Agua Viva celebró 18 años como parroquia

Hugo J. Boscán | Foto: Juan Brito |
MONSEÑOR BALTASAR PORRAS MISA EN AGUA VIVA 11062016 FOTO JUAN BRITO

Con una misa oficiada por el arzobispo de Mérida y expresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, monseñor Baltazar Porras, y una sesión especial del Concejo Municipal, además de otras actividades culturales, la comunidad de Agua Viva, municipio, Palavecino, celebró este sábado sus 18 años de haber sido elevada a la condición de parroquia.

El alcalde José Barreras y su tren ejecutivo, junto a dirigentes vecinales y la población en general, asistieron en horas de la mañana a una misa en la vicaría Purísima Concepción, amenizada musicalmente por la agrupación Ensamble, que puso ritmo de golpe a los cantos religiosos.

En la homilía, monseñor Porras tocó temas familiares y política, recomendando a los jóvenes no aventurarse a emigrar a otros paises para salir de las angustias que enfrentan en Venezuela.

Descartó humorísticamente las frecuentes afirmaciones del Gobierno de una supuesta amenaza de invasión al país.

Concluida la misa, en la plaza Bolívar de la parroquia, el alcalde Barreras hizo entrega de algunos donativos a grupos culturales de la parroquia.

Luego, en la hacienda Agua Viva, el Concejo Municipal realizó una sesión especial, presidida por el concejal Freddy Pérez.

La oradora de orden fue la artista plástica Stonia Felicia Martínez Pinto, autora del mural del distribuidor Tarabana, quien hizo historia sobre la fundación de Agua Viva, que pasó de ser una zona de montaña a un puntal del desarrollo, principalmente gracias a los artesanos y a quienes creyeron en la zona para sus empresas comerciales, además de los centros sociales.

Abogó porque se desarrollen planes para volver a disfrutar a plenitud de la naturaleza, de los encantos de Terepaima, de la belleza de las mariposas azules, y concluyó sus esperanzas por un futuro más prometedor para Agua Viva y el país con una estrofa de una canción de Mercedes Sosa: “Quién dijo que todo está perdido?

Luego se entregó la orden Ciudad de Cabudare, a monseñor Porras en primera clase, al folklorista José Pío Rodríguez, post morten, en segunda, y al artesano, Eduardo Sanoja, en tercera.

Igualmente, se entregaron reconocimientos, a Juana Avelina Rivero, primera mujer taxista en Palavecino, el programa de TV Ambiente y Conservación, Cecilio Carrasco, Rosa Pineda, Pedro Arrieta, los sacerdotes Pedro Arrieta y Evert García y otras personas de la comunidad.

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