#OPINIÓN Gaveta azul: Otros errores #22Mar

Pedro J. Lozada | Ilustración: Victoria Peña |

El Estado establecido rige su funcionalidad por una carta fundamental aprobada por la ciudadanía. Consta el documento de varias secciones capitulares dirigidas a regir las diversas actividades de la compleja red multi-relacional de cualquier nación en el mundo actual. El documento además de proponer el órgano que regirá la nación fijando las normas a manejar y definiendo como usará el poder otorgado por el conglomerado social. Define los deberes y derechos ciudadanos.; y los deberes, obligaciones y responsabilidades del funcionariado rector de cada rama del poder.

El servidor público dispondrá de ese poder a objeto de cumplir el rol que le competa como ejecutor de mandatos emanados de las rectorías conductoras de la nación, tantas como hayan sido creadas y definidas por la carta constitutiva, consideradas las de mayor peso y significación junto a las divisiones político territoriales. Con la definición de las ramas del poder que el constituyente ha establecido es de capital importancia señalar las formas de ejercicio que la cuota de poder asignada le permite y responsabiliza a cumplir y rendir cuentas.

Las figuras rectoras del poder están obligadas a cumplir y realizar sus labores gerenciales (administración de recursos financieros, humanos, equipamiento mayor y dotación de las rutinas laborales) en el marco de las atribuciones conferidas bajo pautas que al mismo tiempo marca los límites de su actuación bajo una regla de hierro distintiva de la voluntad de acción entre el funcionario –sólo puede hacer lo que señala la ley- y el ciudadano, que puede hacer todo lo que la ley no le prohíbe. Una distinción virtualmente ignorada en un 100% de manera que burlar la tácita disposición es la característica más resaltante del funcionariado rector en el corral donde medran los países subdesarrollados.

Los gobiernos llamados revolucionarios son los más afectos a practicar tan vergonzosa forma de violencia. Con reiterado empeño toman el poder que les viene en gana haciendo y deshaciendo, superando con ventajas el “desfacer” (PDVSA- Alcasa –Metalúrgica del Hierro –Servicios Básicos – Comunicaciones–Agroindustria –el Guri, aufff, pare de citar fracasos) mientras gritan a todo pulmón lo democrático de sus acciones, decisiones y actuaciones pasando de inmediato a “demostrar” la verdad de su pregón:

–Nadie nos supera en el número de elecciones convocadas y realizadas, nadie.

Tampoco le superan el número de inhabilitaciones a organizaciones políticas, a líderes y personalidades con algún peso en la opinión pública y otras marramuncias planificadas y ejecutadas a la perfección. Convierten sus elecciones en un parapeto dirigido a la galería.

Cada venezolano conoce las realidades del mal gobierno que padecemos, incluidos la minoría fanática cuya ignorancia política e incapacidad de pensamiento crítico les impide apreciar los diversos matices y el complejo dinamismo de la realidad factual, por estática que parezca. Sin embargo y pese a la aplastante realidad seguimos perplejos, soportando las inclemencias creadas por no desgobierno de opciones organizativas y aptitudes (no actitudes) de gestión que apenas si alcanzan a nivel tribal.

Enfrentados a la amorfa y caótica realidad que vivimos estamos obligados a pensar en formas diferentes de exigir condiciones, capacitación gerencial, formación profesional mínima edificada sobre estudios del 4to nivel y una armonía psico mental mensurable por calificación médica reconocida.

No desvarío, solo comparo. Vaya Ud. a solicitar empleo en cualquier firma comercial, aplicando a un empleo que requiera algún conocimiento técnico. Hay firmas que para cubrir plaza semejante requieren del aspirante fluidez en una segunda lengua.

Eureka, una vez lo comenté a título de sarcasmo, ahora me entero que en una ciudad del interior, la entidad municipal está pensando en serio exigir conocimientos de ecología para emplear obreros del Aseo Urbano, y como casi nadie los tiene, al asignarles el trabajo darles un cursillo de ocho horas y cuatro créditos educativos en la materia (Naturaleza Ambiental, Nichos Ecológicos, Contaminación, Riesgos en manejo de desperdicios).

Cuáles son los créditos educativos, el grado de formación profesional, la experiencia en gestión y la hoja de vida exigida para optar a la Presidencia de la República.

Nanay, nanay, niente, nothing, nada. Cero calificaciones. ¿¿¿Solo debes ser mayor de treinta (30) años y estar casado???

Que molleja de absurdo. Esta situación debe cesar. Es innecesario argumentar en favor de tales exigencias. Para cualquier pinche trabajo necesitas un cajón de documentos vigentes y una entrevista personal intentando averiguar tu desayuno el día de la primera comunión.

Ahora que han reescrito una nueva constitución para sustituir la N° 27 que nos encasquetaron como la mejor del mundo, sería deseable que la desarrollen plenamente. De la pasada mejor del mundo –que aún rige, en un país virtual habitado por los jefes de venta del gobierno– más de la mitad no se ha reglamentado y de lo que hicieron vigente se cumplió como el 10 % menos trascendente, nominar los hechos y eventos a los que se aplicará, cuidando que los títulos y secciones por definir, lleven nombres, términos y conceptos lo más kilométrico posible y no faltan en cada definición, esdrújulos de siete y nueve sílabas (Peritanflaútico, requetecheveremente, antibolivarianismo, etc)

Una norma obligatoria en las constituciones tendría que señalar de manera tajante que el ciudadano electo: Magistrado, Rector, Diputado, Representante, Munícipe, etc. o designado a posteriori por una autoridad calificada, ocupara un cargo para servir al publico no para hacer “trabajo político” como lo confesara en su oportunidad el ahora “Protector” Freddy Bernal. Y acotación necesaria, de dónde salió ese cargo. Que diantre se supone que protege el señor Freddy Bernal en el Táchira. Y respecto a los otros protectores o como se les llame, a cuenta de que el Primer Magistrado nombra a estos funcionarios, agarrando la zanahoria por las hojas, o acaso es el rábano… Habrá que consultar con un protector agrícola.

Cuál ha sido el resultado de hacer los electos y designados lo que les sale del forro de su paltó, y no lo que se espera del servidor público: Atención pronta, esmerada y eficiente y según la norma vigente. y no lo que dicte el estado hormonal del hígado o en su defecto, de los ovarios, del que está del lado de allá del vidrio, reja o ventanilla que los separa.

No se necesita experticia de clase alguna para juzgar el resultado de querer convencerte en pensar como ellos en lugar de hacer el trabajo encomendado. Es una utopía loca, pensar que el Estado puede sostener a la sociedad. Al empeñarse en semejante desvarío terminan otorgando limosnas, cada vez más degradantes y agotando el presupuesto nacional y las empresas productivas e inventando bloqueos y supuestas guerras económicas, que sin duda se proyectan y desean situarse en la mega crisis nacional, más por intereses formales de carácter estratégico.

Al igual que los que se venden como abogados humanísticos apoyando moralmente al sufrido pueblo de Venezuela, pamplinas. Todos aspiran a una tajada y hacer leña del árbol en el suelo.

Señores sociolistos nacidos en Marzo, olvídense de sus locuras. La, sociedad debe sostener al Estado, por definición y naturaleza un ente improductivo, parásito. Pero no una forma parasitaria clásica. Es una SIMBIOSIS La sociedad lo mantiene y él le sirve y actúa plenamente en esa funciones de servidor, si los gobernantes no cometen la estupidez de querer redefinir la naturaleza de las cosas. Craso y destructivo error.

Pedro J. Lozada

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