#OPINIÓN Venezuela y los derechos humanos #30Sep

Joel Rodríguez Ramos | Ilustración: Victoria Peña |

Leer los documentos de la Comisión de Determinación de Hechos de la ONU, sobre la violación de los Derechos Humanos en Venezuela a partir de 2014 y la actualización del Informe de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, me han hecho recordar los ofrecimientos que en esta materia de Derechos Humanos, se hacían desdela Asamblea Nacional Constituyente de 1999.Antes advierto que el año 2014 no es el comienzo de la violación de los Derechos Humanos, ese fue el año que la Comisión de la ONU tomó como comienzo de su análisis, porque  la violación comenzó casi desde el mismo inicio del gobierno del señor Chávez en 1999, con aquellas expropiaciones de bienes que fueron empobreciendo al país y con decisiones arbitrarias en materia de Educación. El fortalecimiento y el respeto de los Derechos Humanos, fue  el gran tema que los partidarios de Chávez   trajeron a colación para convencer de votar sí a la nueva Constitución Nacional, a quienes nos oponíamos a la convocatoria de la  Asamblea Constituyente. Debemos otorgar más claros y contundentes Derechos Humanos, les oía decir, deben ser ampliados los que actualmente existen, no son suficientes los que enumera la Constitución Nacional (se referían a la Carta Magna de 1961).

Alguno llegó a preguntarme qué otro derecho crees tú que se debe agregar en la nueva Constitución Nacional, como si se tratara de una especie de rebatiña de derechos y su sola mención era suficiente para que se cumplieran. Todavía aparecen en mi mente los rostros, entre otros, de los señores Chávez, Escarrá, Jaua, Saab, etc, explicando con vehemencia porqué debía redactarse  una nueva Constitución Nacional y porqué debían colocarse los Derechos Humanos en la primera línea de aquella nueva Carta Magna, como si la de 1961 no los mencionara para nada. “Refundar la República” y actualizar los Derechos Humanos eran pues los grandes motivos de la Asamblea Nacional Constituyente. Por supuesto que toda obra humana es perfectible y en la medida que se encuentren razones para perfeccionarla, se debe hacer, pero a casi 21 años de la Constitución Nacional de 1999, me continúa  pareciendo que la de 1961 era inmensamente mejor, mejor redactada y por si fuera poco, ya existía desde los comienzos de los años 90, un proyecto de reforma para actualizarla y mejorarla, cuya aprobación final se haría por referendo popular.

Pasó el tiempo, ya van casi 21 años de vigencia de la nueva Constitución Nacional y los Derechos Humanos en Venezuela, ampliados y  escritos con pompa en esa nueva Constitución de 1999, nunca habían sido tan violados como lo están siendo hoy en día. Alguien me dijo una vez, que Chávez y ahora Maduro, han violado reiteradamente la Constitución Nacional en forma incestuosa. Desde el derecho a la vida hasta los derechos sociales y los derechos económicos, los derechos ambientales, los derechos políticos, la libertad de expresión, la libertad de comunicación, el derecho al debido proceso, la libertad de culto, el derecho a la salud, el derecho al trabajo, el derecho a la educación de calidad, la libertad de asociación y todos los demás derechos que se enumeraron en el texto de la Carta Magna, hoy el Estado los ignora. Son inexistentes todos esos Derechos Humanos, no hay manera de que el Estado los defienda y aplique. Por el contrario, por reclamarlos han nacido nuevos delitos no expresados en ningún texto legal, como el delito de opinión. Sólo vemos y oímos represión y persecución, y el país cada día en peor estado. Nunca habíamos estado como hoy. Los Derechos Humanos  sólo están en el papel y el papel aguanta todo. Que el régimen no se queje de la condena de la ONU, la tiene bien merecida.

Joel Rodríguez Ramos

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