#COLUMNA Soliloquios de café: ¡Venerada admiración! #2Ago

Maximiliano Pérez Apóstol | Ilustración: Victoria Peña |

La BBC Mundo elogió a Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios y Blanco declarándolo…

“El Hombre más importante de la Historia.”

Con sólo 47 años de edad peleó en 442 batallas siendo derrotado tan sólo en 6 oportunidades. Participó en 79 grandes batallas donde tuvo el gran riesgo de morir en 25 de ellas.

Liberó a 5 naciones y, hay quien le anexa una sexta… Panamá.

Fue presidente de 5 de las naciones liberadas por él.

Se calcula que cabalgó 123 kilómetros, más de lo navegado por Colón y Vasco de Gama juntos.

A caballo llevó la antorcha de la libertad a través de una distancia lineal calculada en 6.500 kilómetros comparada con, aproximadamente, media vuelta a la tierra

Superó 10 veces más las distancias cabalgadas por Aníbal; 3 veces más las cabalgadas por Napoleón Bonaparte; y el doble de las cabalgadas por Alejandro Magno.

Redactó su ideario sobre la libertad en 92 proclamas y lo escribió en 2.632 cartas, muchas de ellas, increíblemente, dictadas en forma simultánea, en diferentes idiomas y a distintos secretarios y…

¡EL EJERCITO QUE COMANDO NUNCA CONQUISTÓ…SÓLO LIBERÓ!

Cuenta Rufino Blanco Fombona en su obra“El Espíritu de Bolívar”:…

“Era frugal como un esparciata. Bebe agua. Come lo que hay, cuando puede; y si no hay, no come nada, -sin quejarse- o come sólo un bocado de carne a la llanera, asado al rescoldo, sin sal. No por ello pierde el buen humor.

Se ha observado que en medio del peligro, las privaciones, y la actividad de las campañas parece siempre alegre, más que en la vida tranquila de las ciudades. La inacción le malhumora.

Se baña en los ríos; prefiere el agua corriente a las aguas estancadas, A veces cuando aprieta el calor se baña dos, hasta tres veces por día. No fuma, ni permite, en lo posible, que se fume cerca de él. Jamás ingiere aguardiente ni licores. En la ciudad, en las comidas, apura dos o tres copitas de vino grave o un par de copas de champaña.

“Cuando se servía llenaba el mismo las copas de los huéspedes que se sentaban a su lado”.

Habiendo pasado gran parte de su mocedad en las haciendas, le gusta mucho el campo. Le gustan también los caballos y la caza de venados que, en los llanos abiertos, persigue al galope. En la ciudad o en el campo es siempre frugal. En el campamento, en los llanos, no come a menudo sino carne, porque sólo hay ganado; en la ciudad prefiere las legumbres, aunque no renuncie a otros alimentos. Y tan sano y resistente siempre.

Después de una marcha por los llanos abrasados del Trópico, se encierra con sus secretarias y le dicta tres o cuatro horas; o se lava se viste y se va a bailar otras tantas.

“No he conocido a nadie que soportase como él las fatigas”, dice O´Leary.

Y el GeneralPáez refiere que las caballerías llaneras – los centauros del Apure y del Guárico, que nacen y mueren a caballo – se quejaban de las marchas aceleradas e interminables que les infringía.

Conserva la misma actividad, hasta casi el fin de su vida, el mismo vigor físico y la misma salud. Ya en plena ruina física en 1829, se sobrepone a todo y realiza la marcha al sur de Ecuador, a la frontera a defender la integridad del territorio nacional, amenazado por las facciones, en convivencia con un audaz y presuntuoso invasor. El instrumento humano es de primer orden.

No sólo resiste las más asombrosas fatigas físicas; las marchas a través de los llanos ardientes, las travesías por los páramos helado, las noches sin dormir, los días sin comer, sino las preocupaciones morales (…) Otra cosa lo atormenta:

“El que se ponga en tela de juicio su sinceridad patriótica y sus buenas intenciones”…

Maximiliano Pérez Apóstol

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