Boby Comedia: Humor sincero y democrático para quien lo quiera

“Lo vital es hacer humor de las cosas que le importan a uno. Quienes se rien con estas son personas que comparten las mismas preocupaciones”. De esta manera resume Bobby Comedia su visión del humor, vocación que descubrió en su etapa universitaria y que ahora compara con la democracia.

En días pasados el comediante visitó Barquisimeto para presentar su nueva propuesta ¡Kaput!, un paseo por diversas etapas de la vida. Desde que se es apenas un espermatozoide hasta que la persona da el último aliento y hace por primera vez kapput. 

La etapa escolar, universitaria y el trabajo, además del matrimonio y los últimos años de existencia son algunas de las citadas por el comediante que invita a reflexionar acerca de la vida. Asegura que la mayoría de veces no se disfruta el presente esperando a vivir la próxima para ser felices… así pasa el tiempo. 

-¿Qué le ha llevado a revelar la comedia?

-En ¡Kaput! cuento detalles interesante de mi historia, como que me tomó ocho años graduarme en ingeniería en materiales. El primer día dije que me tomaría cinco, pero dos años después me di cuenta de que aún me restaban seis más.

-¿Cómo adoptar un estilo dentro de la comedia… la burla es permisible?

-Hay gente que se cree superior al otro y tiene el ego muy alto, pero debo ser justo. Así como creo en la libertad de expresión creo en la democracia del humor. El que quiera decir lo que sea que lo diga y si el público se ríe es decisión propia. Cada quien tiene su publico.

-¿Entonces cuál es el estilo de Bobby?

-Respeto una línea, un margen en el que no debes atacar ni ofender. En el caso de las burlas, trato de hacerlo a manera de comedia, sobre algo que no sea su culpa, un defecto. Maickel Melamed es un gran amigo, le he compartido algunos chistes y él ríe de eso, puesto que es una persona que ha superado el problema físico y se coloca incluso por encima de la burla. 

-¿De qué suele hablar Bobby en sus presentaciones?

-Creo que para que un chiste sea creíble debe adaptarse y encajar con quien lo cuenta. Por ello hablo mucho de mis sufrimientos, como la universidad y problema de peso, amo la comida pero estuve apunto de morir, por lo que la dieta del miedo fue efectiva en mí. 

-¿Existe alguna complejidad o particularidad en hacer humor para venezolanos?

-No me gusta encasillar ni al país ni al venezolano. Por mucho tiempo he escuchado que tenemos problemas y que por eso el humor en Venezuela resulta sencillo. Pero todos los tienen. Los gringos, peruanos, cubanos y musulmanes también tienen problemas. Es tomar los nuestros y contarlos con humor. 

-¿Se vale de la coyuntura política?

-De todo, desde los problemas sociales hasta los políticos. Mi línea no es la política porque no la domino muy bien y algunas veces no la comprendo mucho, porque no puedo entender lo malo de la gente. Pero sí hablo de la maldad, como es el caso de los secuestradores que ponen precio a tu vida. Un día secuestraron a uno de mis tíos y pidieron 200 millones (de los viejos) por él. Luego secuestraron a otro y pidieron 30. ¿Cómo se puede sentir el que vale menos? Además que el venezolano es muy bochinchero e incluso de eso hace chistes. 

-¿Bobby no se siente atraído por los comentarios de las figuras políticas?

-Claro que sí. Pero en sí la situación es un chiste. Laureano Márquez es muy astuto para lograr chistes políticos de lo que ocurre en Venezuela, pero siento que superar la comedia que vivimos ahora es un gran reto. Hago muy poco humor político porque siento que el público, incluso yo mismo, estamos agotados del tema político, aunque no evado la reflexión. 

-¿Se inclina por el valor social?

-Forma parte de una evolución como comediante. En principio sólo escribía chistes, pero ahora más que hacer reír escribo sobre temas que realmente me importan y eso hace que la gente reflexiona. 

-¿Qué actitud asume frente a la crítica? 

-La disidencia también es aceptable. Bill Cosby, uno de los comediantes más importantes de la historia de los Estados Unidos, dice no tener idea de cuál es la clave del éxito, pero está seguro de que la clave del fracaso es querer gustarle a todo el mundo. Eso me enseñó a soportar las críticas, trabajo por lo que me gusta. Quienes lo disfrutan, chévere, y quienes no, me criticarán, pero no puedo complacerlos a todos. 

La teoría de la comedia

Bobby ve la comedia como un trabajo muy serio. Por ello que le apasione la lectura e investigación relacionada con el tema, teorías que le ayuden a estructurar sus espectáculos y a acercarse aún más al público. “Soy un fiebrúo del estudio de la comedia y creo que hay técnicas para hacer más efectivo”.

Por ello que el presente año también arrancará un taller de stand-up comedy en el que comparte sus experiencias y estudios con quienes quieran hacer comedia.
Bobby promete traer este taller a Barquisimeto en 2014.

 

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