año, que está pronto a finalizar, fue en extremo negativo para el sector económico, ya que además de haber sido fuertemente impactado por la hiperinflación, se agravó con el colapso de los servicios públicos, y muy particularmente con la escasez de los combustibles y de la energía eléctrica.

Al hacer un somero balance, el ingeniero Giorgo Reni, presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras) Lara,  indicó que la caída del Producto Interno Bruto (PIB), que desde el 2013 al comienzo del 2018 era de 52, 3 por ciento, según el propio Banco Central de Venezuela, demostraba la crítica situación del país, no se pensaba que el correr de los días los males empeorarían en forma tan vertiginosa que acarrearon desgracias tan grandes como la fuga de cerebros y, prácticamente, la inoperatividad del aparato productivo nacional.

Electricidad

En marzo, la población fue sorprendida  y fuertemente golpeada cuando el apagón nacional de la principal fuente energética, ubicada en la presa del Guri, nos evidenció que con el servicio eléctrico estábamos presenciando la peor crisis de toda la historia nacional.

Apagones en varios estados y prolongados se han venido repitiendo, además de las interrupciones de muchas horas todo el año y en todas partes.

Gasolina y gas

Al llegar al último mes, la afectación de combustible nos está complicando la distribución y entrega de productos.

Siempre se ha tenido como problema la incidencia negativa del suministro de agua, el deficiente servicio de aseo urbano, la inseguridad, y el gas, no sólo doméstico, porque es uno de los combustibles más utilizado por las empresas.

Este gas se usa sobre todo en los montacargas y en otros equipos industriales. Y su consumo es imprescindible para poder operar algunas empresas.

Productividad

Reni al hablar sobre la productividad, manifestó que este es uno de los puntos fundamentales en los que descansa el desarrollo económico; pero, lamentablemente, en estos momentos se registra el veinte por ciento de la capacidad instalada de las empresas por los problemas ya mencionados.

Al reducirse el poder adquisitivo de los consumidores, como consecuencia de la inflación, por supuesto se afecta la economía.

Agricultura

El sector agropecuario también fue afectado seriamente este año, porque la falta de insumos incidió en la baja producción de los principales rubros de consumo.

No sólo faltó semilla certificada, sino que al bajar sus operaciones la Petroquímica, los químicos que se utilizan en los cultivos hubo que importarlos y, por supuesto, éstos tuvieron un costo más alto.

Sin embargo, en situaciones críticas siempre afloran iniciativas que tienden a resolver problemas.

En este sentido, Reni manifestó que ya en Yaracuy ha sido constituído un ente de sociedad, que está produciendo semillas certificadas para todo el país y el cual permitirá que no se gasten divisas en la importación de ese rubro.

Comercio

El comercio es la vitrina del sector productivo, dijo el dirigente empresarial larense. La mala calidad de los servicios afecta enormemente al sector productivo. Este año se implantó una nueva carga impositiva con los impuestos a los grandes patrimonios, que se agregó a las alícuotas de patente y comercio, así como la entrada en vigencia de la exoneración de aranceles de 8000 productos, que pueden ser ingresados libremente.

Lo más grave es que no existe verificación de calidad, ni de sanidad. Como ejemplo tenemos que hay productos que llegan de Turquía, en idioma desconocido para los consumidores, sin tomar en consideración las potencialidades graves que pueden tener para la salud de los consumidores.

Al mismo tiempo que se está favoreciendo a otros países con las importaciones, se está fortaleciendo la producción y generando empleos, mientras la crisis económica y social persiste y se agrava en Venezuela.

Esa política de importación de beneficios al exterior vence el 31 de diciembre, pero no sabemos si será ratificada.

Si se establecieran incentivos para la producción de parte de esos 8 mil productos, se podrían obtener hasta cinco veces más de esos artículos sin desembolsar dólares.

Pobreza y diáspora

Este año el Producto Interno Bruto disminuyó 35 por ciento, lo que significa que hoy somos 35 por ciento más pobres.

Esta situación es preocupante al igual que el de la diáspora. El hecho de que haya alrededor de cuatro millones de venezolanos viviendo fuera del territorio nacional es un asunto que mueve a la reflexión, porque gran parte de esa cifra corresponde a profesionales, que están contribuyendo al desarrollo de otros países.

Perspectivas

Esperamos que el 2020 sea un año diferente, dijo Reni. Si nos ponemos todos de acuerdo, es decir, gobierno, empresarios y trabajadores, se puede salir adelante. Es preciso, lógicamente, lograr un acuerdo no sólo económico, sino político y social. De lo contrario, el colapso de los servicios será demoledor,   la pobreza se incrementará mucho más y continuarán saliendo del país, profesionales y gente desesperada en busca de mejorar su calidad de vida.

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