#OPINIÓN Pequeñas historias #28Abr

Joel Rodríguez Ramos | Ilustración: Victoria Peña |

Aunque he sido requerido para atender algunos trabajos profesionales inesperados, el confinamiento vespertino me sigue permitiendo leer y ver aspectos de la vida de los hombres para entenderlos mejor y para captar mejor también el devenir de los tiempos y de la historia. A veces pasamos como muy por encima lo que ocurre o ha ocurrido, con cierta frivolidad, sin reflexionarlo con serenidad y sosiego. Continúo asombrándome de la bondad de muchos de nuestros semejantes y sin entender la abundancia de tanto mal en otros. El pecado del hombre, en los primeros tiempos de la creación es cierto. Esa es una pequeña gran historia. El relato bíblico es el de una metáfora, pero así como está relatada esa caída, fue la desobediencia, la rebeldía del hombre ante Dios, “seréis como Dios” y seguimos en lo mismo y las consecuencias siguen siendo serias y nos acompañarán hasta el final de los tiempos.

Unos decidieron, a pesar de sus debilidades, tomar el camino de la bondad, de la exigencia, del desprendimiento y de la verdad, pero otros decidieron el camino de la maldad y de la violencia, del egoísmo, del deseo de imponerse a los demás y así ha sido hasta hoy la historia de la humanidad. Conocemos las grandes historias y las grandes tragedias vividas por el hombre. Conocemos porque se habla mucho de eso, las grandes rivalidades, los grandes egoísmos, la vanidad desmedida, el afán de dinero y de poder que atrapa la vida de muchos seres humanos. Pero también sabemos de la altruista vida de los santos y de los héroes. Son vidas para darlas a conocer a nuestros niños y jóvenes, para que se formen en los valores humanos. En la historia de Venezuela hay mucho material para estudiar y conocer. Imposible darlos a conocer en pocas líneas, pero desde Bolívar, el verdadero Bolívar, Sucre, Bello, Cecilio Acosta, hasta los más recientes de Andrés Eloy Blanco, Rómulo Gallegos. Briceño Iragorry, Mariano Picón Salas, Uslar, Augusto Mijares, y un etcétera largo, son valores imperecederos en la historia de Venezuela. Advierto, en esa lista no están todos los que son.

La literatura, la música, el deporte y también la política, están llenos de grandes hombres y mujeres que enaltecieron y enaltecen el ser venezolano. Lo mismo ocurre en la historia mundial. Ha habido hombres y mujeres entregados al bien de la humanidad. La primera gran historia que encontré de los tiempos recientes, tiene que ver con los dos últimos papas. Se cuenta la historia del cardenal Bergoglio, quien estuvo a punto de ser elegido Papa en el cónclave de 2005 y rogó, hasta las lágrimas, al Colegio de Cardenales, que por favor no lo eligieran. Fue tal su conmoción interior que no fue elegido. El cardenal Ratzinger por su parte, al ver que sería elegido, se le oyó decir “Señor porqué me haces esto”. Este gesto fue corroborado por Ratzinger al presentar su renuncia al papado ocho años después de ser elegido. La madre Teresa de Calcuta por su parte, pedía a la mujer que deseaba abortar un hijo, “déjelo nacer, yo se lo voy a criar y a educar”. Este viernes, un gran médico venezolano, nacido en Isnotú, estado Trujillo, profesor universitario, miembro fundador de la Academia Nacional de Medicina, médico de los pobres, quien muchas veces no cobraba sus honorarios profesionales que en justicia le correspondían, quien regalaba las medicinas a quien no podía comprarlas, será elevado por la Iglesia Católica al honor de los altares. Años esperando este acontecimiento, para gloria de Dios y orgullo de Venezuela.

Joel Rodríguez Ramos

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