Batazos a granel, por Alfonso Saer

Alfonso Saer | Foto: Archivo |
CELEBRACION DEL CARDENALES CAMPEONATO DE BEISBOL PROFESIONAL JUEGO CARDENALES DE LARA VS LEONES DEL CARACAS EN EL ANTONIO HERRERA GUTIERREZ .FECHA 22/10/2016 .FOTO LUIS SALAZAR

Juego de largo metraje. Veintinco hits, veintitrés dejados en base e imparables en todas las entradas. Jesús Montero fue la diferencia entre dos equipos que no tuvieron muchas veces el batazo contundente. En su mejor juego con Cardenales el carabobeño registró jonrón por el jardín izquierdo, doble de cañonazo a la derecha para limpiar el pasaje y además completó la jornada perfecta con sencillo y par de boletos.

La ofensiva está carburando, ligando, y los trece inatrapables de anoche empataron la mayor cantidad, desatada el 28 de octubre ante los Tigres. Se pudieron hacer más ante una escuadra que utilizó ocho lanzadores, pero antes y después de Montero, faltó la conexión decisiva. Arriba, entre Luis Núñez y Juniel Querecuto se embasaron siete veces y eso es lo que necesita la artillería que integran Ravelo, Giménez y Montero.

En los primeros cinco tramos Cardenales embasó al menos dos corredores en cuatro ocasiones, mientras La Guaira hizo algo parecido ante el abridor crepuscular. Tanto Néstor Molina como Tony Collier y José Mavare tuvieron el tránsito congestionado constantemente.

Molina tuvo la virtud de apretar con dos a bordo sin outs en el segundo, luego en el tercero cuando Alberto González abrió con doble y retiró a los encendidos Castillo y Martínez con dos en circulación en el quinto y entonces entregó cuentas para el bullpen, efectivo aunque tolerando dos anotaciones en cuatro innings.

Con Kuchno, Da Silva, Díaz y demás el mánager Dorante tiene bastante fortaleza paras respaldar a un cuerpo de abridores que no deja de sorprender. Molina anda de menos a más, en 17.1 ha tolerado cuatro carreras y ya se reafirmó como el segundo hombre de la rotación. La Guaira no paró de atacar en el noveno frente a DeMark tuvo el empate en la inicial.

Aunque Cafecito Martínez le empujó una, el ponchado a Castillo y el dominio sobre Burgamy le acreditaron su quinto salvado. Los lanzadores siguen marcando la pauta y ahora le agrega al buen momento de la divisa la dulce reacción de los toleteros. Ojalá que la racha se extienda en territorio oriental, tan ácido en los últimos tiempos para el bando larense.

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