#OPINIÓN Cronicario: La Candelaria: presencia de la Virgen María y el Niño Jesús en el templo de Jerusalén #31Ene

Juan José Peralta | Foto: Cortesía |

Este domingo 2 de febrero habrá jolgorio por su patrona en el Hogar Canario Larense de Barquisimeto por la Fiesta de Nuestra Señora de la Candelaria, celebrada por los cristianos en todo el mundo, según el santoral católico festividad popular en recuerdo al pasaje bíblico de la presentación del Niño Jesús en el templo de Jerusalén y la purificación de su mamá, la virgen María después del parto.

Se conoce con varios nombres, la Presentación del Señor, la Purificación de María, la fiesta de la Luz y la fiesta de las Candelas y todos expresan el significado de la fiesta: Cristo, la Luz del mundo presentado por su madre en el templo viene a iluminar a todos como la vela o las candelas, de donde se deriva el nombre de Candelaria. Es la luz contra los demonios.

Esta advocación de la Virgen María es de origen canario, donde tuvo lugar su aparición y ostenta el cargo canónico de Patrona de Canarias. En Tenerife, lugar de su aparición, se celebra tanto el 2 de febrero como el 15 de agosto, esta última fecha de su aparición. El 2 de febrero es fiesta en la isla de Tenerife, mientras que el 15 de agosto, día de la Asunción de María a los Cielos es fiesta nacional en España.

En Canarias se la celebra como patrona de este archipiélago, su lugar de origen y se la clasifica como una virgen negra, devoción de mucho arraigo en otras partes de España y en países de Latinoamérica como Bolivia, Colombia, Cuba, México, Chile, Perú y Venezuela con patronazgo extendido a varias ciudades y países de América y otros continentes.

La Candelaria de Puno

En noviembre de 2014 la Unesco aprobó la inscripción de la fiesta de la Virgen de la Candelaria que se celebra en la ciudad peruana de Puno en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La imagen de la Virgen de La Candelaria es sacada en procesión por las calles de la ciudad, acompañada de danzas y música tradicionales. Se celebra por dos semanas en esta ciudad peruana y los ensayos para la festividad se realizan durante tres meses con participación de unos 60 mil bailarines y músicos, divididos en 150 grupos, representativos de diferentes danzas autóctonas y de luces de la región. Es una de las más grandes de Perú y la segunda en Sudamérica después del carnaval de Janeiro, en Brasil.

En México se observan las mayores festividades a La Candelaria donde presenta raíces prehispánicas. Los devotos llevan a la iglesia mazorcas de maíz para bendecir a fin de sembrar sus granos en el ciclo agrícola que comienza el 2 de febrero, coincidente con el undécimo día del primer mes del antiguo calendario azteca.

En Chile hay festividades muy nombradas, en la ciudad de Copiapó con bailes religiosos y mucho fervor popular. En Carelmapu se cumple la celebración de la Candelaria más grande del sur de Chile donde los buzos, hombres de mar, acompañan a la virgen en la procesión, para que ella los acompañe en su vida diaria y los traiga sanos y salvos, de regreso a casa. En El Salvador es patrona de la ciudad de Jucuarán.

La Paradura del Niño

En Venezuela al día de la Candelaria se la conoce como el fin de la temporada de Navidad, indicada para recoger el pesebre, guardar el nacimiento, recoger las casitas y las ovejitas y envolver las luces para el próximo diciembre. En algunas regiones se cumplen los rituales de la Paradura del Niño, desde el primero de enero hasta el dos de febrero, hermosa tradición celebrada en las casas donde la devoción de sus habitantes se expresa en elaborados pesebres.

Es una fiesta hogareña de origen colonial de confraternización entre familiares y vecinos. Antes de la celebración se escogen los padrinos, quienes además de su rol en el ritual están comprometidos a surtir con velas, chucherías, bizcochuelos, botellas de vino y ¡hasta cocuy! la celebración.

El día de la Paradura del Niño, músicos, cantantes, rezanderos y padrinos entonan coplas pidiendo al Niño Dios bendiga las casas y los campos, las familias, las cosechas, los animales. La ceremonia se inicia con el reparto y encendido de velas comunes y corrientes entre los presentes, correspondiendo a los padrinos las velas más grandes y adornadas.

Se pasea al Niño Jesús en un pañuelo de seda, con cantos y procesiones y cuando termina el paseo, el Niño es colocado de nuevo en el Pesebre, pero de pie. Todos rodean el pesebre y frente a él se paran los padrinos con un pañuelo o una cesta con refrigerios y regalos en sus manos, mientras los cantores entonan los últimos aguinaldos de la temporada.

A la Paradura del Niño también la llaman Robo y búsqueda del Niño por la variante de esta tradición en la que una representación del niño Jesús ya puede pararse. Esta fiesta tiene mayor importancia en la ciudad de Mérida, así como en los pueblos del páramo de los estados Mérida
y Táchira y en Boconó, en el estado Trujillo. También en ciertas zonas del Estado Barinas, como en Barinitas y los pueblos andinos del estado Lara, como Sanare, Cubiro, Guarico, Barbacoas y San Pedro.

Hay otra tradición. Este día se llevan velas a bendecir a la iglesia y se guardan para el Gran Apagón anunciado por la biblia, para la noche universal de la gran oscuridad. No tiene que ver con los apagones que provoca la ineficiencia e incapacidad de Corpoelec y la falta de inversión y mantenimiento por el gobierno despilfarrador que dilapidó una fortuna de la renta petrolera, olvidado del sistema eléctrico nacional.

Juan José Peralta

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