Insalubridad, fallas del comedor y atención deficiente en el Hospital pediátrico

Marlyn Silva Foto: Edickson Durán |

Familiares de pacientes internados en el hospital pediátrico Doctor Agustín Zubillaga de Barquisimeto centraron en la falta de higiene, fallas en el comedor y atención inadecuada del personal médico las principales deficiencias de este centro de salud.

Para describir la insalubridad del recinto de salud infantil las madres tienen varias pruebas. Los vendedores ambulantes entran y comercializan desde café hasta golosinas, algunos instrumentos no son esterilizados correctamente y parte de los menores permanecen en habitaciones estructuralmente dañadas, enumera Rosana Ochoa lo que observó a lo largo de los 10 días durante los cuales estuvo su hijo hospitalizado allí.

Otras de las mujeres con hijos bajo observación en el centro asistencial, como Ana Carolina Añez, aseguran que el personal solo utiliza agua para limpiar las salas y los pasillos porque no hay detergentes.

También, sostienen que por la falta de higiene han empeorado las enfermedades por las cuales han ingresado los niños. Este es el caso del bebé de un año hijo de Kimberly Medina, que fue llevado hasta el recinto por una crisis de asma y, pese a haberse mejorado de la afección respiratoria, sigue internado por tener escabiosis. Medina está segura de que la contrajo dentro del pediátrico.

Sin almuerzo

Hasta la tarde de ayer, los pequeños solo habían recibido el desayuno del comedor. Al mediodía, cuando correspondía el almuerzo el plato nunca llegó. Las madres no fueron notificadas con antelación y al consultar las razones les comunicaron que no había comida, indica Añez.

Antes, relata la progenitora, el servicio tampoco era óptimo. A todos los niños, sin importar la condición, les ofrecían el mismo menú: un bollo o una arepa con queso en el desayuno; arroz con mortadela o con huevo, sopa y una fruta en el almuerzo y arroz con un trozo de pollo en la cena. Encima, para buscar los alimentos o hacer alguna diligencia en otros pisos del hospital los familiares deben movilizarse por las escaleras porque el ascensor no funciona.

Peor atención

Los parientes de los niños hospitalizados están en desacuerdo con el modo de atender a los enfermos. “Experimentan con los pacientes”, dijo Ochoa en referencia a las múltiples observaciones que hacen los médicos sin precisar en algunos casos cuál es el diagnóstico.

La misma inconformidad la mostraron otros familiares, pero por un caso del Hospital Central Antonio María Pineda. Leddy Cuevas, tía de un joven de 26 años que falleció el sábado tras casi dos meses de haber sido internado por un disparo en el abdomen.

Cuevas y la mamá del muchacho están convencidas de que murió por negligencia médica porque, dijeron, fue atendido por estudiantes de medicina y ninguna de ocho operaciones lo hizo mejorar.

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